• Japón escaló siete puestos, hasta el 44º lugar del Ránking de abril
  • Los Samuráis Azules son primeros de su grupo de clasificación mundialista
  • "Mi objetivo primordial es la clasificación para Rusia 2018", dice Vahid Halilhodzic

Japón ha vuelto a encarrilar su campaña en la clasificación asiática para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ tras un arranque decepcionante en la tercera ronda. Dos victorias consecutivas en marzo han aupado al equipo de Vahid Halilhodzic al primer puesto de su grupo, del que ha desbancado a Arabia Saudí por diferencia de goles, con tres puntos más que Australia.

Estos resultados han propiciado un salto de siete posiciones, hasta el puesto 44º en la Clasificación Mundial FIFA/Coca Cola de abril. La posición actual es la mejor que han ocupado los Samuráis Azules en la tabla mundial desde 2014.

Pese al ascenso, Japón sigue a la zaga de los dos líderes de la jerarquía asiática, Irán y República de Corea, pero ha reducido a una sola posición, la brecha que la separa de esta última. 

La campaña de Japón en esta tercera ronda preliminar ha quedado reflejada en sus movimientos en el ránking FIFA. La inesperada derrota por 2-1 ante Emiratos Árabes Unidos, en su primer encuentro, provocó una caída de siete escalones, hasta el 56º, en la edición de septiembre de 2016. Los japoneses se sacudieron el polvo con una victoria contra Tailandia (2-0), otra ante Irak  (2-1) y un empate a domicilio contra Australia (1-1).Y subieron cinco puestos en octubre. En noviembre, tras una victoria por 2-1 sobre Arabia Saudí en casa, ascendieron otros seis escalones, hasta el puesto 45º.

Debido al parón competitivo de los meses siguientes, Japón cayó al escalón 51 en marzo, pero dos cómodas victorias (2-0 a domicilio a Emiratos Árabes Unidos y un 4-0 sobre Tailandia) le garantizaron los progresos en el ránking en abril.

Cambios en la plantilla
La mejoría en el rendimiento de Japón se han producido, en parte, gracias a la exitosa transformación que ha impulsado Halilhodzic en el equipo. Un año después de llevar a Argelia hasta octavos de final en Brasil 2014, el técnico bosnio asumió el cargo de seleccionador de Japón con la misión de guiarlos a su sexto Mundial consecutivo.

Los primeros meses en el puesto no resultaron precisamente alentadores. A mediados de 2015 sonaron todas las alarmas tras el decepcionante empate 0-0 contra Singapur en el estreno del equipo en la segunda ronda de clasificación. Pese a todo, Halilhodzic empezó a ejercer una influencia cada vez más profunda en la selección, a inculcar sus planteamientos a los jugadores y a elaborar estructuras y estrategias que se ajustaran a las características de los japoneses. El combinado registró entonces un pleno de victorias (siete en siete partidos) y pasó a la ronda siguiente sin haber encajado ni un solo gol.

Pero Halilhodzic era consciente de que, además, necesitaba inyectar savia nueva en el combinado si deseaba cumplir con las expectativas de clasificación. Por eso, fue introduciendo caras nuevas hasta el punto de que su selección más reciente incluía menos de la mitad de la alineación que Japón presentó en el Mundial de 2014.

La transformación a la que el entrenador ha sometido al equipo ha dado sus frutos durante esta tercera ronda. Incluso sin el lesionado capitán Makoto Hasebe y con Keisuke Honda relegado al banquillo debido a su bajón de forma, los Samuráis Azules exhibieron una marcada mejoría en los cruces más recientes. El defensa Maya Yoshida brilló con el brazalete del equipo y Shinji Kagawa aportó a los suyos experiencia y empuje. Fue, sin embargo, una nueva joya de enorme talento, llamada Yuya Kubo, quien acaparó todas las miradas.

El delantero del Gante, de 23 años, debutó en la clasificación mundialista durante el triunfo por 2-1 contra Arabia Saudí en noviembre de 2016, y se convirtió en un jugador desequilibrante en las dos victorias recientes del equipo. Kubo inauguró su cuenta internacional al marcar el primer gol del 2-0 con el que Japón batió a Emiratos Árabes Unidos a domicilio. Cinco días después, participó en tres de los goles de la contundente victoria (4-0) sobre Tailandia.

"Mi objetivo primordial es la clasificación para Rusia 2018", confesó Halilhodzic a FIFA.com en una entrevista reciente. "Es una misión difícil, y nadie nos regalará nada. Actualmente estoy intentando clasificar para la fase final a una tercera selección consecutiva. Si acudimos a Rusia, confío en llegar más lejos que con Argelia en Brasil".