El presente del futsal, en los ojos de un experto
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El argentino Vicente De Luise tiene un currículum que impresiona, destacándose entre sus logros el haber dirigido a la selección de su país en las dos primeras Copas Mundiales de Futsal de la FIFA de la historia. El actual seleccionador de Chile es, además, miembro del prestigioso Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA, y como tal palabra autorizada para hablar tanto de Tailandia 2012 como del deporte que le apasiona. A horas de la final entre España y Brasil, FIFA.com dialogó con él.

Sr. De Luise, ¿qué balance hace del torneo hasta el momento?
Un balance muy positivo, porque este ha sido un torneo atrapante. El formato elegido de pasar a octavos de final directo, sin una segunda fase de grupos, nos ha entregado partidos emocionantes. Estamos viendo un gran Mundial.

¿Cuáles son las diferencias más importante qué encuentra con respecto al juego y la táctica con relación a Brasil 2008?
Noto un juego más ofensivo en la mayoría de las selecciones. Desde que el balón no puede volver permanentemente al arquero, los equipos han debido trabajar más en el uso del arquero en movimiento, que ha dejado de ser sólo un recurso para lo últimos minutos, y en el ataque en sistema, usando distintos sistemas en un partido. Por ese se ven encuentros más vibrantes.

¿Y en los aspectos defensivos?
Ahí también ha habido progresos palpables, de ahí la menor cantidad de goleadas que en ediciones anteriores. Lo interesante es que cada vez se aprecia a más equipos alternando entre la marca hombre a hombre y la marcación zonal. Como además lo hacen en un mismo partido, esto habla tanto de flexibilidad táctica para la elección de sistemas y como del nivel del desarrollo del juego. Así los encuentros se hacen más imprevisibles e interesantes para el espectador.

El promedio de goles hasta ahora es mejor que el de Chinese-Taipei 2004 y casi igual al Brasil 2008. ¿Cuán positivo es esto para el futsal y por qué?
Un buen promedio de goles, cuando hay avances tácticos, significa que también ha mejorado la calidad del juego. Quiero decir: se producen más goles por el trabajo que se hace para forzar los errores que por los errores no forzados, que generalmente se cometen por un nivel de juego inferior. Y esto, claro está, impacta positivamente en el espectáculo.

¿Cree que se han acortado las distancias entre los países emergentes y las potencias?
¡Indudablemente! Además del apoyo que brinda la FIFA con sus cursos, está claro que las asociaciones han decidido trabajar profesionalmente no sólo con sus incipientes ligas, sino también con sus selecciones nacionales. Hay países que sostienen procesos largos y los resultados están a la vista.

En este contexto, ¿le sorprende que tres de las seis selecciones debutantes hayan superado la fase de grupos, y que una de ellas haya incluso sido semifinalista?
No realmente. Este formato del torneo, que permite a cuatro de los mejores terceros avanzar a octavos de final, es un incentivo para aquellas naciones que, pese a tener tradición en el deporte, nunca se habían clasificado para un Mundial FIFA, como Serbia o Colombia, por mencionar dos ejemplos. Lo interesante es que han sabido aprovecharlo, transformándose ellos mismos en el mejor incentivo que pueden tener los países que vienen detrás.