El órgano de decisión de la Comisión de Ética independiente, presidido por Hans‑Joachim Eckert, ha inhabilitado de por vida para ejercer todo tipo de actividades relacionadas con el fútbol (administrativas, deportivas o de otra índole) tanto en el ámbito nacional como internacional a D. Rafael Callejas, expresidente de la Federación Nacional Autónoma de Fútbol de Honduras (FENAFUTH) y exmiembro de la Comisión de Mercadotecnia y Televisión de la FIFA, y a D. Alfredo Hawit Banegas, ex secretario general y expresidente de la FENAFUTH, ex vicepresidente y ex presidente interino de la CONCACAF y exvicepresidente de la FIFA.

A partir de la publicación el 3 de diciembre de 2015 de un comunicado de prensa del Departamento de Justicia de EE. UU., un día después se inició la investigación del caso de estas dos personas bajo la dirección de Cornel Borbély, presidente del órgano de instrucción de la Comisión de Ética.

El 28 de marzo de 2016, el Sr. Callejas se declaró culpable de los cargos de asociación ilícita y de delito informático. Su declaración de culpabilidad hacía referencia a una trama según la cual solicitaba y recibía sobornos de firmas de marketing deportivo por la adjudicación de los derechos de comercialización de los clasificatorios mundialistas de la Unión Centroamericana de Fútbol (UNCAF). Por su parte, el Sr. Hawit se declaró culpable el 11 de abril del corriente de los cargos de asociación ilícita, delito informático y obstrucción a la justicia. En su declaración de culpabilidad, se recoge una trama según la cual solicitaba y recibía sobornos de firmas de marketing deportivo a cambio de la adjudicación de contratos de derechos audiovisuales y comerciales de los torneos de la CONCACAF y de los clasificatorios mundialistas de la UNCAF.

El órgano de decisión consideró a los Sres. Callejas y Hawit culpables de contravenir los arts. 13 (Reglas generales de conducta), 15 (Lealtad), 18 (Obligación de denunciar, cooperar y rendir cuentas), 19 (Conflicto de intereses) y 21 (Cohecho y corrupción) del Código Ético de la FIFA. A consecuencia de lo anterior, los dos oficiales han sido inhabilitados de por vida para ejercer todo tipo de actividades relacionadas con el fútbol (administrativas, deportivas o de otra índole) tanto en el ámbito nacional como internacional.

Las sanciones entrarán en vigor en cuanto las decisiones sean notificadas.