El mismo día en el que el jugador del Sevilla Antonio Puerta fallecía en España, Clive Clarke, defensa del Leicester City cedido del Sunderland, sufrió un desvanecimiento en los vestuarios como consecuencia de un ataque al corazón, durante el descanso del partido de la Copa de la Liga contra el Nottingham Forest.

Los servicios de emergencias médicas atendieron a Clarke en el estadio y lo trasladaron a la unidad de cuidados intensivos del centro hospitalario Queen's Medical Centre de Nottingham. El comienzo de la segunda parte se pospuso durante 15 minutos, al cabo de los cuales el entonces entrenador del Leicester, Martin Allen, y el del Nottingham Forest, Colin Calderwood, anunciaron al público la suspensión del partido.

En aquellos momentos, el Nottingham Forest llevaba una ventaja de 1-0, gracias al gol de Junior Agogo.

Afortunadamente, Clarke se encuentra estable y recuperándose bien de su dolencia.

"Sé que tengo muchísima suerte por estar todavía aquí", declaró recientemente el jugador de 27 años de edad.

"En vista de lo sucedido últimamente, de lo que ocurrió a los futbolistas que también sufrieron ataques al corazón, yo me siento muy afortunado porque he sobrevivido. Cuando me explicaron lo que me había pasado, me quedé helado. Lo único que pensé fue que podía haber muerto y que no habría vuelto a ver nunca más a mi familia".

"Ni que decir tiene, pienso mucho en el jugador del Sevilla Antonio Puerta. No pasará ni un día en el que no valore cada momento de mi vida".

El regalo de un gol
El martes por la noche en el City Ground, el Nottingham Forest y el Leicester City volvieron a verse las caras en la repetición del partido. Esa noche pasó algo realmente excepcional. Justo después del saque inicial, el guardameta del Nottingham Forest, Paul Smith, abandonó el círculo central con el balón en los pies, avanzó entre las líneas del Leicester y, sin encontrar resistencia por parte del rival, marcó el gol que otorgó la ventaja al equipo bicampeón de Europa (1-0).

"Sencillamente, pensamos que era lo correcto", afirmó el nuevo entrenador del Leicester, Gary Megson. "El primer partido terminó en circunstancias muy trágicas, con el infarto de Clive, pero el reglamento indica que el Forest tenía todo el derecho del mundo a solicitar que el partido continuara y se jugara en su totalidad".

Calderwood, el técnico del Nottingham Forest, añadió: "El Leicester pensó que era lo correcto, y yo debo admitir que, al principio, nos sorprendió un poco. Pero este gesto les honra. Me gusta pensar que el fútbol en general ha sido el gran ganador de este partido. Creo que el público lo ha aceptado con la misma deportividad que lo ha motivado".

Megson, que comenzó a trabajar con el Leicester la semana pasada, reveló que Smith se enteró de que iba a ser el encargado de marcar ese gol justo cuando se lanzó la moneda al aire al principio del partido, para impedir de esta forma toda posibilidad de que este gesto pudiera asociarse con ningún tipo de arreglo.

Al final fue el Leicester, el equipo de Clarke, el que se metió en el bolsillo el pase a la siguiente ronda, donde se enfrentará al Aston Villa. Alan Sheehan consiguió el gol del empate para los Zorros con un lanzamiento de falta muy bien ejecutado, y Nathan Tyson restableció la ventaja del Forest.

Cuando faltaban dos minutos para el final, el suplente Richard Stearman volvió a igualar la contienda y, a punto de llegar a la prórroga, el mediocampista de los Zorros Stephen Clemence anotó el gol de la victoria en un partido cuyos auténticos vencedores han sido el fútbol y el Fair Play.