Hace dos años por estas fechas, la selección española de fútbol caía en la primera ronda eliminatoria de camino hacia la final de la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006 entablada en Berlín. Este sábado, 24 de mayo de 2008, el español Alfonso Ramos ha llegado mucho más lejos.

El joven de 19 años, nacido en Sama de Langreo, acaba de ganar espectacularmente en la capital germana la FIFA Interactive World Cup 2008. Así las cosas, Ramos se llevará a España el trofeo de la cuarta edición del certamen mundialista de fútbol virtual de la FIFA, además de los 20.000 dólares asignados al premio.

"Este es sin duda el día más bonito de mi vida", revelaba el vencedor a FIFA.com, visiblemente emocionado después de imponerse en el último partido. Ramos sonreía orgulloso de oreja a oreja, y con razón, porque ha sido el protagonista indiscutible durante la gran final que se celebró en el Centro Sony de Berlín, en la Plaza de Potsdam, en medio de un sol radiante y un clima perfecto para la práctica del fútbol.

Triunfo merecido de Ramos
"Alfonso ha merecido definitivamente el título, porque ha sido el mejor de todos nosotros no sólo hoy, sino a lo largo de los tres últimos meses. Me alegro mucho por él y le felicito", declaraba Chris Bullard. El inglés de 21 años, otro de los favoritos, debe de saber lo que se siente, porque conquistó el cetro hace tres temporadas. Pero Bullard debió de presentir en su primer partido, ante una concurrencia de unos 20.500 espectadores, que esta vez no tendría nada que hacer contra un Ramos lleno de confianza y bien pertrechado de astucia táctica.

El español, que no sólo había ganado el torneo de clasificación en directo de su país sino que además había quedado primero en el certamen virtual de la prueba, envió una clara señal de advertencia a sus competidores nada más arrancar el campeonato, al tumbar por 3-2 a Bullard. Y mientras el experto inglés y el defensor del título holandés, Andries Smit, para sorpresa de todos, sólo pudieron ganar un encuentro cada uno en la liguilla de grupos y quedaron descartados de la fase eliminatoria, Ramos fue creciéndose partido a partido. Con una excepción, que al final se revelaría como una fuente más de motivación.

En su segundo choque de grupos, Ramos fue derrotado por 5-6 por el candidato brasileño André Buffo. "Eso me hizo sentirme aún más motivado", confesó tras alzar el nuevo trofeo de la FIFA Interactive World Cup como nuevo campeón absoluto. Esa derrota fue un punto de inflexión para él, pues a partir de entonces el 'lince ibérico', que antes del campeonato ya se venía anunciando como uno de los principales tapados, demostró ser una fiera demasiado difícil de domar para sus 31 contendientes, quienes sin excepción manifestaron jugar también al fútbol real, al igual que el español. Ramos venció al inglés Max Fayers por 4-2, al portugués Pedro Caiado por 3-1, y al suizo Tunc Polat por 9-5, e irrumpió en semifinales.

Emoción hasta el final
La competición se reanudó bajo la atenta mirada del ex internacional ghanés Anthony Baffoe, que fue uno de los presentadores del acto en Berlín, y estuvo amenizada por la banda de hip-hop alemana Das Bo. Sobre el rutilante escenario del Centro Sony, los cuatro mejores jugadores de la temporada, que a lo largo de los ocho últimos meses habían logrado abrirse paso entre los 28.000 participantes que empezaron el concurso en 20 países distintos, ofrecieron un recital de fútbol virtual con todo tipo de filigranas técnicas y tácticas. Un dato curioso: los cuatro semifinalistas jugaron con el equipo del FC Barcelona.

Mientras Ramos, a pesar de sufrir una expulsión temprana y jugar durante el resto del encuentro en desventaja numérica, lograba imponerse por 6-3 sobre el austriaco de 16 años Dominik Posch haciendo gala de toda su clase, el estadounidense Michael Ribeiro se deshacía con un 4-3 del brasileño Buffo tras remontar un 0-2 en contra en el encuentro acaso más dramático de la jornada. A Ribeiro, un muchacho de 19 años de Nueva Jersey, le funcionó sin duda el factor sorpresa de incorporar a un líbero, que se encargó de barrer eficazmente los furiosos embates del sudamericano.

Posch, que en cuartos de final había hundido por 5-4 al torpedero alemán Marko Krivolapic tras ir perdiendo por 1-4, pudo hacerse al final con el tercer puesto, y declaró: "Estoy orgulloso de llevarme a Austria el trofeo pequeño". Ramos, en cambio, quería llevarse el ejemplar más grande, y su voluntad de victoria no fue para menos.

Un magnífico evento con un broche apropiado
En el desenlace final en el Centro Sony, donde se respiraba tal tensión que se habría podido oír el vuelo de una mosca, transcurrieron 27 minutos de juego antes de que se produjera la primera incidencia: el español aprovechó un saque de esquina para rematar de cabeza a la red por mediación de Samuel Eto'o. El segundo gol, anotado por Thierry Henry de un disparo a la escuadra mediada la segunda mitad, podría haber sentenciado el partido a favor de Ramos, de no ser porque Ribeiro recortó distancias poco después merced a la intervención providencial de Bojan Krkic, a quien el estadounidense había hecho saltar al terreno de juego poco antes. Pero una vez más, el Thierry Henry de Ramos subió al marcador el 3-1 en el minuto 77, que valía el título mundial para el mejor hombre a los mandos.

El flamante campeón de la FIFA Interactive World Cup no sólo se alegró de ofrecer a España su éxito en la cita mundialista de Berlín, sino que anticipó con gratitud su aparición en la próxima Gala del Jugador Mundial de la FIFA, en cuyo escenario podrá codearse con las estrellas del fútbol real más grandes del planeta. Entretanto, el Director de Mercadotecnia de la FIFA, Thierry Weil, se mostró muy satisfecho con la gran final del certamen interactivo: "La organización ha sido un éxito total, el emplazamiento ha sido muy bueno, y el ambiente ha sido excelente a lo largo de todo el campeonato". El fútbol mundial ha vuelto a vivir en Berlín otro día glorioso.