El camino a Colombia
Egipto encaraba la Copa Africana de Naciones de Fútsal como vigente subcampeona (tras haber ganado las 3 ediciones precedentes), y era favorita para sellar uno de los tres billetes disponibles para la cita mundialista. Los Faraones  consiguieron superar la fase de grupos sin demasiados problemas, tras vencer a Marruecos y a Angola y no poder pasar de un histórico empate sin goles ante Libia. En las semifinales lo pasaron mal contra Zambia, pero al final se impusieron por 5-4. Gracias a esa victoria se clasificaron para Colombia y, aunque Marruecos les privó de su cuarto título derrotándolos por 3-2 en la final, los egipcios ya habían cumplido su principal objetivo.

Las claves del equipo
El seleccionador egipcio, Hesham Saleh, puede contar con varios jugadores experimentados en Colombia que ya participaron en la última fase final mundialista. Saleh ha logrado conjuntar a veteranos como Mostafa Nader y el pívot Mizo con jóvenes como Abdelrahman Eid Moawad, Khaled Abdalla Mohamed y Mostafa Eid Mohamed, que metió 9 goles en la competición.

Antecedentes en la Copa Mundial de Fútsal de la FIFA
Egipto ostenta un pleno de presencias en el Mundial de fútbol sala tras su primera participación en 1996. Aunque Zimbabue y Nigeria fueron los dos primeros representantes de África (en 1989 y 1992, respectivamente), en ambos casos fueron invitadas a jugar y no tuvieron que clasificarse. Pese a su presencia constante, Egipto aún no sabe lo que es pasar a cuartos de final. Sí logró salir airoso de la fase de grupos en 2000, cuando quedó segundo en la primera fase tras Países Bajos, antes de ocupar la tercera plaza en su grupo de la segunda fase. Y en 2012, superó la primera fase como uno de los mejores terceros de grupo, pero luego cayó ante Italia en octavos de final.