Generalmente, cuando una selección se enfrenta a un rival situado más de 100 puestos por debajo de ella en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, el resultado suele estar más que cantado. Por eso, cuando Chad (175º del mundo en octubre) recibió a Egipto (51º) a mediados de noviembre en un partido clasificatorio para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, a los Faraones se les podría haber perdonado si pensaban que el triunfo era suyo… 

Pero alguien olvidó decir a los Sao que eran de todo menos favoritos y, al cabo de 90 minutos, el combinado de África central había dado una de las mayores campanadas en la historia de las eliminatorias mundialistas africanas, imponiéndose a los poderosos norteafricanos por 1-0. Fue Ezechiel Ndouasel quien marcó el único gol del encuentro mediado el segundo periodo. Sin embargo, analizándolo con perspectiva, el sorprendente resultado no es ninguna anomalía flagrante, sino que se antoja más bien otro paso en la escalada de Chad por la jerarquía mundial, donde ya ha ascendido al 114º lugar, tras subir 22 peldaños en la última actualización.

Los Sao comenzaron de forma decepcionante su andadura en la fase de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2017, al caer por 2-0 en Nigeria y sucumbir por un severo 1-5 ante Egipto. Pero fue entonces cuando las cosas empezaron a cambiar a mejor: Mahamat Oumar Yaya, que había pasado a ejercer como seleccionador interino, llevó al equipo a tumbar inesperadamente a Sierra Leona en la primera ronda de la fase de clasificación mundialista. Los Sao ganaron por 1-0 en casa y, aunque en la vuelta perdieron 2-1, pasaron a la segunda ronda por el mayor valor de los goles a domicilio.

En aquel momento, se publicaron noticias erróneas sobre que Rigobert Song, leyenda de Camerún en la Copa Mundial de la FIFA™, había sustituido a Yaya. Pero aunque la propia ex figura de los Leones indomables confirmó a FIFA.com que mantuvo negociaciones con los directivos de Chad, precisó que en ningún momento se concretó nada. Por tanto, Yaya dirigió también al equipo en sus siguientes compromisos y, de nuevo, obtuvo un éxito considerable, ya que los chadianos lograron vencer por 0-1 a Gabón en un clasificatorio para el Campeonato de África de Naciones (CHAN). Aunque a la postre cayeron por 2-1 en el global de la eliminatoria, la imagen mostrada supuso otro paso adelante.

Pendientes de la clasificación mundial
Uno de los jugadores responsables de la escalada de Chad por la clasificación es Marius Mbaiam. El centrocampista de 28 años, que milita con el Belfort en la tercera división de la liga francesa, es uno de los futbolistas más experimentados de la plantilla, tras haber jugado 11 partidos de clasificación en tres campañas mundialistas. Mbaiam declaró a FIFA.com que, en su opinión, el repunte en la suerte del equipo tiene una explicación muy sencilla: “Últimamente se ha trabajado mucho. Sentimos una mejoría real, especialmente en los resultados. Los técnicos tienen que llevarse parte del mérito, por supuesto, pero el talento ya estaba ahí”.  

A pesar del talento, Chad nunca se ha clasificado para una Copa Africana de Naciones (CAN), y el camino hacia Gabón 2017 se antoja demasiado arduo, con Egipto y Nigeria en su mismo grupo. Sin embargo, Mbaiam cree que el equipo todavía tiene opciones. “Debemos seguir por el mismo camino y permanecer concentrados. El próximo marzo tenemos que jugar dos encuentros importantes contra Tanzania, y necesitaremos sumar el máximo de puntos posible”.

El centrocampista indicó que los jugadores son perfectamente conscientes de cómo marcha la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y se fijan en ella como inspiración y como muestra de que van avanzando. “La clasificación es importante para nosotros. La tomamos como un estímulo para creer en nosotros mismos. Creo que podríamos estar todavía mejor clasificados en los próximos meses. Esto podría ser sólo el principio”.

A diferencia de muchas otras selecciones africanas, Chad no cuenta con un montón de jugadores afincados en algunas de las ligas más fuertes de Europa. Casimir Ninga es probablemente la principal excepción, tras haber obtenido cierto éxito este año con el Montpellier, con 6 goles marcados en 10 partidos de la Ligue 1. La mayoría de los demás jugadores están comprometidos con clubes de Chad o de las divisiones inferiores del fútbol francés. Mbaiam no lo ve necesariamente como una desventaja: “Si echas un vistazo a muchas otras selecciones, es exactamente lo mismo. Nuestro verdadero lastre es que no jugamos amistosos a menudo para corregir nuestros errores, y mejorar también nuestros puntos más fuertes. Es verdad que, de los internacionales con Chad, no muchos jugamos en grandes ligas, pero te diré una cosa: ¡los chadianos son guerreros!”.