La final de la Copa Africana de Naciones de la CAF 2017 le ha dado nuevos bríos al fútbol egipcio, después de varios años de sinsabores. El gran papel de los suyos en la prueba continental le ha reportado además un lugar entre las 25 mejores selecciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola de febrero. Egipto, que es actualmente 23º, es el combinado africano mejor situado en el ranking.

Los Faraones se quedaron fuera de la Copa Africana de Naciones durante tres ediciones consecutivas tras conquistarla en 2010, pero el cuadro dirigido por Héctor Cúper no falló en el último clasificatorio y se proclamó campeón de un Grupo G en el que también estaban Nigeria, Tanzania y Chad. En el sorteo para Gabón 2017, los egipcios quedaron encuadrados en el Grupo D con Ghana, Mali y Uganda.

Si bien Ghana, finalista en el certamen de hace dos años, era favorita, los Faraones echaron por tierra todos los pronósticos y se hicieron con la primera plaza de su zona. Arrancaron su campaña en Gabón con un empate sin goles frente a Mali, antes de encadenar sendas victorias por 1-0 sobre Uganda y Ghana, resultados que los auparon hasta la cima. Su triunfo sobre las Estrellas Negras en la fase de grupos les reportó más de 1.100 puntos y les permitió escalar posiciones en la clasificación, mientras que la victoria contra Uganda les otorgó otros 971 puntos.

En cuartos de final, Egipto se enfrentó a Marruecos, que también llegaba con grandes expectativas tras quedarse fuera de la edición de 2015. No obstante, un gol de Mahmoud Kahraba en los últimos compases del encuentro dio a Egipto un triunfo por la mínima y un nuevo empujón en la clasificación, gracias a los casi 1.100 puntos conseguidos.

En la semifinal contra Burkina Faso, sin embargo, los Faraones vieron truncada su racha de victorias. El partido finalizó con empate a uno y el marcador no se movió en la prórroga. Ya en la tanda de penales, el veterano arquero egipcio Essam El Hadary se erigió en el héroe de la velada: atajó el lanzamiento de Bertrand Traoré y selló el pase de los suyos a la final.

De hecho, la histórica participación de El Hadary en la CAN 2017 se debió a la lesión de Ahmed El Shenawy, guardameta titular, en el primer partido contra Mali. El Hadary se enfundó los guantes inmediatamente y se convirtió así en el jugador más veterano en disputar la Copa Africana de Naciones, en la que fue su séptima participación en este torneo.

"He conseguido muchas cosas a nivel de clubes y con la selección a lo largo de todos estos años, pero, como jugador, uno siempre ha de marcarse objetivos nuevos y ambiciosos", declaró El Hadary en exclusiva a FIFA.com. "Quería disputar la CAN por séptima vez y así ha sucedido".

Sin perder la esperanza
Conforme su selección iba avanzando en la prueba continental, la afición egipcia comenzó a soñar con que sus héroes regresarían a El Cario con su octavo título africano bajo el brazo. Pero Camerún tenía otros planes, y anotó el gol decisivo en los últimos instantes de una final que dejó con la miel en los labios tanto a los Faraones como a su seleccionador argentino.

Fue una derrota especialmente dolorosa para Héctor Cúper, quien anhelaba un gran título después de caer en dos finales seguidas de la Liga de Campeones de la UEFA cuando entrenaba al Valencia CF.

"Confiábamos en llevar la felicidad al pueblo egipcio", declaró el técnico, de 61 años, tras su frustrante derrota ante Camerún. "Pero el fútbol es así: unos ganan y otros pierden".

"Personalmente, estoy triste porque he perdido otra final", añadió Cúper, quien también fue subcampeón de la Serie A italiana durante su etapa en el Inter de Milán. "Pero me entristece aún más no poder haber hecho felices a los hinchas egipcios, que esperaban el octavo entorchado continental. Sé lo mucho que adoran el fútbol, y les pido perdón por esta derrota".

Pese a la decepción, el seleccionador ha aprendido muchas cosas de la aventura de los suyos en la CAN, y procurará consolidar su buena campaña en el clasificatorio de la CAF para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, que se reanudará este año. Al cabo de dos jornadas, Egipto lidera un Grupo E en el que Ghana, Uganda y Congo son sus rivales.

Los partidos frente a Uganda, que tendrán lugar en agosto y septiembre de este año —en casa y a domicilio—, serán cruciales para las aspiraciones egipcias de jugar el Mundial, una cita a la que no han vuelto desde Italia 1990.

Por su parte, Cúper insistió en que a Egipto le aguarda un futuro mejor: "Hemos descubierto una nueva generación en términos del fútbol egipcio. Tenemos por delante partidos importantes, correspondientes al clasificatorio mundialista, y hay que empezar a prepararlos ya".

Si Cúper y los Faraones mantienen esta buena línea, sobre todo en el camino a Rusia 2018, el fútbol egipcio reverdecerá muy pronto viejos laureles.