La mayoría de los aficionados al fútbol seguro que oyó hablar de Riyad Mahrez, Pierre-Emerick Aubameyang y Sadio Mané mucho antes de que arrancara la Copa Africana de Naciones 2017. Sin embargo, cuando finalice el torneo la próxima semana, algunas caras menos conocidas habrán dejado también su impronta. Concluida la fase de grupos, FIFA.com aprovecha para analizar el rendimiento de algunos futbolistas cuya reputación se está disparando.

Brotes verdes en selecciones eliminadas
Pese a que Gabón se convirtió en el primer combinado anfitrión en caer eliminado en la fase de grupos desde Túnez en 1994 —después de empatar sus tres partidos—, hubo un jugador que brilló con luz propia. Sorprendentemente, no fue Aubameyang, el delantero más valorado y codiciado de sus filas, sino un centrocampista de 22 años que milita en el Tours, de la segunda división francesa.

La inclusión de Denis Bouanga en la lista definitiva para disputar la prueba continental africana pilló por sorpresa incluso a los aficionados gaboneses. Muy poco se sabía de un futbolista que aún no había debutado con la absoluta, de padre gabonés y madre francesa, pero el técnico José Antonio Camacho no sólo lo convocó, sino que además le otorgó la titularidad en el primer encuentro. Bouanga mantuvo su puesto en el once en los tres partidos y recibió el premio al mejor jugador en dos de ellos.

Al igual que Gabón, la selección de Mali también ha quedado apeada del torneo a las primeras de cambio, pero los tres encuentros disputados han bastado a Yves Bissouma, de 20 años, para sobresalir. A diferencia de Bouanga, el centrocampista solamente fue titular en la última jornada. Nacido en Costa de Marfil, Bissouma causó sensación tras salir como revulsivo en el empate sin goles contra Egipto en la primera fecha. Su seleccionador Alain Giresse decidió dejarlo de nuevo en el banquillo en el choque contra Ghana. La oportunidad de ser titular le llegó por fin ante Uganda, y Bissouma demostró su valía anotando el empate a uno para Mali con un potente libre directo.

Otro jugador de 20 años que está dando que hablar es Herve Koffi, arquero de Burkina Faso y uno de los principales artífices de que los suyos quedaran primeros del Grupo A y se clasificaran para los cruces por tercera vez en su historia. Koffi, que se desempeña en el ASEC Mimosas costamarfileño, apenas concedió dos goles en tres encuentros, y justificó plenamente la decisión de Paulo Duarte de anteponerlo a Germain Sanou, un portero más experimentado.

Clase y confianza
En cualquier caso, no son sólo los más jóvenes quienes están brillando en el torneo. Junior Kabananga, de 27 años, es uno de los “veteranos” más destacados. Pese a haber vestido la camiseta del Anderlecht belga, el ariete de la RD del Congo lleva un tiempo alejado de los focos desde que recaló en el FC Astana, si bien su estancia en el campeón kazajo le ha permitido jugar un partido de la Liga de Campeones de la UEFA.

Kabananga corroboró sus credenciales contribuyendo a que los Leopardos se convirtieran en la única selección del torneo en ver portería en todos sus encuentros de la liguilla. En estos momentos es, además, el máximo realizador del certamen con tres dianas —una en cada choque— y, cómo no, es una de las grandes esperanzas de Florent Ibengé en sus planes por conquistar el tercer título continental para la RD del Congo. "Ha sufrido altibajos”, dijo Ibengé sobre su delantero estrella. “Hasta ahora, su mayor problema ha sido de mentalidad, pero lo hemos tratado y ahora tiene confianza”.

Antes de que arrancara el torneo, Hugo Broos, seleccionador camerunés, tuvo la difícil misión de sustituir a algunas figuras importantes que se retiraron del equipo. Uno de los hombres que se ha beneficiado de esta renovación y ha ayudado a los Leones Indomables a alcanzar la segunda fase es Christian Bassogog, de 21 años. El extremo, que recaló en el Aalborg danés procedente del Wilmington Hammerheads estadounidense, está siendo uno de los jugadores más destacados de Camerún. Además, asistió a Michael Ngadeu en el gol decisivo contra Guinea-Bissáu, que selló su pase a cuartos.

La presente edición de la Copa Africana de Naciones está siendo testigo asimismo del resurgir de algunos combinados norteafricanos como Marruecos, Túnez y Egipto, que están brillando en Gabón.

Si bien Egipto se ha caracterizado históricamente por apostar por el colectivo en lugar de las individualidades, el centrocampista Mahmoud 'Trezeguet' Hassan, actualmente en el Mouscron tras llegar cedido por el Anderlecht, está exhibiendo el excelente estado de forma que le ha llevado a convertirse en uno de los futbolistas más prometedores de la primera división belga. Sus buenas actuaciones han metido a los Faraones en cuartos de final, donde se medirán a Marruecos.

Pero, mientras Trezeguet ya está curtiéndose en el fútbol europeo y va camino de convertirse en estrella, los mediocampistas tunecinos Mohamed Amine Ben Amor y Naim Sliti, ambos de 24 años, son todavía poco conocidos. Amor cumple contrato con el Étoile, club de la liga nacional de su país, y Sliti, nacido en Francia, pertenece al Red Star FC de París, pero juega cedido en el Lille.

Para todos, el torneo está siendo un escaparate donde mostrar su talento y a muchos les servirá de trampolín para alcanzar cotas aún más altas.