En el día en que Karl-Heinz Rummenigge cumple 59 años, FIFA.com homenajea al exdelantero, uno de los mejores jugadores de la historia de Alemania, rescatando su perfil clásico. ¡Repasa su exitosa carrera con nosotros!

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En la historia del premio al Jugador Mundial de la FIFA, solo un futbolista alemán ha logrado hasta la fecha coronarse como el número uno: Lothar Matthaeus. No obstante, el que crea que este galardón señala al mejor jugador de la historia del fútbol alemán se equivoca, ya que el propio Matthaeus, el hombre que más partidos ha jugado con la selección germana, se decantó por otro, que no fue ni Franz Beckenbauer ni Gerd Mueller ni Fritz Walter.

¿De quién se trata entonces? “He jugado contra Zico y Maradona y ahora sé quién es el mejor jugador del mundo: Karl-Heinz Rummenigge”, proclamó Matthaeus a principios de los años ochenta.

No en vano, los méritos y éxitos del ex delantero bávaro son considerables. Subcampeón del mundo (1982 y 1986), campeón de Europa (1980), ganador de la Copa Intercontinental (1976) y campeón de la liga alemana (1980 y 1981) con el Bayern de Múnich, además de dos galardones como mejor jugador del año en Europa (1980 y 1981), son solo algunos de los títulos que se ha adjudicado esta leyenda muniquesa.

Segundo dos veces
En los años ochenta, Rummenigge era sin duda una de las grandes estrellas del fútbol internacional. “El Mundial de 1982 será un duelo entre Rummenigge y Diego Maradona, dos superestrellas”, auguraba entonces el legendario entrenador Dettmar Cramer. Al final, Alemania solo pudo ser segunda en aquella cita mundialista tras caer frente a Italia en la final por 3-1.

Los acontecimientos dieron la razón a Cramer cuatro años más tarde, cuando Rummenigge y Maradona lideraron a sus equipos en la final de México 1986. No obstante, los alemanes tuvieron que volver a conformarse con el segundo puesto tras caer 3-2 frente al cuadro albiceleste. “No llegaba al cien por cien, pero sabía que era mi último Mundial y quería jugar. Fueron los momentos más difíciles que he vivido. Solo jugué bien frente a Marruecos y frente a Argentina”, recuerda Rummenigge de su último gran certamen, tras el cual anunció su retirada del combinado nacional.

La irrupción como pieza clave de la selección alemana empezó para Rummenigge ya a los 21 años, cuando, en el otoño de 1976, el ariete germano debutó con la Mannschaft en un partido que se saldó con triunfo por 2-0 sobre Gales y tras el cual el técnico auxiliar Jupp Derwall lo señaló como “nuestro mejor hombre”. Cramer, su entrenador en el Bayern, acudió a recogerlo al aeropuerto de Múnich con una botella de champán.

"A Matthaeus le sobraba descaro"
Los expertos coincidieron en que aquel joven de cabello rubio devolvería al fútbol alemán el carisma que parecía haberse perdido con la retirada de jugadores como Beckenbauer, Günter Netzer, Wolfgang Overath o Mueller.

Cuando aquel extremo de 182 centímetros de estatura se disponía a realizar uno de sus temidos regates, la inquietud se apoderaba de las zagas rivales y el público contenía la respiración. El velocísimo Rummenigge, junto con Hansi Mueller y Bernd Schuster sobre todo, ponía la creatividad en una selección que destacaba por su espíritu de lucha y competitividad.

Dos años más tarde, Rummenigge fue titular en la cita mundialista, mientras que en la Eurocopa 1980 era ya uno de los pilares del equipo que se alzó con el cetro continental. Así, el ariete no solo anotó el gol de la victoria contra Checoslovaquia en el partido inaugural de la competición, sino que en la final ejecutó el saque de esquina que acabó con el gol de Horst Hrubesch que supuso el 2-1 definitivo frente a Bélgica. Como resultado de su gran actuación, la prensa le nombró mejor jugador del certamen.

“Antes de la Eurocopa habíamos establecido unos registros históricos, con una racha de 23 partidos sin perder que ningún otro combinado alemán había logrado nunca. Llegué a la cita continental con mucha confianza, después de proclamarme máximo goleador y mejor jugador del año en Alemania. El seleccionador Jupp Derwall había dispuesto todo para que el equipo estuviese en perfectas condiciones. Era el primer gran certamen de Lothar Matthaeus, al que le sobraba descaro”, recuerda Rummenigge en referencia a su primer y único título con la selección nacional.

Fin de fiesta en Suiza
A estas alturas, Rummenigge, que de niño siempre tuvo a Pelé como espejo en el que mirarse, ya había logrado numerosos éxitos a nivel de clubes. Junto con Mueller, Breitner y Sepp Maier, el delantero, nacido en Lipptstadt en 1955, había convertido al Bayern de Múnich en el mejor equipo de Alemania. Rummenigge y sus compañeros marcaron una época en el fútbol de su país.

Su fichaje por el Inter de Milán en 1984 debía haber contribuido a acabar de convertirlo en uno de los mejores futbolistas alemanes de la historia, pero las lesiones le impidieron seguir aumentando su palmarés en tierras italianas. No obstante, en tres años con el conjunto interista, Rummenigge disputó 64 partidos en los que anotó 24 goles.

Para poner fin a su trayectoria como jugador, el ariete bávaro jugó en el Servette de Ginebra hasta 1989 y se retiró como máximo goleador de la liga suiza (1989).

“¡Rummenigge, qué hombre!”
Tras colgar las botas, Rummenigge siguió dando que hablar con otras ocupaciones. Tras una corta etapa como comentarista de televisión, el bávaro fue nombrado vicepresidente del Bayern de Múnich en 1991. En la actualidad, Rummenigge no solo es el máximo responsable de la junta directiva de la entidad muniquesa, sino que además ostenta el cargo de presidente de la Asociación Europea de Clubes (ECA).

Ante una trayectoria vital tan destacada, no sorprende que el dúo británico de música pop Alan & Denise le dedicase en 1982 una canción titulada "Rummenigge, what a man!" ("¡Rummenigge, qué hombre!").

¿Sabías que...?

  • Los casi DM 11 millones que el Inter de Milán pagó en 1984 por Rummenigge supusieron el segundo fichaje más caro de la historia hasta entonces, solo superado por el traspaso de Diego Maradona del FC Barcelona al Nápoles.

  • Con 162 goles en 310 partidos, Rummenigge es el 10° goleador de la Bundesliga y el segundo del Bayern de Múnich, solo superado por Gerd Müller. En 64 juegos por Copa de Europa, anotó para el club muniqués 30 goles.

  • Rummenigge viene de una familia "futbolera". De sus hermanos, Michael disputó más de 300 partidos en la Bundesliga, siendo internacional en dos ocasiones, y Wolfgang jugó en segunda división.

  • En sus inicios, Rummenigge debió soportar críticas varias. Franz Beckenbauer afirmó: “Nunca llegará lejos”. Además, risueñamente, le apodaban “Rotbäckchen” (“mejillas rojas”), porque solía ponerse colorado durante las charlas.

  • Rummenigge fue capitán de Alemania 51 veces, ubicándose tercero por detrás de Lothar Matthäus (75) y Michael Ballack (55), aunque es el único que ha ejercido la capitanía en dos finales mundialistas.