Cuando el árbitro del partido correspondiente a la Copa Africana de Naciones 2015 entre Argelia y Senegal dio el pitido final que ratificaba el triunfo por 2-0 de los Fennecs, los seguidores senegaleses ya no podían más. La eliminación de su selección a las órdenes del entrenador francés Alain Giresse, superado en el duelo de banquillos por su compatriota Christian Gourcuff, abría las puertas a una auténtica crisis de confianza en el equipo.

Esa decepción precipitó el nombramiento del senegalés Aliou Cissé al frente de la selección. El técnico local se empeñó en encarrilar de nuevo el rumbo del equipo y, para empezar, registró un pleno victorioso en la liguilla clasificatoria para la CAN 2017, con 6 victorias en 6 partidos. En la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, su balance provisional es de 2 victorias, 1 empate y 1 derrota. Y durante la pasada CAN, sus hombres también cosecharon 2 victorias, 1 empate y 1 derrota (en los penales contra Camerún).

Por tanto, desde que Aliou Cissé tomó las riendas de la selección, Senegal ostenta un balance de 10 victorias, 2 empates y 2 derrotas en partidos oficiales. Esos resultados se han traducido en una progresión hasta la 28ª posición en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola, y la 2ª en el ámbito africano. Se trata del mejor peldaño alcanzado desde 2002, cuando la selección estaba liderada por El Hadji Diouf y Khalilou Fadiga.

Saliou Ciss, lateral izquierdo de los Leones de la Teranga, analiza para FIFA.com esa buena racha de resultados: “Hemos tenido éxito gracias a la cohesión y a la solidaridad que impera entre los jugadores. Queremos entrar en la historia del fútbol senegalés por la puerta grande y seguir los pasos de la generación de 2002”.

La magia de Aliou Cissé
Aunque los Leones de la Teranga cayeron eliminados en los cuartos de final de la CAN 2017, los senegaleses se muestran unánimes sobre la calidad de su rendimiento en Gabón y el buen trabajo realizado por Aliou Cissé. El propio Saliou Ciss nos lo confirma: “Nuestra generación tiene suerte de contar con un seleccionador así. Como jugador ya disputó partidos de clasificación mundialista, y era el capitán de Senegal en 2002, año en que también jugó en el Mundial. Utiliza esa experiencia para ayudarnos a avanzar”.

“Pero Aliou Cissé no es el único ex jugador que nos da consejos: también están Lamine Diatta, El Hadji Diouf y Khalilou Fadiga”, matiza. “Como dije antes, tenemos suerte de contar con estos jugadores a nuestro alrededor. Hay que aprovecharlo”.

Kalidou Koulibaly es uno de los senegaleses que brillan actualmente en Europa. El pilar de la defensa del Nápoles ha contribuido enormemente a los buenos resultados de su selección, pero prefiere anteponer el trabajo colectivo y el de Aliou Cissé, como nos declaraba recientemente: “Ha conseguido reconstruir el equipo en poco más de un año. Comprendió que la afición y la prensa senegalesas eran muy exigentes, lo cual es normal, pero que necesitábamos tiempo”.

“Se distingue por su profesionalidad y su seriedad, cualidades a las que se han adaptado los jugadores”, añadía Koulibaly. “Quiere que Senegal se convierta en una de las mejores selecciones de África, y va a conseguirlo. Senegal tiene capacidad para ganar títulos, y creo que vamos a escribir una bonita historia”.

Los jugadores han pasado definitivamente la página de la CAN, y están concentrados exclusivamente en la fase de clasificación mundialista. Anhelan devolver su prestigio a la selección senegalesa, que perdió buena parte de su esplendor a partir de 2002.

Pero no será una misión sencilla, tras la derrota sufrida contra Sudáfrica en la segunda jornada, por lo que los hombres de Aliou Cissé deberán librar dos encuentros decisivos contra Burkina Faso los próximos meses de agosto y septiembre. Dos victorias acercarían a Senegal al Mundial y mejorarían más aún su posición en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola.