La División de Seguridad de la FIFA se creó el 1 de junio de 2012 y se encargará de la seguridad de todos los torneos que la FIFA organice en todo el mundo, junto con todas aquellas materias relativas a la manipulación de partidos (Iniciativa integral de la FIFA); también será responsable del concepto de seguridad del fútbol en general, de la seguridad de la sede de la FIFA, de su Presidente y sus empleados, así como de la integridad y protección del propio fútbol.

Integridad
En los últimos años, el fútbol ha sufrido constantes ataques de la delincuencia organizada, con grupos criminales infiltrados en clubes y federaciones para persuadir con más facilidad a jugadores, árbitros y oficiales y así poder manipular el devenir de un partido de fútbol al decidir por anticipado el resultado o influir en su desarrollo. Colegiados y futbolistas son los objetivos preferidos de los manipuladores, ya que sus decisiones pueden influir de forma decisiva en el resultado de un partido; además, el riesgo a ser procesado es más bien escaso, ya sea por el poco peso de las pruebas o por los resquicios legales.

Gracias a internet y a la posibilidad de apostar por todos los resultados posibles, la probabilidad de ganar grandes sumas es muy alta si se compara con la de ser descubierto; por esta razón, el amaño de partidos es muy atractivo para la delincuencia organizada en todo el mundo. En consecuencia, los criminales operan teniendo que asumir un riesgo muy bajo y con la posibilidad de ganar mucho dinero. Una vez, un condenado por amañar partidos le confesó a Ralf Mutschke, el director de Seguridad de la FIFA, que la delincuencia organizada estaba abandonando sus actividades delictivas tradicionales para introducirse cada vez más en la manipulación de partidos por las razones descritas.

La integridad del fútbol se ha convertido por tanto en el elemento principal de la lucha de la FIFA contra la amenaza que representa la manipulación de partidos. El objetivo de la FIFA es pues salvaguardar la imparcialidad del fútbol, así como la integridad física y moral de los deportistas que lo practican. La FIFA no tolerará en absoluto ningún tipo de manipulación; para ello, allá por el año 2005 ya empezó a adoptar las primeras medidas significativas encaminadas a garantizar la integridad del fútbol en el mundo entero.

Early Warning System (EWS), filial de la FIFA, se fundó con el fin de realizar el seguimiento de los torneos de la FIFA para descubrir aquellas posibles actividades irregulares que se produjeran en el mundo de las apuestas deportivas y sacar a la luz los intentos de amaño. En mayo de 2011, se creó la iniciativa FIFA-Interpol, necesaria tras reconocerse la complejidad de la corrupción a escala global. Su objetivo consiste en desarrollar e implantar métodos de formación a escala global y adoptar medidas de prevención que permitan acabar con las apuestas ilegales y el amaño de partidos.

Lanzada en el año 2012, la iniciativa integral de la FIFA incluye a las 209 federaciones miembro y se centra en varios aspectos, tales como las cinco áreas principales que son prevención, detección, recopilación de información, investigación y sanciones; además, contempla la creación del equipo de integridad de la FIFA, encargado de analizar los casos planteados por confederaciones y federaciones miembro, así como de prestarles ayuda a la hora de crear las estructuras y procedimientos básicos para combatir la manipulación de partidos. Este planteamiento integral cubre diferentes áreas como son la legal y disciplinaria, la de seguridad, el seguimiento del mundo de las apuestas o la detección y prevención de fraudes; también implica la revisión de las políticas y procedimientos existentes, el análisis de la vulnerabilidad ante los posibles peligros y la evaluación de la efectividad de la reglamentación y la jurisprudencia aplicables en los casos de manipulación de partidos en el ámbito de las confederaciones y las federaciones miembro.

Dado que el mundo del deporte, por sí solo, no puede luchar contra la manipulación, urge que los gobiernos nacionales e internacionales coordinen su legislación penal en el caso de infracciones en el mundo del deporte, incluyendo el amaño de partidos; de este modo, no habrá que circunscribirse a la legislación general contra la corrupción y el fraude. Si la manipulación de partidos no se aborda con sistemas jurídicos de ámbito internacional, los cuerpos policiales y las fuerzas del orden no podrán investigar la delincuencia organizada, no se enjuiciará a los criminales de forma expeditiva y no se les pondrá freno.

Se deben hacer todos los esfuerzos posibles encaminados a erradicar el problema de la manipulación de partidos y la corrupción para salvaguardar la credibilidad y la integridad del fútbol, mantener la confianza en el mercado de apuestas y combatir la delincuencia internacional organizada.

La fortaleza del fútbol proviene de su integridad.

Seguridad en los torneos
La responsabilidad máxima en materia de seguridad en los torneos recae en la federación anfitriona. La División de Seguridad de la FIFA, a través del Comité Organizador Local (COL), se encarga de la seguridad privada en el perímetro de los espacios privados, como por ejemplo la de los perímetros exterior e interior de un estadio cubierto, las oficinas de la FIFA o el COL, los hoteles de las selecciones o de los miembros de la FIFA y la seguridad de los terrenos de entrenamiento.

La responsabilidad de organizar el partido compete a la federación anfitriona; no obstante, la FIFA considera su deber ayudar a las federaciones en este cometido tanto como sea posible. El Reglamento FIFA de Seguridad en los Estadios contiene las medidas y requisitos mínimos que han de observar los organizadores y las autoridades de los estadios para garantizar la seguridad y el orden.