En calidad de organismo rector mundial del fútbol asociación, la FIFA tiene el deber de proporcionar a este deporte los cimientos más estables y sostenibles. La FIFA tiene una política de tolerancia cero respecto a las prácticas incorrectas de cualquier índole y está comprometida con los principios de buena gobernanza y transparencia en todas las áreas de sus actividades. La organización también exige a sus asociaciones miembro, directivos y empleados cumplir criterios estrictos en este sentido.

La FIFA tiene la responsabilidad de adaptarse a los últimos cambios del fútbol mundial, para garantizar que sus actividades y sus valores respeten los mejores niveles posibles de gobernanza. Durante los últimos 15 años, la FIFA ha ido adoptando progresivamente un amplio abanico de reformas de gobernanza que reflejan las opiniones de la comunidad futbolística, con el fin de responder a las necesidades cambiantes del deporte rey moderno.

El paso más reciente en esta dirección se dio en Zúrich el 26 de febrero de 2016, cuando el Congreso Extraordinario de la FIFA aprobó un conjunto de reformas presentado por la Comisión de Reformas de la FIFA 2016, presidida por el doctor François Carrard. Estos principios y recomendaciones preparan el terreno para otros cambios significativos, y muy necesarios, dentro de la estructura de gobierno de la FIFA.

Los principales aspectos de las reformas propuestas son:

• Una clara separación entre las funciones “políticas” y de gestión:
el Consejo de la FIFA (que sustituye al Comité Ejecutivo de la FIFA) será el encargado de fijar la dirección estratégica global de la organización, mientras que la Secretaría General supervisará las acciones operativas y comerciales requeridas para ejecutar de manera eficaz dicha estrategia.

• Límites de mandatos para el Presidente de la FIFA, los miembros del Consejo de la FIFA y los miembros de la Comisión de Auditoría y Conformidad, así como de las instancias judiciales (un máximo de 12 años).

• Una elección de los miembros del Consejo supervisada por la FIFA y con arreglo a las propias normas electorales de la FIFA; todos los candidatos se someterán a comprobaciones exhaustivas de elegibilidad e integridad a cargo de una Comisión de Revisión de la FIFA independiente.

• Un mayor reconocimiento y una mayor promoción de la mujer en el fútbol, con un mínimo de una representante elegida miembro del Consejo por confederación; promoción de la mujer como objetivo estatutario explícito de la FIFA para crear una cultura y un entorno de toma de decisiones más diversos.

• Publicación de las retribuciones individuales con una periodicidad anual del Presidente de la FIFA, todos los miembros del Consejo de la FIFA, el Secretario General y las correspondientes personas que presidan las comisiones permanentes y judiciales independientes.

• Un mejor control de los flujos monetarios.

Principios universales de buena gobernanza para las confederaciones y las asociaciones miembro.

• El compromiso de la FIFA con el respeto de los derechos humanos quedará consagrado en los Estatutos de la FIFA.

• Una nueva comisión de las partes interesadas del fútbol para garantizar una mayor transparencia e inclusión a través de una representación más amplia de los actores (que incluya a futbolistas, clubes y ligas).

Puedes consultar la cronología del proceso de reformas en este enlace.

Más información en: Preguntas Más Frecuentes del Proceso de Reforma.