Bruce Grannec consiguió la hazaña. Se coronó campeón de la FIFA Interactive World Cup 2009 al derrotar al mexicano Rubén Zerecero por 3-1 en una final apasionante que puso la cereza en el pastel de un evento inolvidable, enmarcado por el hermoso sol de Barcelona y cargado de sorpresas desde el primer momento.

El partido fue dramático y peleado de principio a fin. El francés había llegado a la final tras derrotar en el último minuto de la semifinal al checo Pavel Kluka, pero estaba claro que el duelo ante Zerecero iba a ser el más complicado del torneo. Y así fue, pese a que Grennec se fue al frente muy pronto, el mexicano empató al principio del segundo tiempo y no fue sino hasta los últimos minutos cuando se definió el encuentro.

Al terminar el encuentro, el feliz ganador fue premiado por Chuck Blazer, miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA y se llevó un cheque por 20.000 dólares, un flamante automóvil Kia Soul y la invitación a la Gala del Jugador Mundial de la FIFA 2010.

Con la misma tranquilidad que mostró durante la competencia, confesó "Estoy realmente feliz, fue un torneo dificilísimo. Tal vez no demuestre demasiado mi emoción, porque yo prefiero celebrar en mi interior, pero la alegría es la misma".

Felicidad, angustia y emociones
Desde las 12:40 del mediodía, los 32 mejores jugadores del mundo se aprestaron a competir por el sueño de conseguir el título de Jugador Mundial Interactivo de la FIFA 2009. Desde Egipto hasta Brasil, pasando por Australia e India, los jóvenes llegaban con la misma emoción y esperanza. Pero el camino sería más difícil que nunca. A fin de cuentas, estamos hablando de verdaderos campeones, que en algunos casos practican hasta 30 horas a la semana.

Tan complicado fue el torneo que el campeón de la edición pasada, el español Alfonso Ramos, no pudo avanzar más allá de la primera ronda, al haber sido sorteado en un complicadísimo grupo, con el brasileño Buffo, el alemán Straschek y el inglés Bullard. Decepcionado, el todavía monarca lamentaba su suerte. "Fueron partidos muy parejos, en todos tuve una gran oportunidad de marcar en los últimos minutos, pero fallé y en la siguiente jugada recibía un gol. Me hubiera gustado que me fuera mejor, ya será el próximo año", afirmó.

La otra gran figura de la tarde fue el niño prodigio portugués Francisco Cruz. Con sólo 14 años, este admirador de Cristiano Ronaldo demostró que el talento no está peleado con la edad y consiguió un muy meritorio tercer lugar.

Un escenario inolvidable
Pero sería injusto hablar del torneo sin mencionar el impresionante ambiente que lo enmarcó. ¿Quién dijo que los videojuegos no se pueden jugar al aire libre? El evento fue realizado en el Muelle de la Marina en Barcelona, un lugar deslumbrante, al lado del mar y a la mitad de dos de las playas más concurridas de la Ciudad Condal, Barceloneta y Nova Icaria.

El panorama era, entonces, esplendoroso, como también lo fue la fiesta que se realizó alrededor del torneo. Por supuesto, el escenario principal era la atracción más importante. Ahí se disputaron los partidos decisivos del torneo, que además fueron mostrados en una pantalla gigante a los cientos de asistentes.

Pero además, entre los juegos hubo actuaciones en vivo de todo tipo. Los malabaristas del balón de Komball empezaron a animar el ambiente, ayudados un poco más tarde por las porristas Dreamcheers. Más adelante, el mejor dominador de balón del mundo, John Farnsworth, impresionó por su capacidad con las piernas, y lo siguió el artista vocal Beat Master G. Al terminar la ceremonia de entrega de previos, un grupo de salsa puso a todos a bailar, para cerrar con broche de oro el evento.

Pero eso no fue todo. El área contó con una cancha de fútbol playa, distinguidos salones VIP, un medidor de velocidad para que los asistentes midieran la potencia de su golpeo de balón y una sala de juegos donde se podía disfrutar de las ediciones más recientes de los productos de EA Sports y los juegos más novedosos para PlayStation.

En suma, fue una jornada inolvidable, que deja el listón muy alto para las próximas ediciones de la FIFA Interactive World Cup, un torneo que se ha vuelto ya una de las fechas más esperadas en el calendario para millones de aficionados al fútbol y el videojuego FIFA 2009.