• Dos visiones sobre el triunfo de Japón en la Copa Mundial Femenina de 2011
  • Kumagai, la veterana decisiva en aquella final de Alemania
  • Ueno, la aspirante a dejar huella en Francia 2019

En la cuenta regresiva para el anuncio del lema y el emblema de la Copa Mundial Femenina de la FIFA Francia 2019 –que tendrá lugar en París el 19 de septiembre –, entrevistamos a figuras relevantes del fútbol femenino para analizar el presente, pasado y futuro de esta competición. 

Cuando piensan en la próxima Copa Mundial Femenina de la FIFA que se celebrará en Francia del 7 de junio al 7 de julio de 2019, ambas sienten lo mismo. “Espero estar allí para conseguir el mejor resultado para Japón”, confiesan a FIFA.com.

No importa que una, Mami Ueno, apenas arranque su carrera internacional y la otra, Saki Kumagai, ya tenga en su vitrina personal el título de campeona mundial y la medalla de plata olímpica. El sueño es el mismo para la aspirante y para la veterana.

“Después de ver el nivel de fútbol mostrado en la Euro, está claro que el fútbol femenino está mejorando en todo el mundo rápidamente. Eso ha reducido las diferencias entre países y hace muy difícil que pueda decidirme por un favorito. Yo simplemente me voy a esforzar para que Japón sea candidato”, recalca Kumagai, actual capitana de las Nadeshiko que ahora juega en el Olympique de Lyon.

Saki Kumagai, 26 años

  • Campeona del mundo en Alemania 2011
  • Subcampeona del mundo en Canadá 2015
  • Medalla de plata en los JJOO de Londres 2012
  • Participó en 2 Copas Mundiales Femeninas Sub-20 (Chile 2008 y Alemania 2010)
  • Ganó 4 ligas y 3 Copas de Francia
  • Ganó 2 Ligas de Campeones Femenina de la UEFA, 2016 y 2017

El palmarés de Mami Ueno, a sus 20 años, es más discreto: medalla de bronce y Bota de oro adidas en la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA Papúa Nueva Guinea 2016. Sueña con estar en Francia y “para eso soy responsable y trabajo duro”. 

Ambas comparten un detalle en su currículum: un gol decisivo contra Estados Unidos. Ueno lo anotó en el partido por el bronce de Papúa; Kumagai en la final del Mundial de Alemania 2011

Memorias de Alemania
Ueno no pudo seguir en vivo aquella final en la que las Nadeshiko se ciñeron la corona en un reñido partido contra las norteamericanas. “Ya había empezado a jugar al fútbol”, explica la joven que entonces tenía 14 años. “La victoria fue increíblemente impactante. Mi ídolo era Homare Sawa. Ha sido mi super heroína desde que era niña”.

Kumagai fue una de las principales protagonistas de aquella noche. “No puedo olvidar el confeti dorado que nos cubrió en el podio durante la celebración”, dice emocionada. “Pero el momento más especial es la tanda de penales. Yo fui la última, después de 120 de final en la que nunca nos rendimos a pesar de que Estados Unidos se adelantó dos veces”.

¿El secreto de aquel éxito? “Unidad”, responde sin dudar. “Sentía cómo el equipo iba mejorando partido a partido. Y más importante, la presencia de las jugadores con experiencia fue enorme”.

Ahora, Kumagai es una de esas ‘jugadoras con experiencia’, a la que le tocará motivar a jóvenes como Hina Sugita o la propia Ueno, que tiene claro que “ganar una Copa Mundial es muy difícil, pero un día quiero dar ese paso adelante y llegar a ese nivel”.