• Downside Up imparte clases de fútbol a los niños con síndrome de Down en Rusia
  • El proyecto se ha incluido en el programa Football for Hope de la FIFA
  • El Foro de Football for Hope se celebrará en Kazán del 26 al 28 de junio
Para los niños, jugar al fútbol no solo representa una oportunidad de divertirse y mejorar la salud, sino también la adquisición de una habilidad importante y necesaria en cualquier profesión. En el fútbol, esta destreza se conoce con el nombre de “espíritu de equipo”, y se refiere a la capacidad de trabajar en grupo para conseguir objetivos concretos.

El fútbol también puede desarrollar esta cualidad en niños que necesitan la comunicación y el trabajo en equipo mucho más que los demás.

El hijo de Tatyana Olshanskaya, Stepan, de 10 años, tiene síndrome de Down y lleva casi dos años jugando al fútbol. Tatyana está convencida de que las sesiones de entrenamiento ayudan a su hijo a desarrollar nuevas habilidades.

“En el fútbol, los niños aprenden a coordinarse entre sí y a escuchar las instrucciones de los entrenadores”, asegura Tatyana. “Se les pide que sean precisos y claros, y que a la vez entiendan que tienen que trabajar en equipo, sin entorpecerse mutuamente y ayudándose unos a otros”.

Rusia, la nación anfitriona de la Copa Mundial de la FIFA 2018™, ha empezado recientemente a trabajar para atraer a más niños con síndrome de Down a la práctica del fútbol. La organización benéfica Downside Up, en colaboración con la Universidad Social Estatal de Rusia, se encarga de enseñar este deporte a los jóvenes y de crear una metodología de entrenamiento apropiada.

El mismo año en el que Rusia albergará la Copa FIFA Confederaciones 2017, este proyecto ha quedado incluido en el programa Football for Hope de la FIFA.

“Los niños con síndrome de Down raramente practican deportes, porque con frecuencia no reúnen las condiciones adecuadas para ellos”, explica Irina Menshenina, directora de Desarrollo de Downside Up. “Los padres ni siquiera son conscientes de que es posible. Algunos no recibieron con demasiado agrado la idea de enseñar a sus hijos a jugar al fútbol. Tuvimos que mostrarles ejemplos del extranjero para que vieran que funciona”.

“Sin embargo, tan pronto como las sesiones empezaron a tener éxito con sus hijos, comprendieron lo útiles que eran”. 

“Pavel se he hecho más sociable”, confirma Ruslan Khalikov, padre de uno de los jóvenes jugadores. “Ha hecho nuevos amigos, y el fútbol le ha enseñado que no puede quedarse metido en su burbuja todo el tiempo, que necesita salir a la sociedad y tratar de relacionarse con los demás”.

“Tu entorno está en continuo cambio en el fútbol”, añade Menshenina. “Los niños necesitan adaptarse y gestionar constantemente nuevas circunstancias. Los padres han comprendido que todo esto se aplica también a la vida. Ahora algunos de ellos empiezan a dar a sus hijos más independencia, mientras que antes no estaban dispuestos a hacerlo”.

“Como resultado, sube la autoestima y la confianza de toda la familia. Ya estamos viendo que, cuando se introducen nuevas actividades, nuestros futbolistas son los primeros que se entregan completamente a ellas”.

Nuevos métodos de entrenamiento
La formación futbolística específica para niños con síndrome de Down es nueva en Rusia, y al principio los entrenadores se encontraron con que carecían de la experiencia necesaria para esta tarea.

Por consiguiente, Downside Up se encargó de brindarles ayuda para formarse en educación física adaptada y, con el empleo de prácticas usadas en otros países, empezó a crear nuevos métodos de entrenamiento.

“Existe el estereotipo de que las personas con síndrome de Down no son aptas para los deportes de equipo”, declara Alexander Makhov, decano de la Facultad de Educación Física de la Universidad Social Estatal de Rusia, quien está elaborando la nueva metodología. “Es bien sabido que pueden alcanzar grandes éxitos en los deportes individuales, pero nosotros estamos intentando romper los estereotipos”.

“El planteamiento típico para los niños sin discapacidades no funciona con estos chavales. Con ellos necesitas más tiempo para explicarles y demostrarles muchas de las tareas de entrenamiento. Tienes que ser capaz de explicar los términos más fundamentales, como ‘posesión’, por ejemplo. Por esto, una de las características de esta metodología consiste en encontrar el lenguaje adecuado”.   

Recientemente, un equipo de adolescentes con síndrome de Down compitió en el torneo benéfico Sport vo Blago (‘El deporte beneficia’), donde disputó un amistoso contra un combinado compuesto por capitanes de equipos de adultos.

La Organización Pública Regional de Personas con Discapacidades "Perspective", NO Fond Podelis Teplom y la rama regional Pskov de la Organización Benéfica Pública de Toda Rusia, "Fundación de los Niños Rusos", son las otras tres organizaciones de Rusia a las que ayuda el programa Football for Hope de la FIFA.

Cientos de organizaciones cívicas de todo el mundo trabajan activamente en proyectos sociales a través del fútbol en todo el planeta. En 2017, mediante su iniciativa Football for Hope, la FIFA sigue respaldando proyectos cívicos en todas las regiones del mundo.

Además, la FIFA organizará una tercera edición de su Foro Football for Hope. Después de Sudáfrica y Brasil, el foro se celebrará en Kazán (Rusia) del 26 al 28 de junio, y reunirá a representantes de las organizaciones no gubernamentales financiadas y de organizaciones internacionales y futbolísticas para analizar la contribución del fútbol a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.