Los Guerreros Valientes de Namibia han conseguido abrirse paso en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, escalando desde la 118ª posición de octubre a la 98ª en noviembre. Es la primera vez que pueden presumir de ser una de las 100 mejores selecciones del mundo desde que, en noviembre de 2001, ocuparon esa misma plaza.  

La mejoría del combinado de África meridional coincide con el nombramiento del exinternacional namibio Ricardo Mannetti como seleccionador hace tres años. El talentoso centrocampista, que gozó de una exitosa carrera como profesional en Sudáfrica, explica que, cuando asumió el puesto, dijo a los directivos namibios que tenían que emprender una larga travesía con él.

“Me di cuenta de que no teníamos un equipo para clasificarnos para la Copa Africana de Naciones 2017, y que teníamos que ser realistas al respecto”, señala a FIFA.com. “Les dije que quería construir un equipo para el futuro, y suscribieron la idea. Una de las cuestiones principales era que no queríamos hacer demasiados cambios continuos en el equipo. Decidí que tenía que haber una coherencia y, para ello, me fijé en un plantel con el que podía trabajar de cara al futuro”.

“Por supuesto, eso no significa que no hubiese sitio para jugadores nuevos”, matiza, “ni que me aferraría a los jugadores aunque no rindiesen bien. Pero quería que los jugadores tuviesen la sensación de que confiaba en ellos y que, si lo daban todo, esa entrega se les reconocería”.

Y obviamente, no sólo las autoridades suscribieron los planes de Mannetti, pues el técnico namibio guió a los Guerreros Valientes hacia su primer título conquistado en la Copa COSAFA, el campeonato regional que albergó Sudáfrica el año pasado.

“Ese triunfo fue importante, porque mostró a todos que íbamos por el buen camino. Los jugadores creyeron en sí mismos y la afición creyó en el equipo”, resalta Mannetti.

Victoria sobre Zambia
Aunque en la edición de este año no logró reeditar ese éxito, al caer ante Botsuana en la tanda de penales de los cuartos de final, el combinado namibio sí logró imponerse en la final del cuadro de consolación (un certamen reservado para las cuatro cuartofinalistas derrotadas), venciendo a una potente Zambia por 1-0.

“De nuevo, fue algo muy importante para el equipo y para todo el país. Con cada pequeño paso que damos, nos vamos acercando más a nuestras metas, que consisten en tener un equipo competitivo que pueda pugnar por los billetes para las fases finales continentales”, subraya el entrenador de 41 años.

A diferencia de la mayoría de sus homólogos africanos, Mannetti no dispone de un montón de jugadores afincados en Europa a los que poder convocar. “Yo diría que el 50% de mi plantilla milita en la liga nacional, y que el otro 50% juega en Sudáfrica”, calcula.

Sin embargo, no lo ve como una desventaja: “Al residir en Namibia, yo mismo puedo ver a mis jugadores frecuentemente y puedo mantenerme al corriente de sus actuaciones. Eso facilita mucho más mi labor”.

Asimismo, Mannetti ha adoptado una política de no reclutar a jugadores afincados fuera de Namibia, pero que no consiguen gozar de minutos de juego regularmente con sus clubes. “Eso no tiene sentido. Si utilizo a jugadores que pertenecen a un equipo foráneo, pero no juegan, ¿cómo lo justifico? Entonces sí tiene sentido claramente emplear a un jugador afincado en Namibia que juega con frecuencia en la primera división de aquí”.

El técnico expresa su confianza en un futuro futbolístico brillante para Namibia: “Tengo el respaldo de la federación, la afición apoya a los Guerreros Valientes y estamos construyendo un equipo para el futuro”.

“Estoy sumamente orgulloso de los éxitos que hemos conseguido ya en estos tres años, y creo que la clasificación de la FIFA lo refleja. Además, esto nos da motivación para hacerlo todavía mejor”, concluye.