Espínola: "Preparados para ser campeón"
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Alivio... Esa era la sensación que reinaba en el vestuario de Paraguay luego de su emotiva victoria ante la anfitriona Tailandia en el último partido del Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2012. No era para menos: la Albirroja llegó al torneo como válida aspirante al título y estuvo a un gol de volver a casa mucho antes de lo previsto…

Uno de los principales sostenes del triunfo por 3-2 fue su arquero Carlos Espínola, quién resultó decisivo en el minuto final con tres atajadas que podrían haber cambiado la historia. “¿Qué nos pasó en la primera fase? Siento que, íntimamente, creíamos que pasaríamos fácil. Pero nos bajaron de las nubes, nos hicieron ver la realidad y aprendimos la lección. Paraguay puede dar mucho más, no merecía quedar a fuera tan temprano”, afirma el número 1 a FIFA.com.

Espínola no busca excusas, pero encuentra otras razones para el bajo rendimiento. “Por un lado, creo que sentimos la presión de ser candidatos, porque en Paraguay se espera mucho de esta selección. Por el otro, nos enfrentamos a tres buenos equipos que nos plantearon tres partidos distintos. Hay que darles crédito a ellos también”, reconoce.

Sin embargo, este asunceño de 31 años sabe que lo que no mata fortalece. “Cerrar la zona ante el local con la obligación de ganar era dificilísimo, por eso antes del partido tuvimos una reunión entre nosotros. Hubo roces subidos de tono porque sentimos que no estábamos siendo fieles a la garra guaraní. Fue un careo fuerte pero tuvo sus frutos. Demostramos carácter y ahora vamos a darle guerra a cualquiera”.

Nos preparamos muy bien, por eso vinimos con un objetivo claro: llegar a la final.
Carlos Espínola, arquero de Paraguay.

Experiencia y convicción
Miembro estable de la selección albirroja desde la Copa América 2003, Espínola sabe qué papel que juega en el equipo. “Suele decirse que el arquero es el entrenador dentro del campo, y algo de eso hay. ¡No puedo jugar un partido callado, y muchas veces termino sin voz e insultado por mis compañeros!”, confiesa con una buena risotada.

Nada de eso le molesta al fornido portero de 1,70 metros de altura, quien jamás probó suerte en el fútbol de 11 y se gana la vida como empleado del Departamento Ambiental del Ministerio de Salud, mientras cursa el tercer año de la carrera de Contabilidad. Por el Mundial, además, se perdió el primer cumpleaños de su segundo hijo. “El futsal es mi pasión. Lo juego desde los 12 años y es un orgullo estar representando al país en otro Mundial”, explica Espínola, quien alternó la titularidad durante Brasil 2008.

Cuatro años atrás Paraguay también debió medirse con Portugal, su rival en octavos de final. Aquel encuentro por la primera fase de grupos se saldó con victoria lusa por 3-2. “Han crecido desde entonces. Es un equipo muy organizado con algunas individualidades importantes, y que no ataje Joao Bendito (NdeR: fue expulsado) es bueno para nosotros. No tengo dudas que será interesante de mirar”, promete.

Espínola cree que, tras sacarse de encima la presión de la temprana eliminación, Paraguay continuará creciendo, aunque sabe que los próximos cruces son a todo o nada. “Es cierto que ahora empieza otro Mundial, aunque este ha sido el más parejo de la historia. Salvo Brasil, España, Rusia e Italia, el resto debió luchar hasta el final para clasificar”.

En este contexto, ¿para qué está la Albirroja? “Para lo que sea”, empieza a despedirse Espínola. “Nos preparamos muy bien, por eso vinimos con un objetivo claro: llegar a la final. Y si estás ahí, ¡a bailar se ha dicho! Que se entienda: con humildad y paso a paso, este equipo está preparadísimo para ser campeón”.