El Galaxy cosechó el domingo su primer título de la era Beckham tras cinco años de frustraciones. La victoria por 1-0 frente al Dínamo, en un Home Depot eléctrico, tuvo un efecto balsámico para los angelinos, que ya pueden respirar tranquilos.

"En 2009 no estábamos preparados. Y seguro que no habríamos dado la misma importancia al título que hoy. Hay que saber lo difícil que es llegar hasta el final para saborearlo de verdad". Después de adjudicarse su segunda Copa de la MLS como técnico del Galaxy, Bruce Arena paladea el triunfo de los suyos desde la perspectiva del vencedor aliviado por la sensación del deber cumplido.

El ex seleccionador de Estados Unidos llegó al club en 2008 con una meta clara: reverdecer los laureles del conjunto californiano y justificar el contrato multimillonario que David Beckham había firmado doce meses antes. Con el triunfo del domingo lo ha conseguido, y además ha puesto fin a una larga sequía que ya era fuente de bromas diversas. "Esta tarde hemos hecho callar a unos cuantos detractores, yo el primero", espetó David Beckham en la rueda de prensa con esa mirada pícara propia de la gran figura que se saca la espina.

"Sienta bien ganar", confirmó Landon Donovan, emblemático capitán y autor del providencial gol de la segunda parte. "Conquistar el título en casa tras un mes de dedicación y tensión supone un logro enorme. Lo estábamos deseando. Es un momento que permanecerá para siempre en mi memoria", continuó el arquitecto del juego de la selección nacional, que se quedó en Los Ángeles para preparar la final mientras que Jurgen Klinsmann y el resto del combinado partían con destino a Europa.

Donovan, al borde de las lágrimas
"Ha sido la recompensa a tres años de trabajo. Este grupo estaba conformado para ganar desde el comienzo de la temporada 2009. Nos ha llevado algo de tiempo, pero esta vez no se nos podía escapar", explicó Mike Magee a FIFA.com en un vestuario regado de champán. "El grupo ha estado más unido que nunca, desde que estoy aquí no había visto un ambiente igual", continuó el protagonista de las semifinales, que anotó por partida doble contra el Red Bull de Nueva York.

El Galaxy, favorito derrotado en la final de hace dos años y arrollado en la final de Conferencia del año pasado por el Dallas en campo propio, ha recuperado el orgullo gracias a esta victoria. El derrochador gigante con los pies de barro, que fue objeto de burla en todo el país a comienzos de la campaña 2009, exhibió una alegría sincera en su feudo del Home Depot Center, el escenario de una redención anunciada y, en última instancia, lógica.

"Este es nuestro año", nos confesó el defensa central Omar González en vísperas de la consecución de este título, que tan especial ha sido para ellos. "Hemos tenido momentos difíciles, tanto física como mentalmente, pero nunca nos hemos dado por vencidos", aseguró Donovan con la voz temblorosa de emoción. En ese momento Bruce Arena lo tomó por el hombro y le dio una palmadita más paternal que amistosa, un gesto afectuoso. Y es que ambos son uña y carne desde la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002, en la que Estados Unidos alcanzó los cuartos de final.

"Orgulloso de ser del Galaxy"
La unión hace la fuerza, y el refrán es aplicable a todo el grupo, que se lanzó de lleno en pos de su objetivo desde comienzos del invierno de 2011. "Este éxito es de todo el equipo. Hemos tenido muchos lesionados y sancionados a lo largo de la temporada, por lo que todos los jugadores han podido contribuir. No olvidemos a Chad Barrett, que está de baja. Sin él no estaríamos hoy aquí celebrándolo. Hemos disputado tres partidos muy duros en nueve días y, en un momento u otro, todos hemos sufrido un bajón de forma, pero hemos podido contar con los compañeros para superarlo. Jugar en equipo nos ha permitido ganar", reveló un David Beckham agotado, pero feliz como un juvenil laureado por primera vez. "Acabo de vivir las mejores dos semanas de los magníficos cinco años que he pasado aquí", confesó el inglés.

"Al jugar lesionado, como ha hecho estas últimas semanas, David nos ha servido de motivación. Nos ha animado a esforzarnos al máximo cuando parecía que nuestra cabeza y nuestras piernas habían llegado al límite", fue el sentido homenaje de Donovan a su compañero y amigo.

Es probable que "Becks" haya alzado su primer trofeo en la MLS en su partido de despedida. Y como si de un guión de Hollywood se tratara, el ex del Real Madrid y del Manchester United deja la incógnita en el aire. "Estoy acostumbrado a las especulaciones. Soy un jugador del Galaxy y me siento orgulloso. Nos vamos de gira en dos semanas con este grupo excepcional, me voy a tomar mi tiempo antes de decidir. Tengo varias opciones, ya veremos". Entretanto, "la cerveza y el champán me ayudarán a olvidar que estoy agotado", bromeó. Las estrellas brillan de nuevo en la galaxia de la MLS.