El sábado 9 de diciembre de 2006 fue un día histórico para Holada. Por fin, el país conquistó una corona mundial después de continuos intentos y de haber estado tan cerca en varias ocasiones. Andries Smit, un joven de 17 años de La Haya se proclamó Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2006 con su triunfo contra los reyes de las consolas que, procedentes del mundo entero, compitieron en la Gran Final de la FIFA Interactive World Cup celebrada en Amsterdam.

El torneo congregó a 128 de los mejores jugadores de fútbol interactivo del mundo. Estos deportistas del ciberespacio se entrenan a fondo, practican sus destrezas sin descanso y se dedican a su deporte con la misma entrega que las superestrellas del mundo real, cuyas aventuras sobre los terrenos de juego siguen los aficionados semana a semana. Cada uno de esos jugadores virtuales se ha ganado a pulso el derecho a representarse a sí mismos y a sus países en este prestigioso certamen, ya haya sido con sus éxitos en uno de los torneos de clasificación, en la competición en línea o por haber llegado a la Gran Final en ediciones anteriores. Todos ellos hicieron gala de sus excepcionales dotes para el fútbol virtual, y muchos participantes comentaron que éste había sido el grupo más preparado que hasta la fecha ha competido en un campeonato de fútbol virtual.

La competición del sábado reunió a jugadores de 25 países diferentes y de los cinco continentes. Lo bueno que tiene la tecnología moderna es que muchos de estos jugadores ya se habían enfrentado antes en línea en FIFA 07 de EA Sports para Xbox 360, mediante Xbox Live, aunque nunca se habían conocido en persona. El sábado se encontraron para verse las caras, forjar nuevas amistades y nuevas rivalidades. Los brasileños intercambiaron tácticas con los coreanos, los rusos analizaron alineaciones con los australianos y todos se lo pasaron en grande con la oportunidad que se les ofrecía de competir por el título de Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2006.

El certamen también brindó una ocasión a estos deportistas virtuales, además de a todos los habitantes de Amsterdam, de poner a prueba sus destrezas en el mundo real: pudieron medir la velocidad de su disparo, su habilidad en el regate y sus malabarismos con el balón. También acudieron a la cita los mejores jugadores de fútbol callejero de Amsterdam y ofrecieron una demostración de su asombroso talento. Todo el público se quedó impresionado por las florituras con que estos muchachos bordan su juego, muchas de las cuales parecen irreales a la mayoría de los mortales.

El torneo estuvo lleno de sorpresas. En la fase de grupos, se sucedieron los resultados impactantes y uno de los más pasmosos fue la eliminación de Chris Bullard, el Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2005, en ese primer escollo de la competición. Antiguos campeones, ganadores de las competiciones de clasificación y campeones en Xbox Live, todos fueron cayendo uno a uno mientras la competición asistía a la ascensión y hegemonía de una nueva generación de jóvenes jugadores.

Matija Biljeskovic (2004) y Rubén Morales (2005), campeones de anteriores torneos regionales de clasificación en Estados Unidos, quedaron fuera en las primeras fases eliminatorias en tandas de penal de infarto. Conforme los grandes nombres iban cayendo, el torneo se convirtió en una competición totalmente abierta.

En la primera semifinal, Wolfgang Meier de Austria derrotó a Ragui Yogaranjan de Noruega en un partido muy reñido. Su Barcelona marcó el único gol del encuentro y envío al austriaco directamente a la final. En ella, se encontró con el favorito del público, el holandés Andries Smit, que se había impuesto al estadounidense Felipe Stoyne por el margen de un gol en un choque espectacular, que arrojó un marcador total de cinco dianas.

Barça - Brasil
Después de que Felipe venciera a Ragui en el partido por el tercer puesto, el ambiente se caldeó para una fantástica final, en la que el público, en un alarde de patriotismo esperado, animó a Andries, y un correoso Wolfgang dejó claro que estaba decidido a no dejarse amilanar. El partido, que no decepcionó a nadie, empezó muy fuerte. En el minuto 3, el Barcelona de Wolfgang consiguió la ventaja sobre el Brasil de Andries.

A continuación, ambos equipos ofrecieron un auténtico festival de goles, en el que ambos contendientes hicieron gala de sus fantásticas destrezas en ataque y de su incapacidad en defensa. En el descanso, el marcador mostraba un 4-3 a favor de Wolfgang, y Ronaldinho había anotado para ambos equipos, ya que representaba tanto a su club como a su selección nacional en esta final virtual.

Ambos contendientes reforzaron sus defensas en una reñida segunda parte. El Brasil de Andries, que empezó a mostrar mucha más resolución y aguante, empató el encuentro en el minuto 66. A continuación, Ronaldinho marcó otros dos goles, en los minutos 69 y 75, que otorgaron a la Canarinha una ventaja de 6-4. Aunque Wolfgang pisó a fondo el acelerador, Andries aguantó muy bien las acometidas del rival, gracias al apoyo que recibió del público. El holandés se ciñó la corona mundial y se adjudicó el premio de 20,000 dólares estadounidenses que la acompaña.

Andries, agotado y muy emocionado tras la felicitación que le dirigió en el escenario Chuck Blazer, delegado de la FIFA y miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA, parecía superado por su propio éxito: "Estoy tan contento que no paro de temblar. Esto es fantástico, el mejor momento de mi vida", exclamó el joven campeón.

Por muy fantástica que sea esa experiencia, puede que el mejor momento de su vida esté por llegar. El campeón llegará a Suiza la semana que viene para recibir su trofeo como Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2006 en la Gala del Jugador Mundial de la FIFA. Uno de los héroes de Andries, el internacional holandés y mediocampista del Tottenham Hotspur Edgar Davids, le hará entrega del premio durante la ceremonia.