Destacadas personalidades del fútbol ruso, junto con Ralf Mutschke y Nicholas Raudenski, Director y Mánager de Seguridad de la FIFA, respectivamente, además de Michaela Ragg y John Abbott, representantes de Interpol, participaron el jueves 17 de octubre de 2013 en un taller contra el amaño de partidos invitados por la Asociación Rusa de Fútbol (RFU).

Vitaly Mutko, ministro ruso de deporte y miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, recibió en la sede de su ministerio a las cerca de 40 personas que asistieron al taller “Integridad en el deporte”, organizado por la FIFA en colaboración con Interpol. En su discurso inaugural, el ministro enumeró los peligros a los que se enfrenta el deporte: “Violencia, racismo y amaño de partidos”. Además, Mutko se refirió con orgullo a la nueva ley rusa, en vigor desde mediados de año, que convierte la manipulación de resultados de acontecimientos deportivos oficiales en un delito penal que podría acarrear hasta cinco años de prisión en caso de amaño de partidos.

El presidente de la RFU, Nikolay Tolstykh, expresó su satisfacción por la participación en el taller de todos los diferentes grupos de interés relacionados con el tema, incluido un representante de una casa de apuestas.

Una lucha implacable
Michaela Ragg, Directora Adjunta de la Unidad de Integridad en el Deporte de Interpol, aseguró que “cualquiera que haya manipulado el más mínimo detalle de un partido ya forma parte del sistema”. Entretanto, Nicholas Raudenski relató casos en los que determinados jugadores recibieron propuestas de amaño a través de Facebook por parte de personas que no conocían.

En la segunda parte del taller, los participantes adoptaron un papel activo. John Abbott, máximo responsable del Comité Director “Integridad en el deporte” de Interpol, expuso varios casos reales de amaño. Así, Abbott preguntó al máximo responsable de arbitraje de la RFU, el italiano Roberto Rosetti, cuál debería ser en su opinión la reacción de un árbitro ante la propuesta de influir deliberadamente en el desarrollo de un partido a cambio de una gran suma de dinero. El ex árbitro internacional aseguró que la única respuesta aceptable sería un no rotundo y que el colegiado en cuestión debería, además, denunciar el caso inmediatamente. Posteriormente se expusieron otros ejemplos que suscitaron un animado debate.

Al término de la intensa jornada de trabajo, Tolstykh se mostró muy satisfecho con los resultados del taller. “Hemos cumplido el objetivo y el tema está ahora sobre la mesa de debate”, declaró el presidente de la RFU. “Somos la primera asociación deportiva rusa que colabora con organizaciones y autoridades internacionales en una iniciativa de este tipo”, añadió con orgullo.

Junto con la legislación que entró en vigor a mediados de año, este taller constituye el primer paso de una lucha contra el amaño de partidos que debe ser implacable y tenaz.