Hasta allí no había jugado bien, pero recibió el balón de Rodrigo sobre derecha, tocó por la misma banda para Ari y cortó por el medio hacia al área. Llegó de frente, bien parado y definió con un zurdazo alto, a la derecha del arquero.

No fue un gol para más Falcão, sino todo lo contrario: con ese tanto, el 44° por Copas Mundiales de Fútsal de la FIFA, el astro brasileño destronó a su compatriota Manoel Tobías y se convirtió en el máximo artillero histórico de la competición.

"Estaba muy ansioso", reconoció a FIFA.com el ala de 39 años, todavía enfundado en la camiseta número 12 del partido. "Yo no esperaba, con toda mi experiencia y lo que he vivido en mi carrera, sentirme así. Y fue visible, las cosas no me salían, la gente estaba decepcionada... Recién cuando pensé que no lo lograría hoy llegaron los tres goles".

¿Qué se siente? "Estoy aliviado. Sé que es un día histórico para mí, para el fútsal y para Brasil, pero quería pasar por esto ahora para tener la mente despejada en las fases de eliminatorias. Ahora sí podré pensar sólo en ser ganar el título".

Falcão , en su partido anterior, ya se había transformado en el futbolista con más presencias en la historia del torneo, luego de superar al mismo Tobías, con quien compartió plantel en Guatemala 2000. "Tobías tiene su historia y es un monstruo del fútsal. ¡Yo quería ser como él!", exclama entre risas.

Por el último récord
El brasileño anotó su primer gol justamente en Guatemala, un 18 de noviembre ante... "¡Kazajistán! ¿Cómo voy a olvidarme del primero? En realidad, tengo muy buena memoria, es muy raro que se me escape un gol. Para mí cada día en el fútsal es especial". Falcão terminó ese torneo con seis tantos, pero Brasil fue subcampeón.

Su explosión goleadora mundialista sucedió cuatro años después, en Chinese Taipei 2004, donde anotó 13 goles. Una cifra que le permitió ganar la Bota de Oro adidas y el Balón de Oro adidas, pero que tampoco le alcanzó para alzar el ansiado trofeo. De hecho, se quedó afuera de la final por primera y única vez.

En 2008 le tocó jugar el Mundial en su casa, y esa resultó su fase final más prolífera con 15 dianas, aunque debió conformarse con la Bota de plata adidas. Poco le importó: se consagró campeón mundial por primera vez y el mejor jugador por segunda edición consecutiva.

Lo de Tailandia 2012 merece un capítulo aparte. Problemas físicos limitaron sus minutos de juego, pero aún así marcó cuatro goles, tres de ellos cruciales. "Los dos con Argentina en cuartos de final son los más importantes de mi carrera, por toda la situación que atravesé, pero también porque Brasil se estaba quedando fuera del Mundial". Además, marcó una en la final con España.

Su rival favorito ha sido Ucrania, al que le anotó 7 dianas en tres partidos. Le siguen Islas Salomón con 6 (en un encuentro), y Argentina y Australia con 5. En Colombia ya lleva 7, pero todo hace pensar que agregará varios más su cuenta personal.

A Falcão le queda un único récord por romper antes de, como anunció, retirarse de la selección: convertirse en el primer jugador en ganar tres Copas Mundiales de Fútsal de la FIFA. Y esté seguro que lo tiene en cuenta. "Ahora quiero más: deseo ser goleador, mejor jugador y campeón".