Haití perdió hace poco toda opción de clasificarse para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™, pero el combinado del país insular se recuperó inmediatamente de la decepción, se ha disparado en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola y quiere proclamarse campeón del Caribe por segunda vez en su historia tras alzar el trofeo en 2007.

Con una historia turbulenta y un presente de retos, Haití se convirtió en la segunda selección caribeña en alcanzar una fase final de la Copa Mundial de la FIFA en 1974, cuando, lanzada por la velocidad del delantero Manno Sanon, eliminó a la todopoderosa México y se ganó el derecho a ser uno de los 16 participantes de aquel certamen que se disputó en Alemania Occidental. El combinado haitiano perdió todos sus partidos en aquella cita mundialista, pero su presencia en la fase final constituyó una muestra del crecimiento del fútbol a escala mundial.

Mientras que en su pasado abundan los pequeños logros, Haití atraviesa en la actualidad una época de vacas flacas. La sede central del fútbol haitiano, en la capital, Puerto Príncipe, resultó destruida en 2010 por el terremoto que mató a cientos de miles de personas, incluidos numerosos miembros de la familia futbolística del país insular.

Sin duda, un poco de éxito en la fase de clasificación de Brasil 2014 habría contribuido a devolver la sonrisa al pueblo haitiano, pero la selección caribeña ni siquiera superó la primera ronda de la competición preliminar de la CONCACAF. Antigua y Barbuda, una cenicienta del Caribe con mucho futuro, le ganó la partida por poco.

“Todo el mundo conoce la reputación de Haití en esta parte del mundo”, declaró a FIFA.com el seleccionador de Antigua, el inglés Tom Curtis. “Siempre sacan buenos jugadores y tienen una historia que es para estar orgullosos”, añadió.

Sacar la cabeza
Sin embargo, en lugar de dejarse vencer por la desesperación, Haití, que brilló con luz propia en una Copa de Oro de la CONCACAF 2009 en la que alcanzó los cuartos de final, redobló esfuerzos y se centró en las primeras rondas de clasificación de la próxima Copa del Caribe, que constituye la vía de entrada de la Unión Caribeña de Fútbol (CFU) a la Copa de Oro.

Haití se paseó en la primera fase de grupos y envió un aviso a navegantes al infligir un aplastante 7-0 a una desventurada San Martín. El veterano delantero Jean Philippe Peguero, sin club en la actualidad tras protagonizar una trayectoria de auténtico trotamundos en Europa y Estados Unidos, logró una fantástica tripleta el día de la goleada.

El combinado haitiano prolongó su buena racha con una victoria por 3-1 frente a Bermuda y un nuevo gol de Peguero. El delantero volvió a marcar frente a Puerto Rico y Haití se hizo con el primer puesto del grupo logrando un pleno de victorias.

El ascenso
Los magníficos resultados conseguidos en la competición preliminar de la Copa del Caribe confirman a Haití como el equipo más en forma de la competición junto con Trinidad y Tobago, otra ex potencia que tampoco estará en Brasil 2014. Además, la selección haitiana ha puesto la directa en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.

El combinado caribeño escaló nada menos que 17 posiciones en la última edición de la lista internacional y se colocó quinto de la CONCACAF, un puesto por debajo de Jamaica y por delante de equipos de la categoría de Costa Rica y Honduras.

En la clasificación global, Haití ocupa la 60º posición, justo por detrás de Escocia, Bulgaria y Polonia. Sin duda, todo esto indica que el combinado isleño, dirigido desde el banquillo por el ex internacional cubano Israel Blake Cantero, vuelve a estar en alza, una opinión que comparte una de las figuras del equipo, Jean Marc Alexandre, que juega en la MLS con los colores del San José Earthquakes.

“Hemos progresado, no cabe duda”, declaró Alexandre, internacional absoluto desde 2008. “El técnico nos ha inculcado una filosofía atacante que estamos asimilando muy bien. Sabe transmitir lo que quiere y su sistema se ajusta a nuestras características. Si todo el mundo muestra su mejor versión con la selección es gracias al entrenador”, concluyó.