Pelé acaba de consagrarse campeón del mundo por tercera vez en México 1970 cuando le preguntaron si regresaría en 1974 para jugar su quinta Copa Mundial de la FIFA: “No, pero no se preocupen, que ya tengo sucesor y es Teófilo Cubillas”.

Es cierto que, a la luz de los hechos, su vaticinio resultó exagerado. Sin embargo, en ese entonces el enganche peruano tenía apenas 21 años y sobresalía en un seleccionado fantástico, que cerca estuvo de eliminar a Brasil en los cuartos de final de aquella misma Copa Mundial. Es más, con cinco goles, Cubillas fue el tercer artillero por detrás del alemán Gerd Mueller y del brasileño Jairzinho, hecho que le valió recibir la Bota de Bronce adidas y ser elegido como al Mejor Jugador Joven.

Pero si Pelé puso el listón tan alto es porque, probablemente, a esa altura ya conocía detalles sobre Cubillas que el resto no. Detalles que se irían sumando a tantos otros durante sus 23 años de carrera, y que le significaron ser considerado como uno de los mejores futbolistas del Siglo XX.

Cara de nene, corazón de grande
Nacido en Puente Piedra, un distrito al norte de Lima, Cubillas comenzó a jugar en Huracán Boys. Un amistoso ante Alianza Lima, el club de sus amores, le dio la oportunidad que estaba esperando, y vaya si supo aprovecharla: tenía 16 años cuando hizo su debut en el campeonato peruano de 1966, del que terminaría siendo el goleador.

Muy pronto se ganó el apodo de Nene por obvias razones, y como tal entraba al campo sin complejos. “Jugaba para divertirse, para gozar. Lo vi hacer cosas y goles increíbles”, decía Víctor Zegarra, quién pasó de ser su ídolo a compañero de equipo. “Era muy rápido, tanto mentalmente como con la pelota. Tú tratabas de adivinar qué iba a hacer y él ya lo había hecho”, destacaba su ex compañero de selección Germán Leguía.

Consultado sobre cuál era su posición, él prefería no encasillarse. “No tengo puesto fijo, juego por todos los sectores del ataque”, supo autodefinirse. Esa falta de rigidez y su exquisita pegada le permitieron, con 268 dianas en 469 juegos oficiales por torneos de Primera División, ser uno de los mediocampistas más goleadores de todos los tiempos, por encima de consagrados como Diego Maradona, Zinedine Zidane o Michel Platini.

A nadie extrañó que con 19 años llegara a la selección mayor de la mano del brasileño Didí, el mismo que ganó el Mundial de Suecia 1958 con un tal Pelé al lado… “Didí fue responsable de mis goles de falta, de mis remates y de que, siendo derecho, a base de entrenamiento me hiciera ambidiestro”. Su nombre comenzó a trascender fronteras en 1969, cuando, por las eliminatorias para México 1970 y en Buenos Aires, sobresalió en el 2-2 que selló el pasaje peruano y la eliminación albiceleste.

Hace poco le decía a FIFA.com que el mejor recuerdo de sus tres Mundiales data de ese torneo. “El primer gol a Bulgaria en el debut, que perdíamos 0-2 y ganamos 3-2. Días antes, un terremoto había matado a 50.000 personas en Perú y nos enteramos en la previa del partido. El darle ese pedacito de alegría al país fue algo imposible de describir”.

Su época europea
Europa supo otra vez del Nene en 1971, cuando haciendo dupla con Hugo Cholo Sotil en un combinado de jugadores de Alianza Lima y Municipal, anotó dos goles en la victoria amistosa por 4-1 sobre el mismísimo Bayern Múnich de Mueller y Franz Beckenbauer. Tras el ser el goleador de la Copa Libertadores, Cubillas fue elegido el mejor de América en 1972, pero en 1973 no se clasificó para el Mundial de Alemania y luego, mientras muchos pensaban que iría al Barcelona de Rinus Michels y Johan Cruyff, los catalanes se inclinaron por Sotil.

El 10 pasó entonces al Basilea, pero medio años después dejó la fría Suiza por la cálida Portugal, donde militó tres temporadas con el Porto. Allí jugaba en 1975 cuando, aún desoyendo al club, viajó para el desempate por la final de la Copa América contra Colombia, que Perú ganó pese a que a él le atajaron un penal.

Del regreso al adiós
En 1977 retornó a Perú y rápidamente saldó su deuda con Alianza Lima, obteniendo dos títulos consecutivos. Con la selección se clasificó para disputar el Mundial de 1978, en el cual anotó otra vez cinco goles, que esta vez le alcanzaron para ser Bota de Plata. El más recordado fue un cobro de falta a Escocia, pegándole con tres dedos desde la izquierda por afuera de la barrera, como hace en la actualidad el portugués Ronaldo. Zico calificó al remate como “perfecto”, mientras que el arquero-goleador José Luis Chilavert reconoció que “cuando vi ese gol decidí que yo también quería patear tiros libres".

En España 1982 Cubillas no vio puerta, pero aún así sigue siendo el tercer goleador latinoamericano en los mundiales junto a Gabriel Batistuta, por detrás de Ronaldo y Pelé. Ningún peruano ha jugados tantos partidos mundialistas, y la selección no asiste una fase final desde aquella en suelo español, única vez que el Nene no superó la fase de grupos ni integró el equipo ideal del torneo.

Para ese año ya jugaba en el Fort Lauderdale Strikers de la incipiente Liga Norteamericana, compartiendo plantel con George Best y Elías Figueroa. En 1986 decide colgar las botas, pero una tragedia aérea en 1987, en la cual murió todo el plantel aliancista, lo devolvió a la actividad por fidelidad al club, en una doble función de jugador y entrenador que casi corona con un título.

Sin haber sido expulsado ni una vez, se retiró definitivamente en 1989 en el Miami Sharks de la segunda división estadounidense. No llegó a ser sucesor de Pelé, pero ciertamente marcó una era, a punto tal que el mismo 0’Rei lo colocó como el único peruano entre Los 100 de la FIFA. “Todas estas cosas me hacen ver que lo yo sembré como futbolista no cayó en saco roto. Lo cosecho y lo disfruto hoy al igual que lo hacía cuando era jugador”.

¿Sabías que...?

  • Los 26 goles que anotó en 81 partidos le permiten a Cubillas ser todavía el máximo artillero en la historia de la selección peruana. Dentro de los primeros 10 de dicho listado, sólo siguen activos Paolo Guerrero (15) y Claudio Pizarro (14).

  • Cubillas es uno de los 48 futbolistas que alguna vez marcaron una tripleta en un partido mundialista. El Nene se unió a ese club en Argentina 1978, al anotársela a Irán en el triunfo de Perú por 4-1.

  • Para Cubillas, su mejor gol de tiro libre no fue ante Escocia en 1978, sino contra Brasil en 1975. “Fue de ‘folha seca’ como dicen ellos. Desde la misma posición que aquel, le pegué fuerte pero al otro palo, el balón se elevó y cayó de golpe al ángulo. ¡Así me enseñó Didí!”.

  • Con 17 años y 7 meses de edad, Cubillas es el jugador más joven que logró ser máximo artillero de la Liga Peruana de Fútbol, marca que estableció en 1966 en su primera temporada como profesional (19 goles).

  • Cubillas es el futbolista peruano que más dianas ha anotado en una campaña europea, al marcar 36 en 39 partidos durante la temporada 1975/76 con el FC Porto (28 en la Liga, 4 en la Copa de Portugal y 4 en la Copa UEFA).