Los órganos rectores del deporte juegan un papel decisivo en la sociedad; por tanto, es imprescindible que respeten los principios de buena gobernabilidad para cumplir sus objetivos estatutarios y su misión en un sentido amplio. En calidad de órgano rector del fútbol mundial, la FIFA tiene un firme compromiso con los principios de buena gobernabilidad y transparencia, y será intransigente con todo acto delictivo o de mala fe, tanto en el marco de una competición como en cualquier otro contexto del fútbol asociación. La FIFA ha adaptado sus estructuras y procesos con el fin de responder a las necesidades en constante evolución de la gestión del fútbol, y también para responder a la creciente complejidad de sus funciones y operaciones.

Desde 1998, la FIFA ha ido poniendo en práctica de manera progresiva una serie de medidas, encaminadas en especial al control interno y la transparencia (p. ej. balances económicos anuales más exhaustivos a partir de la Normas Internacionales de Información Financiera [NIIF]; auditorías anuales realizadas por KPMG; aplicación del concepto COSO al control interno; procedimiento presupuestario; licitaciones por concurso para los grandes contratos de adquisición).

Además, en vista de la creciente complejidad y la dimensión de las actividades de la FIFA, se inició, a petición del Presidente de la FIFA Joseph S. Blatter, un exhaustivo proceso de reformas en el 61.er Congreso de la FIFA en Zúrich, el 1 de junio de 2011.

Se estableció un plan de acción previsto para dos años en el que se estipularon las etapas y los plazos del proceso de reformas de la gobernabilidad entre octubre de 2011 y el Congreso de la FIFA en mayo de 2013; además, la FIFA ha informado de forma transparente sobre todas las etapas del proceso desde su inicio.

También se creó una estructura más definida formada por representantes del mundo del fútbol y por expertos en áreas concretas como la gobernabilidad, el cumplimiento del orden interno y la lucha contra la corrupción. Se estableció igualmente la Comisión Independiente de Gobernabilidad (CIG) —dirigida por Mark Pieth— con el apoyo de cuatro grupos de trabajo (Grupo de Trabajo sobre la Comisión de Ética, Grupo de Trabajo Transparencia y Cumplimiento, Grupo de Trabajo Revisión de los Estatutos y Grupo de Trabajo Football 2014). Todos ellos tenían la misión de elaborar propuestas y recomendaciones de cara al Congreso de la FIFA de 2013 en los ámbitos de la gobernabilidad, la ética, el cumplimiento del orden interno y las posibles modificaciones de los Estatutos de la FIFA.