• Houara, defensa del Lyon, ha sido 58 veces internacional con Francia
  • Viene de conquistar un triplete (Copa, Liga y Liga de Campeones)
  • Su sueño: ganar un título con las Bleues

Si la historia sólo recuerda el nombre de los ganadores, Jessica Houara d’Hommeaux puede estar ya tranquila. En más de 10 años de carrera, y tras haber pasado por el Celtic de Marsella y por dos de los clubes franceses más grandes (Saint-Etienne y París Saint-Germain), y pese a haber sido casi 60 veces internacional con una selección de gran prestigio mundial (Francia), la zaguera sólo había conquistado un título: la Copa de Francia en 2010. Pero el pasado mes de mayo, las cosas cambiaron drásticamente.

“Cuando fiché por el Olympique de Lyon el verano anterior, el objetivo era ganar títulos. Hemos ganado tres. Por tanto, se ha cumplido con creces”, resume a FIFA.com Houara, que este año ha inscrito su nombre en el palmarés de la primera división francesa, la Liga de Campeones de la UEFA y, de nuevo, la Copa de Francia. “Evidentemente, no me arrepiento de nada, aunque, lo reconozco: fue realmente doloroso dejar París”.

Pese a tener un padre hincha del Olympique de Marsella, la defensora de 29 años sólo se sintió vinculada durante mucho tiempo al PSG. Por el conjunto parisino fichó en 2009, para acabar dejándolo en 2016. “Ganar títulos no era el objetivo número uno; eso vino luego. Mi carrera, básicamente, ha sido una progresión. Tras el Marsella y el Saint-Etienne, el París me permitió hacer del fútbol mi profesión e incorporarme a la selección de Francia. El Lyon y el verdadero hambre de títulos vinieron después”, subraya.

“Sigo estando convencida de que los grandes títulos no hacen necesariamente a los grandes jugadores”, matiza. “Los trofeos están bien, y ahora ya sé algo del tema, pero sentirse bien en un club es otra cosa. Es una forma de realización profesional diferente. ¡Mira a Francesco Totti!”.

Es cierto, pero de todas formas, Totti se proclamó campeón de Italia en 2001… y campeón mundial con su selección en 2006. Y precisamente, lo que busca ahora la número 8 de las Bleues es un título con su país. “Ganar el Mundial en Francia es mi sueño dorado. Pero ganar un título a secas con las Bleues bastaría para hacerme feliz”.

Y un momento oportuno para ello se presenta a partir del próximo 16 de julio con la Eurocopa Femenina de Países Bajos 2017; un campeonato que Houara y las Bleues afrontan “con mucha humildad. El objetivo es hacerlo mejor que en nuestras últimas actuaciones; es decir, pasar de cuartos. A partir de las semifinales, ya nos permitiríamos soñar con otra cosa”, explica.  

La mentalidad de las Bleues
Ciertamente, hay que ser cautos, porque Francia, pese a su tercera posición en la Clasificación de la FIFA, nunca ha ganado nada. A escala global, viene de caer eliminada en los cuartos de final del Torneo Olímpico de Río 2016. El entonces seleccionador, Philippe Bergeroo, a quien sustituyó en septiembre de 2016 Olivier Echouafni, apuntaba en aquel momento a un problema principalmente mental.

“Comparto su opinión en parte”, afirma Houara. “Hay que reconocer que, en cuanto recibíamos un gol, éramos incapaces de volver a meternos en el partido, y ni siquiera de empatar”.

“Tenemos talento; de eso no cabe duda. Ahora bien, para el alto nivel, con eso no es suficiente. Hay una dimensión mental importante. Pero estamos trabajando muchísimo en ese aspecto, además del trabajo táctico y técnico”, explica. “Todo pasa por realizar un montón de pequeños ejercicios. El objetivo es aprender a conocernos, a formar un solo bloque, a trabajar en grupo… ¡Damos preferencia al espíritu de cohesión! En eso consiste la esencia del deporte colectivo: luchar juntas, ayudarse mutuamente, dejarse la piel por tu compañera…”.

Y ese trabajo ya ha empezado a dar fruto. En la pasada SheBelieves Cup, torneo cuadrangular amistoso organizado en marzo, las Bleues consiguieron remontar frente a Inglaterra en el partido inaugural del certamen (2-1).

A continuación, obtuvieron un empate contra Alemania (0-0) y una victoria convincente sobre Estados Unidos (3-0), para adjudicarse un título… honorífico. “Es un buen comienzo, pero todavía queda camino por recorrer. Sobre todo, habría que conseguir hacer lo mismo, en caso de que fuese necesario, en una gran competición”, recalca Houara. ¿Y por qué no en la Eurocopa?