Domenico Scala, presidente de la Comisión de Auditoría y Conformidad de la FIFA y uno de los tres miembros del Comité de Remuneraciones habla sobre salarios y retribuciones en la FIFA.

Señor Scala, en los últimos días se hablado mucho de los salarios y retribuciones que se pagan en la FIFA. Usted es uno de los tres miembros del Comité de Remuneraciones. ¿Cómo funciona este órgano y cuál es su cometido?
Además de la Comisión de Ética y de la Comisión de Auditoría y Conformidad se ha creado un comité de remuneraciones independiente en el marco de las reformas en materia de gobernanza que se han llevado a cabo en la organización. Este comité es responsable de la política de remuneraciones y tiene además poder de decisión sobre las retribuciones del Presidente, del Comité Ejecutivo y del personal directivo. Este órgano se ocupa de que se cumpla la política de remuneraciones y determina cuestiones como las retribuciones variables por objetivos acordados por contrato o las dietas. El comité se reúne en cualquier momento que sea necesario, si bien lo hace al menos dos veces al año.

¿Cómo se seleccionan los miembros?
Según el reglamento de la organización, el Comité de Remuneraciones está formado por el presidente de la Comisión de Auditoría y Conformidad, por el presidente de la Comisión de Finanzas y por un tercer miembro independiente que los dos primeros están encargados de nombrar. En nuestro caso, el elegido ha sido Jean-Pierre Pedrazzini, un experimentado socio de una reputada empresa de contratación de personal ejecutivo.

¿Qué criterios utilizará este Comité de Remuneraciones a la hora de establecer salarios y retribuciones?
Los criterios toman en cuenta la responsabilidad del cargo, la complejidad del trabajo y los requisitos necesarios para desempeñarlo. También se usarán como referencia cargos con funciones similares en otras empresas. Por supuesto, esto no resultará sencillo, ya que la FIFA no es fácil de comparar con otras entidades. En cualquier caso, se pueden establecer diferentes categorías y utilizarlas a modo de punto de partida. La remuneración deberá ser competitiva para atraer a buenos profesionales, puesto que la FIFA también tiene que competir por los trabajadores mejor cualificados.

¿Cuáles son el margen de maniobra y la influencia del Comité de Remuneraciones?
Fundamentalmente, el comité tiene libertad para, por ejemplo, definir y aplicar una nueva política de remuneraciones. No obstante, siendo realistas, también tenemos que asegurarnos de que se respeten los contratos de trabajo y los cambios a corto plazo sólo se pueden realizar con el consentimiento de los afectados. Sin embargo, nuestra influencia será mayor con el tiempo. En lo que respecta al Comité Ejecutivo, por ejemplo, nuestro margen de maniobra es inmediato, ya que los miembros de este órgano reciben remuneración en calidad de cargos electos, de una forma similar a lo que ocurre con un consejo de supervisión, y no como titulares de un contrato de trabajo. En este caso, se ha eliminado la antigua práctica de pagar bonificaciones. Un órgano de control como el Comité Ejecutivo no es directamente responsable de la gestión y por tanto no tiene objetivos establecidos por contrato que den lugar al pago de bonificaciones. Además de la eliminación de las bonificaciones, el año pasado también se revisó la remuneración fija del Comité Ejecutivo, que no se había revisado desde hacía varios años. Para ello tomamos como referencia casos comparables de remuneración en consejos de supervisión de varias grandes empresas. Esta revisión supuso que el total del presupuesto que se destina a estas remuneraciones haya disminuido ligeramente.

Suponiendo que las cantidades que se han atribuido a los miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA en concepto de remuneración sean correctas, ¿le parecen apropiadas? Como antiguo director ejecutivo de una empresa, ¿qué opina usted de estas cantidades en comparación con las que se pagan habitualmente en el mundo laboral?
La FIFA publica en su informe financiero el monto total que se destina a la remuneración de sus directivos, pero mientras no se den a conocer más detalles seguirá habiendo especulaciones sobre cómo se reparte esa cantidad. En cualquier caso, no me explico las cifras de las que se está hablando últimamente. La FIFA es comparable con una gran empresa en muchos aspectos y sus directivos reciben una remuneración comparable a las que se pagan en el sector privado en entidades similares. Por ejemplo, no estoy a favor de que los voluntarios reciban sólo una cantidad simbólica a cambio de su trabajo, porque eso implica unos riesgos totalmente diferentes. Las cantidades que se han atribuido a los miembros del Comité Ejecutivo son menores que lo que cobra un consejo de administración de una empresa como Swatch, por lo que me parecen perfectamente razonables.