Aunque hayan quedado eliminadas antes de la fase de grupos de la competición preliminar de la CONCACAF para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, tanto Nicaragua como Aruba han dejado patentes significativas mejoras que las han llevado a ocupar las posiciones más altas de su historia en la última edición de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.

Nicaragua, una nación situada geográficamente entre dos potencias centroamericanas (Honduras y Costa Rica), nunca había deslumbrado sobre los terrenos de juego. El país sigue recuperándose de la guerra y la agitación social que lo asolaron entre la década de 1960 y los años 80. El contexto ha sido, claramente, desfavorable para el desarrollo de su selección nacional, conocida como los Pinoleros.

Pese a todo, despuntó con fuerza en las primeras rondas de la clasificación para Rusia, donde se impuso a la pequeña Anguilla, el equipo peor clasificado del mundo, por 9-0 en el global de la eliminatoria. En la ronda siguiente, los nicaragüenses demostraron que el resultado anterior no había sido casual y sellaron una victoria global por 4-1 sobre Surinam. El triunfo les permitió concertar una cita con Jamaica, selección que participó en el Mundial de Francia 1998 y que pocas semanas antes había vencido a Estados Unidos para meterse en la gran final de la Copa Oro de la CONCACAF 2015.

El sorteo no había sido benévolo con Nicaragua, pero los Pinoleros ganaron el partido de ida, a domicilio en Kingston, por 3-2 y parecían encaminarse a dar la campanada más sonora de la incipiente fase de la clasificación mundialista. En el encuentro de vuelta, con sólo un 1-0 en contra en el minuto 88, Nicaragua se encontraba a pocos segundos de eliminar a los desesperados jamaicanos cuando se produjo el desastre. Un gol in extremis de Simon Dawkins desbarató todos sus sueños.

Fue un revés muy cruel para Nicaragua, que había destacado como uno de los mejores equipos en las primeras fases clasificatorias de la CONCACAF. Su capitán, Juan Barrera, recién convertido en el primer nicaragüense fichado por un club europeo, ve el vaso medio lleno y augura un gran futuro a su país. “El fútbol ya no pertenece en exclusiva a los italianos, ingleses o argentinos”, declaró a FIFA.com el jugador, de 26 años, criado en la vecina Costa Rica. “Si eres bueno, no importa de dónde vengas”.

El seleccionador de Nicaragua, Henry Duarte, está dispuesto a dejar un legado en el país. El técnico costarricense ve un futuro brillante para la nueva generación de futbolistas, nacidos en años de penurias, que juegan al balón por las calles de Managua. “El futuro de Nicaragua está en sus jóvenes”, comenta señalando a las selecciones sub-17 y sub-20. “En cuanto llegué, comprendí que aquí había muchísimo talento”.

Nicaragua tendrá que esperar una nueva oportunidad para brillar en la escena mundial. Pese a todo, el ascenso de 44 posiciones en la jerarquía internacional ha llevado a la selección a traspasar una importante barrera y situarse entre los 100 primeros de la tabla. Actualmente ocupa el 95º escalón en la clasificación general y el 12º en la CONCACAF, justo por debajo de su vecina, El Salvador, una nación que ha disputado en dos ocasiones la fase final de la Copa Mundial.

Aruba, el Lázaro caribeño
El ascenso de Aruba, una isla de habla holandesa con poco más de 100.000 habitantes, hasta la posición más alta de su historia no ha sido tan meteórico como el de Nicaragua. No obstante, se trata de un logro histórico. El salto de 22 puntos hasta el escalón 115º del mundo se produjo tras importantes progresos y, con la ayuda de un tecnicismo.

La nación cayó en el camino hacia Rusia 2018 en la eliminatoria a dos partidos contra Barbados, una de las selecciones punteras entre las más modestas del Caribe. Sin embargo, los barbadenses habían seleccionado a un jugador inelegible. Por lo tanto, se le adjudicó la victoria a Aruba y el pase a la siguiente ronda, donde se enfrentó a San Vicente y las Granadinas.

A un paso de su primera fase grupos de la historia y con un nuevo seleccionador en el mando, Aruba perdió en la ida por 2-0, pero remontó hasta empatar a 2-2 en la vuelta. Sin embargo, acabó derrotada por un ajustado 3-2 en los últimos momentos del encuentro.

Similar crueldad del destino que con Nicaragua. La selección de Aruba quedó eliminada cuando rozaba el pase con la punta de los dedos. Sin embargo, el proceso deja al grupo bien orientado: en el camino ascendente.