Participar en un torneo de la FIFA es un logro asombroso. Hacerlo en dos, lo es aún más. Pero el internacional salomonense Micah Lea’alafa está a punto de conseguir algo verdaderamente especial.

El próximo mes de septiembre, cuando Lea’alafa pise el parqué en la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA Colombia 2016, estará a las puertas de competir en tres torneos distintos de la FIFA en apenas seis meses.

Lea’alafa, un fijo tanto en su club como con su país, está viviendo un año de ensueño. No en vano, este centrocampista ofensivo fue nombrado mejor jugador de la Liga de Campeones de la OFC, competición en la que se erigió en pieza fundamental para que el Auckland City FC sellara su billete para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, que se disputará en diciembre.

Como si fuera poco, el pasado mes de junio Lea’alafa se enfundó la camiseta de su selección en los clasificatorios para la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™.

Numerosos futbolistas internacionales salomonenses han participado en la prueba reina de fútsal y fútbol playa, entre ellos Gideon Omokirio —que también jugó la Copa Mundial de Clubes en el año 2010—, pero ninguno de ellos ha competido en los mismos tres torneos que Lea’alafa en un espacio tan breve de tiempo.

Dominar dos disciplinas
Lea’alafa brilla en ambas vertientes con un fútbol intenso y llamativo. Sin embargo, y de manera un tanto incongruente, es un tipo extremadamente tímido fuera de la cancha y evita los focos siempre que puede. De hecho, cuesta imaginar a una persona más humilde y con la cabeza mejor amueblada que él.

Tanto es así, que Lea’alafa reconoce que ni siquiera había pensado en la extraordinaria tripleta que está a punto de conseguir. “No lo había visto así”, admite a FIFA.com. “Pero sería realmente fantástico. Imagine si, además, obtenemos buenos resultados en todos ellos”.

A continuación, y siguiendo con su naturalidad y modestia habituales, Lea’alafa afirma que cambiar de una disciplina a otra no es tan complicado. “Lo difícil ha sido encontrar el equilibrio para asegurarme de que sigo creciendo en ambas”, asegura. “Creo que he conseguido pasar de una a otra con relativa facilidad”.

¿Cómo hace para no creérsela? “Mis padres son muy religiosos y me mantienen con los pies en el suelo, supongo que esto también me ayuda a centrarme. El secreto es ser siempre humilde, tener ganas de aprender y disfrutar del fútbol”.

Después, claro está, aparece el juego de las diferencias. “Obviamente, el tamaño del terreno de juego es muy diferente, por lo que tienes que utilizar los espacios de manera distinta. Además, en el fútsal no tienes tanto tiempo la pelota en los pies, y eso te obliga a decidir rápidamente qué hacer con ella. Si cometes un error, tus rivales te castigan. Quizá la clave sea trabajar siempre por los compañeros”, añade.

Forjando el éxito
Si la popularidad del fútbol se midiera proporcionalmente, este país melanesio sería, con toda seguridad, uno de los líderes mundiales. Es muy habitual que el estadio nacional registre cifras de asistencia sobresalientes, dada la poca población relativa del archipiélago, y nada menos que 2.000 espectadores disfrutaron recientemente de un simple partidillo de entrenamiento de la selección de fútsal.

La popularidad de este deporte se refleja en el prestigio del que goza su combinado nacional: Islas Salomón no ha perdido su corona en Oceanía desde que Australia abandonó la confederación en 2006.

A nivel global, no obstante, Islas Salomón tuvo muchas dificultades en su primera Copa Mundial en 2008, pero obtuvo su primer triunfo en la edición de hace cuatro años en Tailandia. Actualmente, el técnico brasileño Juliano Schmeling lleva las riendas de los Kurukuru, mientras que los astros Elliot Ragomo y George Stevenson disfrutan en Brasil de minutos de calidad con la camiseta del Minas Tenis Clube de Belo Horizonte.

Afincado en Auckland, Lea’alafa ha disfrutado estas últimas semanas de la vida sosegada en su país natal al tiempo que él y sus compañeros se preparan para Colombia. “Nuestro objetivo se centra en mejorar lo que hicimos la última vez”, anuncia Lea’alafa sobre las ambiciones de su selección en Colombia 2016.

“Cada uno de nosotros ha madurado en su estilo de juego. Algunos hemos incluso probado otros códigos futbolísticos, pero todos hemos ganado en experiencia de algún modo u otro. En cualquier caso, somos realistas y sabemos a qué rivales vamos a enfrentarnos”, explica.

Dejando a un lado los resultados, si hay algo que garantiza Islas Salomón cada vez que juega es espectáculo. “Es evidente que nos hemos beneficiado de la experiencia recabada en las dos últimas ediciones de la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA”, sostiene Lea’alafa.

“Ahora es incluso mejor, porque hemos saboreado el triunfo y sabemos qué se siente al ganar, pero también el trabajo que hace falta para conseguir algo a ese nivel. La mejor manera de atacar es defender, y volveremos a concentrarnos plenamente en este aspecto”, concluye.