Vladislav Shayakhmetov aparece cabizbajo y afligido en el túnel de vestuarios del Coliseo El Pueblo de Cali. Acaba de perder 4-5 la final de la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA Colombia 2016 ante Argentina y, con ella, la oportunidad de ganar el primer título mundialista con Rusia.

"Por desgracia, no es la primera final que pierdo. Ya había jugado otras finales, y siempre he perdido", señala el capitán a los micrófonos de FIFA.com al término del encuentro. Y es que, hace apenas unos meses, Shayakhmetov cayó a manos de España en la final de la Eurocopa.

En esta ocasión, el resultado fue más ajustado, y su equipo incluso se adelantó en el marcador, pero recibió el gol del empate sólo 26 segundos más tarde. En el segundo acto, Rusia logró poner de nuevo las tablas en el marcador, y otra vez tuvo que sacar el balón del fondo de su portería apenas 17 segundos después, tras el gol del argentino Alan Brandi. "En esos momentos nos ha faltado concentración", analiza el defensor, de 35 años. "El partido se ha decidido por fallos de concentración".

Y también porque el mismo Brandi se encargó de ampliar la ventaja de la Albiceleste con su segundo gol en menos de un minuto. "No hemos aprendido de los errores que cometió Portugal en la semifinal. Ellos también recibieron varios goles en muy poco tiempo contra Argentina. Y hoy nos ha pasado lo mismo a nosotros", se indigna Shayakhmetov.

Orgulloso del rendimiento
En cualquier caso, la dolorosa derrota en la final no debería empañar la magnífica campaña que ha completado Rusia en tierras colombianas. El entramado europeo alcanzó por primera la final de un Mundial y, con 40 goles, registró el mejor ataque del torneo (por delante de Brasil, con 33), además de ofrecer espectáculo a raudales.

Y, aunque sea difícil destacar algo positivo en un momento así, el defensor de 1,78 m de estatura repasa satisfecho todo lo acontecido en las últimas semanas. "Ahora tenemos que dejar pasar un poco el tiempo y, después, seguro que nos daremos cuenta de lo que hemos hecho", opina.

"Ha sido un éxito con mayúsculas para el fútsal ruso. No todos pueden decir que son subcampeones del mundo. Hemos jugado lo final, lo cual es fantástico". Poco a poco, sus labios comienzan a dibujar una leve sonrisa.

Así que toca regresar al hotel, donde el equipo repondrá fuerzas en una cena conjunta e intentará sosegarse. Shayakhmetov recibirá además las palabras de consuelo de su esposa, con la que en breve hablará por teléfono.

Da la impresión, por tanto, de que el jugador del MFK Gazprom-Ugra ya ha superado lo peor. "Debemos digerirlo, pero no podemos darle demasiadas vueltas. Y, sobre todo, no tenemos por qué agachar la cabeza", afirma el autor de tres goles en Colombia 2016, con tono combativo y optimista.

Y, desde luego, Shayakhmetov no tiene pensado despedirse de la selección nacional de su país tras caer en una final. A la pregunta de si volveremos a verlo en una Copa Mundial defendiendo los colores de Rusia, responde con rotundidad: "Sí, claro". A continuación, abandona el pabellón con los hombros aún ligeramente caídos, pero con un andar algo más alegre.