En la cuenta regresiva para el anuncio del lema y el emblema de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019 –que tendrá lugar en París el 19 de septiembre–, repasamos 10 momentos inolvidables de la historia de esta competición.

El momento
Su nombre estará siempre ligado a la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Estados Unidos 2003. Con el gol de oro que le marcó a Suecia en la prórroga de aquel partido, Nia Kuenzer desató la alegría entre la afición alemana. La seleccionadora Pia Wunderlich había dado entrada a la zaguera poco antes de la conclusión de los 90 minutos reglamentarios. En el minuto 8 de la prórroga, Kuenzer anotó el gol que supuso el primer título mundialista para Alemania al cabecear un balón que tocó el larguero antes de introducirse en la portería rival. Renate Lingor había aprovechado un tiro libre desde tres cuartos de campo para colgar al área una pelota que Kuenzer remató de manera inapelable desde la zona del punto de penal.

¿Por qué es especial?
A lo largo de diez años, numerosos partidos de grandes certámenes se resolvieron por medio de goles de oro que los equipos perdedores bautizaron simbólicamente como “muerte súbita”. Algunas de aquellas dianas hicieron historia en el fútbol, como es el caso del tanto que Kuenzer anotó en la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2003. No en vano, aquel fue el último de los goles de oro que se marcaron, por lo que se convirtió en una diana histórica.

Las palabras de la protagonista
“Al principio me quedé un poco desorientada, sin saber qué era lo que ocurría. No me percaté de que el balón había entrado, porque el cabezazo no me había salido con demasiada potencia, pero, dos o tres segundos más tarde, las compañeras comenzaron a abalanzarse sobre mí y entonces ya tuve claro que éramos campeonas del mundo”.
Nia Kuenzer

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