Borja, un espía español en Italia
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Cuando el Marca Futsal regrese a los entrenamientos después de esta Copa Mundial de Futsal de la FIFA, podrías ser que uno de sus jugadores se haya hecho impopular de repente. Al fin y al cabo, se trata del único español en la nómina de dicho club italiano, y en la semifinal de este viernes podría acabar contribuyendo a eliminar a su país de adopción.

A Borja Blanco, no obstante, no le quita el sueño esa posibilidad. Lo que sí preocupa al número 10 de España, según declaró a FIFA.com, es la idea de ser el blanco de las bromas de un vestuario al completo. “Si ganamos, seguro que podré soportar las consecuencias”, afirmó, riendo. “Mucho peor para mí sería la situación opuesta. ¿Te imaginas cómo me recibirían si Italia ganase? ¡Ni siquiera quiero pensar en ello! Sé que todo irá de buen rollo gane quien gane, pero espero ser yo el que sonría cuando volvamos a reunirnos”.

Entre los que rezan para que sea al revés figura Marco Ercolessi, compañero de Borja en el conjunto de la provincia de Treviso, y un jugador con el que el ala español se enfrentará directamente. Y no por eso tratará a su amigo de forma diferente que a los demás jugadores italianos antes o durante el partido, por lo que todo contacto previo al encuentro está decididamente descartado.

“Marco es muy buen amigo mío”, afirmó la figura de España, que celebrará su 28º cumpleaños el día del partido. “Pero mañana va a ser un rival exactamente igual que los demás. Por ese motivo, tengo claro que no le llamaré ni le mandaré mensajes al móvil antes del partido. La amistad queda aplazada provisionalmente”.

Como uno de los dos únicos jugadores de la selección española que milita en un club foráneo, el de Borja es un caso un tanto excepcional. Con todo, su decisión de marcharse al extranjero hace unos meses no la tomó a la ligera; y no se arrepiente. Es más, cree que su experiencia italiana debería resultarle provechosa a la hora de alinearse contra los Azzurri.

“Estoy disfrutando de veras en Italia”, señaló. “Obviamente, marcharte de casa supone un cambio, pero la liga en sí es similar a la española y, si acaso, tal vez un poco más rápida en cuanto a ritmo. Además, creo que debería de suponer una ventaja para mí, al conocer las cualidades y el estilo de juego de los italianos tan bien como los conozco. Sé que nos plantearán un partido complicado; pero nosotros nos estamos sintiendo bien con nosotros mismos, y no tenemos ningún motivo para temer a nadie”.

La fe de España en su propio talento y su fortaleza mental no han hecho sino reforzarse tras su peleado triunfo por 3-2 sobre una formidable selección de Rusia. Ahora le aguarda otro derbi europeo, esta vez frente a un equipo que, aunque no posea el poderío físico de los rusos, tiene aptitudes técnicas de sobra para inquietar a sus eternos rivales.

Este Mundial está siendo mucho más difícil que el anterior, para todo el mundo.
Borja, número 10 de la selección española de futsal.

Italia tiene características muy distintas a las de Rusia y juega un tipo de fútbol diferente, pero espero vivir un encuentro igual de complicado”, aseveró Borja. “Y una cosa es segura: vamos a tener que trabajar un montón y sudar lo indecible si queremos ganar”.

“Ahora mismo, estamos contentos y aliviados por haber pasado [a semifinales]. Rusia es una selección muy potente, y sabíamos en todo momento que iba a ser un partido muy duro y muy físico. Nos hemos enfrentado en muchas ocasiones, y creo que pudo apreciarse que nos conocemos y nos respetamos mutuamente un montón. Cuando te enfrentas a una selección como Rusia, simplemente quieres hacer lo suficiente para pasar. Afortunadamente, al final demostramos que tenemos la mentalidad necesaria para cumplir nuestro objetivo”, analizó.

No es difícil adivinar cuál es ese objetivo. Para una selección que dejó escapar el título en 2008 por el menor margen posible, tras caer en la tanda de penales ante la anfitriona Brasil, sólo el trofeo en sí mismo podría saciarla. Pese a todo, Borja (partícipe de aquel subcampeonato de 2008) cree que el reto de subir a lo más alto del podio se ha puesto más complicado que nunca.

“He notado que este Mundial está siendo mucho más difícil que el anterior; para todo el mundo”, explicó. “La diferencia entre las selecciones ‘grandes’ y el resto se está haciendo cada vez más pequeña, y eso sólo puede ser positivo para el fútbol sala. A nosotros, sin embargo, nos está complicando las cosas muchísimo”.

Casi tanto, de hecho, como se le complicará su vida en Treviso en caso de que pierda España