Seguramente no resulta tarea fácil explicar exactamente qué es el Programa Performance de la FIFA, pero ésa es la clave.

Y es la clave porque el objetivo primordial de este programa especial de la FIFA para el desarrollo del fútbol consiste en ayudar a sus asociaciones miembros a ser más más eficientes, responsables y autosostenibles, de forma específica y a su medida. A través de Performance, la FIFA evalúa cómo opera una federación desde el punto de vista a organizativo y comercial, con la finalidad de establecer prioridades para perfeccionar su funcionamiento y para guiarle en el proceso de mejora de los métodos de trabajo. 

Conforme la FIFA adopta nuevas reformas para mejorar la gobernabilidad en toda la comunidad futbolística, el programa Performance adquiere un significado muy especial. 

Fijémonos por ejemplo en Kirguistán, un país con una población de aproximadamente seis millones de habitantes, cuya asociación de fútbol, la FFKR, no se fundó hasta 1992. Se unió a la FIFA dos años después, y se inscribió en la iniciativa Performance en 2013, cuando los expertos de la FIFA acompañaron a la organización en una revisión completa de sus procedimientos y relaciones con sus partes interesadas.

“Cuando entré en la FFKR en 2015, me costaba entender cuánto habían mejorado las cosas en sólo pocos años. Ingresé en una organización que sabía ser operativa", declaró el Secretario General de la FKKR Dastanbek Konokbaev. El simple hecho de que se creara el puesto que ahora ocupo es consecuencia de esta profesionalización. Hay un plan y una hoja de ruta para cumplirlo”.

Desde la evaluación inicial en 2013, la FFKR ha avanzado a grandes pasos, ha establecido una nueva estructura organizativa y ha elaborado planes a largo plazo para el desarrollo técnico y la gestión financiera. Con la ayuda de asesores y consejeros, en abril de 2014 se creó una división de Marketing y Comunicaciones, se contrató a un director cualificado y se desarrolló una estrategia de patrocinio. La iniciativa no tardó mucho en dar sus frutos. 

Desde junio de 2014, la FFKR ha generado ingresos sin precedentes que ascienden a 362.000 dólares, lo que significa una diferencia enorme para una asociación miembro pequeña.

“Buena parte de estos ingresos (156.000 dólares) procede de los derechos televisivos y publicitarios vinculados con clasificatorios (para la Copa Mundial de la FIFA™). Por consiguiente, se trata de un dinero que depende de los sorteos de las competiciones y de las campañas futuras del equipo”, explica Konokbaev . “Pese a todo, debemos señalar que estos ingresos no existirían sin un departamento de marketing profesional y proactivo”.

“Por otro lado, resulta muy alentador asistir al crecimiento espectacular de ingresos, como los procedentes del patrocinio, la venta de entradas y la hospitalidad corporativa. Se trata de un resultado directo del proceso de orientación de Performance en cuestiones de marketing, dado que estas fuentes de ingresos no existían antes en absoluto”. 

Un círculo virtuoso
Sin embargo, la fórmula completa no se limita a las entradas de dinero directas. Ayudar a una federación a gestionar sus operaciones de forma más profesional incrementa las posibilidades de crecimiento del fútbol y de hacerse más accesible y exitoso en dicho país. Esto incrementa la popularidad del deporte y, por consiguiente, su comercialización. Se trata de un círculo virtuoso de generación de popularidad e ingresos.

“Este es uno de los puntos más importantes: la gran popularidad que ha adquirido el fútbol en Kirguistán desde que se gestiona de forma más estructurada”, afirma Konokbaev. “Confirma este extremo un estudio de mercado que llevamos a cabo en noviembre de 2015 con la ayuda del programa Performance”.

No obstante, además de los resultados del estudio, los logros son cuantificables, pues por primera vez el gobierno federal de Kirguistán ha dedicado parte de su presupuesto para los deportes, un total de 400.000 dólares, a ayudar financieramente a la FFKR. 

El programa Performance está disponible para todas la 209 asociaciones miembros de la FIFA, y actualmente participan en él más de 100, desde federaciones más afianzadas, con actividades muy específicas (como un proyecto de desarrollo del liderazgo en Dinamarca o una ayuda estratégica en los departamentos franceses de ultramar), hasta completas transformaciones organizativas como en el ejemplo de Kirguistán, y otras como Omán y Tanzania.

“El programa Performance, en definitiva, se dedica a ofrecer ayuda a las asociaciones miembros para que desarrollen sus propias capacidades para la gestión futbolística y planifiquen su propio camino de desarrollo hacia el éxito”, manifiesta el Director de Desarrollo de la FIFA para África, Zelkifli Ngoufonja. “El objetivo último consiste en reducir la brecha existente entre las naciones más ricas y las naciones en desarrollo. Hemos visto resultados concretos en este sentido. Estos son logros que promueven un cambio perdurable”.