Islas Salomón se enfrenta a sus fantasmas

“Nunca lo olvidaré. Es ese tipo de cosas que se te quedan grabadas para siempre”.

Con esas palabras, Elliot Ragomo, capitán de Islas Salomón, estaba tomando al toro por los cuernos. Ya se había hablado de la forma del equipo, y se había analizado su papel como capitán; al final, la conversación giró inevitablemente hacia lo sucedido el 6 de octubre de 2008. “Todos nos recuerdan por ese partido, y por ese resultado”, reconoció. “Al fin y al cabo es un récord mundial”.

Se refería, por supuesto, a la soberana paliza (31-2) que él y sus compañeros de selección sufrieron a manos de Rusia en Brasil 2008. Fue, como decía Ragomo acertadamente, un resultado con el que los salomonenses hicieron historia por motivos muy desafortunados, y este sábado regresan a la Copa Mundial de Futsal de la FIFA por primera vez desde aquella fatídica fecha. ¿Su rival? Rusia

Nada que perder
Con todo, aunque cabría pensar que ése es precisamente el choque inicial que los Kurukuru habrían querido evitar, Ragomo recalcó que es justo al contrario. “Sinceramente, estamos muy contentos de volver a jugar contra Rusia”, declaró a FIFA.com. “Al ser el mismo rival que en aquel partido del 31-2, se trata de una ocasión perfecta para demostrar a la gente todo lo que hemos avanzado desde 2008. Hemos estado mejorando todo el rato, y puedo asegurar una cosa ahora: un resultado semejante jamás volverá a producirse con este equipo”.

“Los jugadores son en su mayoría los mismos que compitieron en Brasil, pero aquí en Tailandia se verá a un equipo diferente y un espíritu muy distinto. Esta vez estamos listos para afrontar el reto, y todos vamos a formar una piña para garantizar que la selección de Islas Salomón sea competitiva. Creo que podemos dar alguna que otra sorpresa. La gente verá nuestros resultados de 2008 y pensará que no tenemos ninguna opción. Pero contamos con muchos jugadores con talento y, lo más importante, no tenemos nada que perder”.

Aparte de estar más versada por sus experiencias en Brasil, la selección salomonense presente en Tailandia es también sensiblemente más veterana. Hace cuatro años, el bajo promedio de edad del equipo (18 años) daba un indicio de las dificultades que vendrían a continuación; mientras que esta vez Islas Salomón llega con la experiencia necesaria para estar preparada ante los retos que le aguardan.

Una inyección de ánimo
De hecho, esa buena disposición para el combate, así como el alcance de su mejoría en los últimos años, quedaron de manifiesto la semana pasada, cuando los Kurukuru sorprendieron a los anfitriones del campeonato por 3-4 en un amistoso.

“Fue algo genial; una auténtica inyección de moral para todos”, afirmó Ragomo. “Nadie se lo esperaba [que Islas Salomón ganase a Tailandia en su propio país], y nos ha dado una confianza enorme en relación a lo que podemos hacer aquí en el Mundial”.

“Nuestro objetivo es clasificarnos en nuestro grupo. Sabemos que va a estar complicado, pero sería lo más grande del mundo si lo consiguiésemos. Si lográsemos pasar, se decretaría un día de fiesta en nuestro país. Por supuesto, tendremos que ir viendo lo que nos deparan los encuentros, y a estas alturas no podemos decir nada con seguridad. Pero tenemos una consigna en este equipo, y consiste en no rendirse nunca. Creo que en Tailandia se comprobará que eso es lo que nos mueve”, concluyó.