Esta semana, entre martes y miércoles, quedará definida la fase de grupos de la Liga de Campeones africana. La RD del Congo, Egipto y Argelia son los tres países que aspiran a contar con dos clubes entre los ocho mejores del continente.  

Entre los dos representantes egipcios, Al Ahly y Zamalek, han ganado la competición en 13 ocasiones, pero no lograron acceder a la liguilla de grupos en los dos últimos años. Ahora, ambos están bien colocados para aparcar esas decepciones recientes.

Un empate sin goles en casa permitiría pasar al Al Ahly, tras haber firmado un 1-1 a domicilio en la ida contra el Young Africans tanzano. Su entrenador, Martin Jol, declaró que está decidido a reconstruir plenamente el equipo y “crear una nueva generación dorada” en el club. El técnico holandés cree que dispone de dos jugadores que podrían acabar convirtiéndose en iconos del grande cairota: el niño prodigio egipcio Ramadan Sobhi y el delantero gabonés Malick Evouna. “Sobhi es un jugador excelente. Jugó bien con Egipto contra Nigeria en la fase de clasificación para la CAN. Evouna es un buen delantero. Es muy rápido, pero tiene que trabajar duro en los entrenamientos para recuperar su acierto goleador”, señaló.

El Zamalek se desplaza a Argelia, donde defenderá su 2-0 de la ida contra el MO Bejaia, debutante en la competición. También el Zamalek tiene un entrenador nuevo: Alex McLeish. El ex seleccionador de Escocia tiene una presión tremenda para ganar algún trofeo en África, después de que su equipo perdiese la estela de su rival cairota en la liga.

Como el Zamalek, el TP Mazembe ha ganado la competición cinco veces, pero tendrá que mejorar su juego si quiere seguir pugnando por un sexto título. El vigente campeón cayó por 2-0 en la ida ante el Wydad de Casablanca, que sigue causando sensación a las órdenes del ex entrenador del Real Madrid John Toshack. La temporada pasada, Toshack dio al Wydad su primer título nacional en varios años, y ahora está intentando trasladar esa dinámica triunfal a la competición continental.

Una figura emergente bajo palos
El ASEC Mimosas marfileño pretende alcanzar la fase de grupos por primera vez desde 2008, y uno de los principales responsables de su buena racha está siendo el guardameta Hervé Kouakou Koffi, que cumple los 20 este año. Koffi, nacido en Burkina Faso, tuvo una progresión meteórica en la liga burkinesa, y fue fichado por el ASEC Mimosas el pasado noviembre. Debutó con su nuevo club en el quinto compromiso liguero del cuadro capitalino y, desde entonces, todo le ha ido sobre ruedas, encajando sólo un gol en sus siete primeros partidos.

Su rendimiento en la Liga de Campeones está siendo igualmente extraordinario y, tras haber jugado cinco partidos, todavía no ha recibido ningún gol en la máxima competición africana de clubes… El joven portero y sus compañeros visitan al Al Ahli libio defendiendo su 2-0 de la ida.

El ZESCO United es otro equipo con muchas probabilidades de meterse entre los ocho mejores tras imponerse por 1-3 en tierras malienses. El conjunto zambiano fue el único que logró un triunfo a domicilio en la ida. No dejar en la cuneta al Stade Malien sería una sorpresa mayúscula.

La victoria más abultada de la ida la protagonizó el Enyimba nigeriano, bicampeón africano, que ganó 3-0 al Étoile du Sahel con un triplete de Mfon Udoh –quien ya suma 7 tantos en la presente edición–.

Los clubes sudafricanos, tradicionalmente, suelen rendir por debajo de su teórico potencial en la Liga de Campeones, y el subcampeón de la Premier Soccer League, el Mamelodi Sundowns, necesita revertir la derrota por 1-0 en su visita al Vita Club, de la RD del Congo. El ex seleccionador de los Bafana Bafana Pitso Mosimane confía en que su equipo pueda darle la vuelta a la tortilla en casa: “Aspiramos a ganar todas las competiciones en las que jugamos. Tenemos jugadores capaces de hacerlo, pero debemos estar al 100% contra el Vita, porque es un buen equipo”.

En el último encuentro de la vuelta, el Al Merreikh, semifinalista el año pasado, se desplaza a Argelia para medirse al campeón de 2014, el ES Setif. Tras el 2-2 de la ida, parte con ventaja el equipo argelino, al que le bastaría con un 0-0 o un 1-1 para pasar.