Todo padre desea lo mejor para un hijo, y haría cualquier cosa por verlo feliz. El portugués Bebe no es la excepción. De hecho, rebosa de orgullo que su hijo de 4 años comenzará formalmente a jugar fútsal esta semana. Pero aclara: "Lo único que le diré es que no sea arquero".

La afirmación sorprende porque viene del 1 de Portugal, uno de los principales responsables de que sus selección esté en las semifinales de una Copa Mundial de Fútsal de la FIFA por primera vez en 16 años, luego de su sensacional actuación ante Azerbaiyán por los cuartos de final.

"Es más divertido jugar adelante", explica a FIFA.com entre risas el portero de 33 años. "El arquero tiene una responsabilidad muy grande, y como dicen por ahí, debes estar algo loco para el puesto. Y yo quiero que mi hijo sea cuerdo", agrega con una carcajada.

De hecho, su enorme noche ante los azeríes bien podría haber sido recordada por un error: a poco del final y ganando 3-2, Bebe quiso armar una contra con tanta mala suerte que su saque pegó en Joao Matos y le quedó a un rival, pero su remate pegó en el travesaño.

"Exacto. El problema es que si fallas, generalmente no hay nadie detrás para cubrirte. Le pasa al arquero en todos los deportes, pero más en el fútsal, donde las cosas suceden muy rápido", fundamenta el atlético arquero de 1,74 metros de altura, internacional desde 2006 y cerca de cumplir los 100 partidos con la camiseta lusa.

Y ni que hablar si le toca atajar en una selección donde los reflectores siempre apuntan a otros. "A mí no me molesta esa supuesta falta de atención. Sólo me preocupa aportar lo mío para el equipo gane. El resto es secundario", dice Bebe, dueño de la valla menos vencida del torneo con apenas cuatro goles en contra en cinco partidos.

Atajada a atajada, partido a partido
Pero quizás a su hijo le pase como él. Porque para Bebe, atajar en fútsal comenzó como un juego a los 17 años, cuando se dio cuenta de que "no era ni tan alto ni tan bueno para el fútbol de 11", y se convirtió en una realidad dos años después, al firmar su primer contrato como profesional.

Ante Azerbaiyán, sus compañeros agradecieron el asunto. Y Bebe sabe que tuvo un partido memorable. "Sí, uno se da cuenta, y el del otro día es uno para recordar", admite. ¿Cuál fue la más complicada? "No te podría decir, pero en el segundo tiempo hubo varias difíciles".

También está el 'factor fortuna', como en aquella jugada. "Tuvimos algo de suerte, pero soy un convencido que tú debe trabajar para tenerla de tu lado. Y Portugal lo hecho bien hasta aquí".

Tan bien que está a un partido de la primera final de su historia.

Para eso deberá vencer en Cali a Argentina, rival al conoce 'desde adentro'. "Fernando (Wilhelm)  es mi compañero y amigo en el Benfica, donde también jugó Alan Brandi. Alan ya me mandó un mensaje para apostar algo. Todavía no definimos qué", comenta el 1, quien adora ir al cine a ver películas de acción con su esposa y asistir al campo del Benfica con su hijo.

Ganador con el club de una Copa de la UEFA, además de cuatro Ligas, cuatro Copas y una Supercopa de Portugal, ahora va con todo por el tíutlo máximo con la selección. ¿Está el equipo para campeón?

"Primero queremos llegar a la final, y allí cualquier todo puede pasar. Está claro que deseamos el título, pero no podemos saltear etapas".