Stéphane Mbia es uno de los símbolos de la renovación de la selección camerunesa, que ya estaba un poco envejecida. Este centrocampista de 21 años, pilar de un Rennes que destaca en la liga francesa, pronto será indiscutible dentro de los Leones Indomables.

La primera vez que el gran público oyó hablar de Stéphane Mbia, las circunstancias no eran las más halagüeñas: una turbia historia sobre un gesto racista en su contra durante un partido de la liga francesa. Sin duda, una primera repercusión mediática poco envidiable; pero las posteriores han resultado más agradables. Ahora, al mediocentro recuperador del Rennes se le menciona habitualmente por su talento.

Un símbolo de su carácter pausado fue su elección de fichar por el equipo bretón. Los principales clubes franceses se habían fijado en el chaval de Yaundé durante la Copa Mundial Sub-17 de la FIFA Finlandia 2003: Olympique de Lyón, París Saint-Germain, Girondins de Burdeos... Sin embargo, él prefirió el Stade de Rennes, un equipo ambicioso pero de menor relumbrón. "Decidí recalar en el club bretón porque confía en los jóvenes", explicó. En efecto, el Rennes posee un excelente centro de formación, premiado en 2006 y 2007. Es más, el equipo profesional está compuesto en un 50% de jugadores salidos de la cantera.

El camerunés, que ingresó en el club en 2003, con 17 años, fue integrándose progresivamente en el primer equipo en 2004, para ya no abandonarlo nunca. Hoy aparece regularmente entre sus jugadores mejor considerados. Tras escuchar a sus instructores, el antiguo centrocampista de corte ofensivo descendió de demarcación para ocupar un puesto más acorde con sus cualidades. "Me propusieron que retrasara mi posición diciéndome que me convertiría en un volante recuperador muy bueno, gracias a mi físico (1.88 m y 78 kg) y a mi técnica". Mbia, polivalente en la parcela defensiva, en la medular o por delante de su portero, ofrece actualmente numerosas soluciones como recambio a su entrenador, Pierre Dréossi.

En sus cuatro años de presencia en la liga francesa, el jugador africano ha sabido dar consistencia a su fútbol e ir madurando sobre el césped. "He progresado técnicamente, mentalmente y en saber leer el juego. Además, ahora estoy más tranquilo y tomo mis decisiones yo solo", precisó. Consciente de su progresión, el ex jugador del Kadji Sports Academy sabe que aún es perfectible: "Todavía tengo que mejorar mi visión de juego y meter más goles. Y si pudiera recibir menos tarjetas amarillas...".

"Chip Chop"
El sueño de una carrera profesional en Europa comenzó en el barrio de Byem Assi, en Yaundé. Mbia, el tercero de siete hermanos, hizo sus pinitos en el Ecofoot, un centro de formación creado por el ex jugador profesional Gabriel Zibi. Su ídolo era Marc-Vivien Foé, potente mediocentro defensivo camerunés, tristemente fallecido ya. Tras sus primeros pasos, se cambió a la Kadji Sports Academy de Douala, donde permaneció durante cuatro años. Por entonces, empezaban a sucederse las convocatorias con Camerún en las categorías inferiores.

Mbia, apodado "Chip Chop" por una referencia onomatopéyica a una jugada con la que causaba furor en Douala (toque con el pecho y acto seguido con el exterior del pie), es un chico abierto, que aprecia a su Bretaña adoptiva: "Me gusta la hospitalidad de la gente de Rennes, su centro urbano ¡y los restaurantes donde cocinan pava en salsa normanda!". Si no hubiera podido abrazar la carrera de futbolista, el centrocampista habría optado por otra defensa: "Me habría visto bien de abogado", reconoció.

Sus buenas actuaciones con el Stade de Rennes le han catapultado al primer plano de la escena internacional. Tras ser convocado por primera vez con los Leones Indomables el pasado mayo, contra Holanda, actualmente suma diez partidos internacionales y un gol. "Es un sueño, un honor y un placer estar en la absoluta y codearme con jugadores como Eto'o, Song, Geremi... No pensaba que ocurriría tan deprisa", observó. Pese a su fulgurante ascensión, sin embargo, Chip Chop no se entusiasma demasiado: "Todavía no he hecho nada, pues aún estoy en una fase de aclimatación. Junto a Landry Nguemo [ jugador del Nancy, nota de la redacción], estamos ahí para aprender y dar el máximo cada vez que nos seleccionen".

A pesar de la incertidumbre asociada a su futuro en la selección camerunesa, su deseo de participar en la Copa Africana de Naciones Ghana 2008 es muy intenso. "Es una competición de verdad, con mucha emoción y suspense. Todo futbolista tiene ganas de vivirla y mi objetivo es estar dentro de la plantilla". Si al final forma parte de los elegidos, el de Yaundé sabe que la empresa no será fácil en el Grupo C. "Habrá que tomarse los partidos muy en serio, ya que no conocemos ni a Namibia ni a Sudán. En cuanto a Egipto, nos eliminó en la fase de clasificación del último Mundial. Es importante ganar el primer partido si se quiere aspirar a seguir adelante".

La modestia del jugador del Rennes no le impide saber que su cotización está continuamente al alza. Sin embargo, pese a las buenas ofertas recibidas, prefiere seguir madurando bajo el clima de Bretaña. "He mantenido contactos con equipos españoles e ingleses muy importantes, pero prefiero quedarme en Rennes. Todavía tengo mucho que aprender, y sólo mejoraré a base de trabajo".