• Bulgaria escala 20 posiciones en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola
  • Triunfo brillante frente a Países Bajos
  • La clasificación para Rusia 2018 sigue complicada

Bulgaria no empezó de la mejor manera la fase de clasificación de la Copa Mundial de la FIFA 2018. El propio sorteo ya no resultó demasiado favorable para sus intereses al encuadrarse en el Grupo A con Suecia, Francia, Países Bajos, Bielorrusia y Luxemburgo. Sólo hay un acceso directo a la cita mundialista o un segundo puesto que podría servir para disputar la repesca. 

Después de un comienzo difícil, la selección búlgara ha dado un paso al frente en 2016 y 2017: se impuso en la mitad de los ocho partidos que disputó en 2016 y en marzo de este año llegó su gran bombazo: la victoria 2-0 ante Países Bajos, que le ayudó a subir del puesto 73 que tenía a comienzos de 2017 en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola al actual 52. El más alto de los últimos tres años.

En septiembre de 2016, el seleccionador Ivaylo Petev abandonó el combinado nacional para fichar por el Dinamo de Zagreb, el campeón de la Liga croata. En su búsqueda de un nuevo técnico para el banquillo de la selección, Borislav Mikhailov, actual presidente de la Federación Búlgara de Fútbol y capitán de la mítica Bulgaria de 1994 -semifinalista en Estados Unidos 94 y tenedora de la mejor posición histórica de Bulgaria en la Clasificación -octava en 1995- pensó en el que fuera el jefe de la defensa de aquel histórico equipo.

Así, Petar Hubchev, que cuando era jugador actuaba en la posición de líbero y hace más de una década ya trabajó como técnico auxiliar del combinado nacional de su país, se convirtió en octubre de 2016 en el nuevo seleccionador búlgaro.

Así las cosas, quizá no constituya una coincidencia que Mikhailov y Hubchev, dos integrantes de aquella histórica generación de los noventa que no tenía miedo a ningún rival, sean precisamente quienes llevan hoy las riendas de un fútbol búlgaro que revivió por un día glorias pasadas en el triunfo contra Países Bajos en Sofía.

La meritoria victoria conquistada frente al conjunto neerlandés ha permitido a una Bulgaria que a principios de año ocupaba el puesto 72º de la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola ascender en agosto hasta la 52ª posición, lo que supone su mejor resultado en el escalafón internacional en cerca de tres años.

Y es que aunque el combinado búlgaro no dispone actualmente de los grandes nombres del pasado ni de futbolistas que jueguen en el Barcelona o en la Bundesliga, como era en su día el caso de Hubchev, que vistió los colores de Hamburgo y Eintracht de Fráncfort, lo cierto es que el seleccionador ha logrado formar un equipo compacto y disciplinado que puede complicarle la vida a cualquier rival.

Por contra, Bulgaria todavía carece de la capacidad de dominar y gobernar los partidos, como se demostró en junio con la derrota por 2-1 que los pupilos de Hubchev cedieron en su visita a Bielorrusia. Tras este pinchazo, la selección búlgara, que suma 9 puntos, se ha visto relegada al cuarto puesto —Países Bajos es ahora tercera con 10 puntos— y lo tendrá muy complicado para alcanzar a Suecia y Francia, que encabezan el grupo empatados a 13 puntos. Así las cosas, Bulgaria tendría que dar la sorpresa en varios partidos para aspirar al billete mundialista, aunque está claro que Hubchev y Mikhailov saben por experiencia cómo hacerlo.