Cuando se realizó el sorteo para la 31ª Copa Africana de Naciones, Costa de Marfil y Argelia figuraban entre las cabezas de serie y principales favoritas. Sin embargo, cuando arranquen los cuartos de final este fin de semana, ni esos dos pesos pesados ni la anfitriona Gabón entrarán en liza, ya que las tres cayeron eliminadas a las primeras de cambio. En cambio, aún conservan grandes esperanzas otros combinados como Burkina Faso, RD del Congo, Egipto y Senegal, que causaron sensación como líderes de sus respectivos grupos.

Costa de Marfil llegaba como defensora del título pero tuvo un flojo comienzo en el Grupo C, al no poder pasar de un empate sin goles contra Togo. A la postre, resultó un tropiezo del que ya no se repondría…

Tras otro empate en su segundo partido contra la RD del Congo, a los Elefantes sólo les valía la victoria frente a un Marruecos entrenado por Hervé Renard, el hombre que ha ganado 2 de las 3 últimas Copas Africanas de Naciones (incluida la de 2015 con la propia Costa de Marfil). Y resultó vital la decisión de Renard de sacar al suplente Rachid Alioui por el lesionado Aziz Bouhaddouz al final del primer tiempo, pues el delantero del Nimes marcó el único gol del encuentro al poco de la reanudación.

Para el capitán marroquí Mehdi Benatia, el pase a la segunda fase solamente constituye el principio de su aventura en la CAN 2017. “Ahora estamos más cerca de cumplir nuestro sueño”, aseveró. “Nos quedan dos peldaños para la final. Si mantenemos la misma determinación y la misma energía, seguramente ganaremos el certamen”.

A los Leones del Atlas les acompañará en los cuartos de final la RD del Congo, que encabezó el cuarteto tras sendas victorias sobre Marruecos y Togo y un empate contra Costa de Marfil.

En el Grupo B, Argelia –pese a contar con un equipo repleto de estrellas, incluida la pareja del Leicester City integrada por Islam Slimani y Riyad Mahrez– sufrió un comienzo igual de decepcionante que el de los vigentes campeones, y necesitó de un tanto tardío de Mahrez para empatar contra la modesta Zimbabue.

Tras perder su siguiente encuentro contra sus vecinos y rivales de Túnez, los argelinos necesitaban los tres puntos contra Senegal para tener alguna opción y, de nuevo, se quedaron cortos. Aunque los senegaleses alinearon un equipo lleno de suplentes, al haberse asegurado ya su presencia en cuartos, los Fennecs sólo pudieron arañar un empate y quedaron apeados del campeonato. Su seleccionador, Georges Leekens, dimitió rápidamente.

Junto a Senegal, también salió airosa del Grupo B Túnez, que ganó por 4-2 a Zimbabue en su último partido para sellar su presencia en la antepenúltima ronda.

Desilusión para los locales
En el Grupo A, la anfitriona Gabón, que había sustituido a Jorge Costa como seleccionador por José Antonio Camacho a escasas semanas del comienzo del torneo, terminó invicta. Pero, por desgracia para sus apasionados seguidores, tampoco pudo sumar ninguna victoria, y sus tres empates contra Guinea Bissáu, Burkina Faso y Camerún no le bastaron para pasar. Así, Gabón se convirtió en el primer país organizador en caer eliminado en la primera fase desde que Túnez corriese la misma suerte en 1994.

Guinea Bissáu, cuyo 1-1 inicial contra las Panteras le hizo soñar con emular la épica actuación en 2013 de otra debutante, Cabo Verde, se desinfló en sus dos siguientes encuentros, perdiendo ante Camerún (1-2) y Burkina Faso (0-2). Precisamente sus dos verdugos accedieron a cuartos, y fueron los Purasangres quienes quedaron primeros ligeramente por delante de los Leones indomables (en su duelo directo habían firmado un 1-1). Es la tercera vez en su historia que Burkina Faso supera la fase de grupos, y cabe resaltar que, en las dos ocasiones anteriores, ganó su duelo de cuartos de final.

La figura de Gabón fue Pierre-Emerick Aubameyang, autor de los dos goles de su selección en la fase final. “Fastidia bastante, porque hemos dispuesto de muchas ocasiones”, declaró el astro del Borussia Dortmund. “Estamos decepcionados. No tuvimos tiempo para prepararnos bien; empezamos demasiado tarde. Creo que éramos más fuertes que las demás selecciones del grupo, pero con la teoría no basta. La preparación, el cambio de seleccionador… todo eso complicó las cosas”.

En el Grupo D, los seis partidos depararon sólo 6 goles en total; y el que marcó Mohamed Salah en los primeros compases del último encuentro de Egipto, contra Ghana, resultó decisivo. Después de imponerse a Uganda y a Mali en sus anteriores partidos, las Estrellas Negras ya tenían garantizada su presencia en cuartos antes de la última jornada, mientras que los Faraones necesitaban un punto para asegurarse el pase.  

A la postre, el tanto de Salah no sólo dio la victoria a Egipto, sino que también le sirvió para adelantar a Ghana. De hecho, Mali no pudo pasar de un 1-1 contra Uganda, con lo que los Faraones se habrían clasificado de todas formas… “Nuestras ambiciones en el certamen son muy altas”, declaró posteriormente el seleccionador de Egipto, Héctor Cúper. “Haremos todo lo que podamos para hacer felices a los egipcios, y para que estén orgullosos de su selección”.