- Yo no descartaría a Irán contra Brasil. Y lo digo en serio.

Las palabras de Carlos Chilavert, recién consumada la clasificación de su Paraguay a los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA Colombia 2016, sonaban a frase hecha. La Albirroja recién había eliminado a la anfitriona y, al analizar a sus posibles rivales, Chila ponía el ojo en la selección asiáticas.

Un día más tarde, Irán protagonizaba una de las mayores hazañas en la historia de la competencia.

"Sabíamos que Irán era un buen equipo, uno que a mí particularmente me gusta mucho", dice a FIFA.com el técnico paraguayo. "Hasta diría que me sorprendieron sus resultados en la primera etapa. Yo esperaba más de ellos. En algún punto, el resultado con Brasil no me sorprende tanto".

¿Qué es lo que resalta de Irán? "Son ordenados, les gusta jugar bastante con la pelota y no sienten miedo. Pero tienen el mismo problema que nosotros, las finalizaciones. Lo vi contra España: crearon mucho y anotaron poco".

Tanto los conoce que tiene en la memoria el último enfrentamiento entre ambos. "Fue por las semifinales del Grand Prix de Uberaba y perdimos 2-0. Aunque es cierto que yo fui a ese torneo con un equipo joven.  Imagino un partido diferente", avisa el técnico de 40 años.

Y las claves son...
Razones para pensar así le sobran. Incluso en la derrota del estreno contra Italia, Paraguay dejó en claro las cualidades de que dispone: orden para marcar, transiciones seguras y un poder de gol que, paradójicamente, desapareció contra Colombia.

"Tuvimos paciencia para crear muchas situaciones. Sencillamente no entraron", dice Chila. "Sólo la perdimos en algunos lapsos del primer tiempo, y regalamos contragolpe que nos podrían haber costado caro. Hubiera sido injusto quedarnos afuera. Fue uno de los mejores partidos del equipo".

Un equipo que parece tener el sello de este ex cierra curtido en el poderosa fútsal italiano. "No sé si tiene mi sello, pero sí que ha adquirido regularidad. Antes jugábamos bien pero perdíamos partidos por detalles. Me animaría a decir que era una cuestión más mental que futbolística".

La clave pasará por la concentración. "Quizás a algunos de mis ex compañeros todavía les cuesta creerme cuando digo que veo las cosas mejor desde afueras", dice entre risas. "Pero yo les insisto, si vamos a arriesgar no podemos regalar nada. Y deben aprender a leer los partidos ellos mismos".

Suma de pequeñas cuestiones
En un momento de la charla aparece Juan Salas, el pívot erró goles increíbles contra Colombia. "¡Si quedábamos eliminados, volvías a Paraguay en ómnibus!", exclama antes de la carcajada. "Lo hice porque me gusta verte sufrir", responde Salas, ex compañero del técnico.

Es armonía grupal es otros de los pilares en los que sustenta la campaña de Paraguay. Sin ir muy lejos, Chilavert jamás dudó en cambiar los arqueros en la tanda de penales. El resultado de estrategia es conocido: Carlos Espínola atajó dos y la Albirroja se metió en cuartos.

"Carlos y Gabriel se conocen desde hace rato. Incluso en la final del clasificatorio de 2012 fue al revés, el titular era Espínola y Giménez entró para los penales con Argentina. ¿Por qué el cambio con Colombia? Está hablado con ellos y el entrenador de arqueros. Tiene que ver con las prácticas y la confianza que se tienen".

Una confianza que ha inundado al equipo, e incluso tiene vertientes extra futbolísticas, como el traje con el que Chilavert reemplazó el equipo de buzo que usó en la caída del debut con Italia. "¿Me queda bien, no?", pregunta el técnico entre risas. "Soy cabulero y el cambió funcionó. Me siento un poco extraño pero me da suerte. Así que al traje se queda".