Las dos mayores potencias del fútsal, España y Brasil, cayeron en Colombia 2016. Sus sustitutos en la final fueron Rusia y Argentina. El torneo mundialista cedió así el testigo de forma colectiva, y asistió a la confirmación de las cualidades de varias de sus estrellas conocidas, y también a la aparición de otras que prometen seguir brillando en el futuro. Los miembros del Grupo de Estudios Técnicos (GET) emitieron su dictamen con la entrega de las recompensas individuales.

Balón de Oro adidas: Fernando Wilhelm (ARG)
A la cuarta fue la vencida para Fernando Wilhelm. El jugador, de 34 años, difícilmente habría podido asumir mejor su condición de capitán después de tres primeras participaciones frustrantes en la cita mundialista. Wilhelm asumió la responsabilidad cuando hacía falta, recurriendo a su sentido de la anticipación para neutralizar numerosos contraataques durante todo el torneo. La Albiceleste también pudo contar con sus pases incisivos para abastecer a los artilleros y su sangre fría en los momentos más importantes. Colombia 2016 corona a un ejemplo de perseverancia, combatividad y profundo conocimiento del juego.

Balón de Plata adidas y Bota de Plata adidas con 10 goles: Éder Lima (RUS)
La misión de Éder Lima siempre es la misma: llevar peligro e inscribir su nombre en el casillero. El coloso ruso volvió a cumplir, y de qué manera. Primero repitió el registro que le había permitido terminar al frente de la tabla de anotadores en 2012 con nueve realizaciones, viendo puerta cinco veces en sus dos primeros partidos. Y luego volvió a ejercer más a menudo de asistente para sus compañeros, proporcionando ocho pases decisivos, antes de recuperar su olfato de gol firmando tres nuevas dianas en la final (4-5).

Balón de Bronce adidas: Ahmad Esmaeilpour (IRN)
Ahmad Esmaeilpour se había estrenado en el Mundial de Fútsal en Tailandia 2012, aunque pasó de puntillas por aquella edición. Ahora, cuatro años más tarde, se despide de Colombia con el primer tercer puesto de la historia de Irán y el premio al tercer mejor jugador del certamen. El iraní, de 28 años, sabe hacerlo todo. Su técnica en movimiento, con su 1,86 m de estatura, causó estragos entre sus rivales, al igual que sus disparos desde lejos y su visión de juego. Y todo ello con una garra y una sed de triunfos que impulsó en todo momento al Equipo Melli.

Bota de Oro adidas: Ricardinho, 12 goles (POR)
Ricardinho tuvo la pólvora mojada en su estreno, ante Colombia, pero fue una pesadilla constante para Panamá (9-0) en el segundo compromiso de Portugal, al materializar seis goles. Uzbekistán (5-1) también recordará los tres tantos que recibió a manos del astro portugués. En la fase de eliminación directa, el atacante, de 31 años, mostró a los suyos el camino de la clasificación contra Costa Rica (4-0) al marcar los dos primeros goles. También dejó su impronta en el casillero ante Azerbaiyán (3-2), con un gol. ¿Y cuál es su sello artístico? Un toque estético que no suele fallar y que combina técnica, potencia y habilidad.

Bota de Bronce adidas: Falcão, 10 goles (BRA)
Cinco Mundiales, 34 partidos y 48 goles para Falcão. Esta leyenda del fútsal exhibe un balance insuperable, y ha dejado el listón tan alto que nadie parece estar cerca de alcanzarlo en el futuro inmediato. Como de costumbre, el brasileño no decepcionó y respondió a las muchas expectativas que había puestas en él. Empezó a distinguirse contra Australia, y su espectáculo terminó como la trayectoria de Brasil en Colombia 2016, ante Irán. Falcão marcó diez de los 33 goles de la Seleção.

Guante de Oro adidas: Nicolás Sarmiento (ARG)
Colombia 2016 descubrió un nuevo rostro al que el mundo del fútsal no tardará en habituarse. A sus 23 años, Nicolás Sarmiento convenció al GET gracias a sus cualidades, tras haberse ganado a Diego Giustozzi. El quinto arquero más joven de los 55 presentes en el torneo destacó por su regularidad, su confianza y su capacidad para dirigir a la mejor defensa de la prueba. No recibió ni un solo gol en tres de sus actuaciones.

Premio Fair Play de la FIFA: Vietnam
Los vietnamitas no sólo aportaron un soplo de aire fresco en su primera participación en el Mundial. También hicieron gala de una actitud ejemplar hasta su eliminación en octavos de final contra Rusia, sin recibir más que cuatro tarjetas amarillas en todo el torneo.

La FIFA entrega este premio basándose en una evaluación a cargo de los miembros del Grupo de Estudios Técnicos (GET), que efectúan un análisis detallado del comportamiento de los participantes, tanto dentro como fuera del terreno de juego. El objetivo de esta recompensa es alentar la deportividad entre los jugadores, los entrenadores y los espectadores de los torneos de la FIFA.