Kike: "Debemos estar orgullosos"
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España acaba de perder la final de la Copa Mundial de Futsal de la FIFA Tailandia 2012 con Brasil en tiempo suplementario y Kike, en honor a su condición de capitán, es uno de los últimos jugadores en dejar el vestuario de la Roja.

En el rostro del histórico cierre de la selección española, campeón del mundo en Guatemala 2000 y en Chinese Taipéi 2004, hay una obvia cuota de tristeza, pero también una pisca de satisfacción por haber dejado todo en el campo de juego. Gentil como siempre, Kike accede a hacer un balance de lo sucedido en el torneo para FIFA.com.

Kike, ¿cuán difícil le resulta digerir una nueva derrota con Brasil, su verdugo también en 2008?
Con 34 años tomo esto un poco mejor que cuatro años atrás… La derrota es parte del deporte, y siempre es una posibilidad cuando juegas la final de una Copa del Mundo. Es algo que debemos asumir como parte del juego.

¿Qué sensación le invade en este momento?
Orgullo… Hemos hecho un grandísimo campeonato y una grandísima final. Quizás ahora no lo vean los más jóvenes, pero yo me voy tranquilo con nosotros mismos porque hemos sido fieles a nuestra identidad, y eso lo más grande que uno puede tener.

¿Por qué ganó Brasil?
En partidos como este todo se define por aquellos detalles que suman y aquellos que restan…. Hay un momento del juego en que tenemos la posibilidad de irnos 3-1 arriba, pero el balón da en el larguero, y en la jugada siguiente nos hacen el 2-2. Acá lo importante es no dejar que el árbol tape el bosque: quizás hayamos sido mejores, pero ellos han tenidos más aciertos en momentos puntuales y hay que reconocerles el mérito.

¿De dónde viene la tranquilidad de sus palabras?
En la previa del Mundial estaba convencido de que, gane o pierda, España sería ella misma, que íbamos a aportar algo para el fútbol sala, y creo que hemos cumplido. Cuando tú estás tranquilo con lo que hiciste, te puedes ir con la cabeza en alto.

¿Qué significa para usted el haber obtenido el Balón de Plata adidas?
Para mi los premios individuales en deportes colectivos son muy relativos. Aun así, por supuesto que agradezco el reconocimiento, sobre todo en este momento de mi carrera, que ya es el final. De todas maneras, prefiero quedarme con la idea de que este premio resume lo que es la selección española, no Kike solamente.

¿No tiene ganas de ir por la revancha dentro de cuatro años?
¡No! Este fue mi último partido en un Mundial, y si bien me voy a tomar un tiempo para decidir mi continuidad en la selección, creo que en mi cabeza está todo muy claro… Todo tienen un inicio y todo tiene un final.

¿Qué les dijo a los más jóvenes dentro del vestuario?
Los mensajes en los momentos críticos no siempre llegan del todo, pero se quedan ahí adentro para cuando uno está más tranquilo. Les dije que estaba orgulloso de ellos, porque forman parte de una generación nueva que ha entendido lo que es la selección española de fútbol sala, lo ha heredado y lo va a respetar. Y que antes de lo que piensan, iban a esta disfrutando de lo éxitos.

¿El futuro es promisorio, entonces?
Indudablemente. Al pasado que recordarlo y respetarlo, pero ojalá que los que vengan por delante lo hagan mejor que nosotros, porque eso será lo mejor para España.

¿Qué legado le deja este torneo al futsal?
Uno muy positivo, pero siempre hay cosas que mejorar, sino seríamos conformistas. Es importante que haya habido más selecciones, y el formato de eliminatoria directa a partir de octavos de final ha sido muy vistoso. Muchos equipos han mejorado y cada vez hay menos goleados, pero hay lugar para crecer. Lo importante ahora es pedirle a todo el mundo que apueste un fútbol sala atractivo.