Las maneras que tiene la FIFA de apoyar el desarrollo de una asociación nacional son muchas y, si una federación gestiona los recursos aportados de un modo consciente y lógico, los beneficios pueden ser igual de amplios.

El caso de la Federación Dominicana de Fútbol es ejemplar. A lo largo de los últimos años, la FEDOFUTBOL sometió distintos proyectos al Departamento de Desarrollo de la FIFA y, por medio del soporte recibido, logró mejorar todo el panorama del fútbol en el país.

El crecimiento se percibe entonces desde la infraestructura de la federación hasta el establecimiento de una liga profesional, pasando por la capacitación de los entrenadores que coordinan las actividades de fútbol base. O lo que es igual, una cara nueva para cada etapa de un círculo virtuoso de desarrollo.

“La intención es, de hecho, construir una plataforma sólida para todo el fútbol dominicano”, explica el Director Técnico de la Federación, Ramón Sánchez. “Si no tenemos niños y niñas que jueguen al fútbol base, faltarán futbolistas en el futuro. Al mismo tiempo, queremos un futuro bien formado, con entrenadores capacitados y que adopten una metodología coherente a nivel nacional. Y, claro, tanto niños como profesionales necesitan disfrutar de la debida infraestructura para desarrollarse”.

Pasos claves
La Federación dio un paso clave hacia este objetivo al aprobar en 2001 la construcción del centro técnico de la federación en San Cristóbal, en las afueras de la capital Santo Domingo.

“El centro se ha convertido en el corazón y alma del desarrollo de nuestro fútbol”, explica Carlos Ramírez, Coordinador de Desarrollo de la FEDOFUTBOL. “Porque aquí no solo se preparan las selecciones nacionales, sino que también se forman y capacitan los entrenadores de todo el país.”

Al complejo de canchas, alojamientos y centro médico se incorporó en 2012 un pabellón de futsal. Dos años después, la FEDOFUTBOL incrementó la presencia de academias regionales de fútbol juvenil por todo el país. Finalmente en 2015, con ayuda de FIFA que incluyó capacitación y consultoría técnica, se llenó un enorme hueco: el lanzamiento, de forma organizada y profesional, de la Liga Dominicana de Fútbol.

Con diez equipos de siete ciudades y retransmisión nacional, la temporada inaugural, que coronó campeón al Club Atlético Pantoja, resultó un éxito. Así marcó otro punto crucial en el camino de desarrollo y popularización del fútbol en la República Dominicana.

En un país en que el béisbol es el deporte número uno, pero donde el gusto por el fútbol no deja de crecer, la ecuación es clara: mientras se provean las condiciones necesarias, habrá cada vez más jóvenes jugando al fútbol y, por lo tanto, más calidad a todo nivel. Y no sólo es una cuestión de invertir, sino de invertir con criterio.