Alessandro Del Piero acaba de cambiar la Vieja Señora de Calcio por un club australiano con sólo ocho años de antigüedad. El legendario jugador del Juventus no es la primera gran figura extranjera que se instala en Australia. FIFA.com presenta a siete futbolistas famosos que le han precedido y repasa sus diferentes trayectorias en la A-League.

Dwight Yorke (Trinidad y Tobago)
Sídney FC, 2005-06
“El asesino de la sonrisa” pudo haberse quedado en la prestigiosa Premier League inglesa o haber amasado dólares en Oriente Próximo. Sin embargo, tras su marcha del Birmingham City en 2005, prefirió unirse a la escuadra celeste. Su decisión aportó importantes dividendos a la A-League y al Sídney FC. La presencia de un hombre que desempeñó una labor tan decisiva en el annus mirabilis del Manchester United en 1999 trajo consigo beneficios comerciales considerables para la competición, mientras que su liderazgo y capacidad sobre los terrenos de juego ayudaron al club a proclamarse primer campeón de la recién nacida liga. A sus 33 años de edad, Yorke había perdido parte de su velocidad, tan temida en su juventud, lo que llevó al entrenador Pierre Littbarski a sacarlo de la delantera y colocarlo en el centro del campo. La nueva posición se adaptaba a la perfección a la inteligencia, capacidad regateadora, visión de juego y acierto en el pase de Yorke. El legendario trinitense anotó de un remate en plancha en su debut en la A-League, vio puerta y brilló con fuerza en la derrota por 2-1 que el Sídney infligió a un grande africano, el Al Ahly, en el partido por el quinto puesto de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2005, y su aportación resultó decisiva para aupar a los australianos a la gran final de la liga nacional. En ella, desarboló la defensa del Central Coast Mariners y se convirtió en autor del pase del único gol, que marcó Steve Corica. Por su actuación, Yorke se hizo acreedor de la Medalla Joe Marston, otorgada al mejor jugador del partido decisivo del campeonato. Sería la última participación oficial de Yorke con el conjunto de Sídney. Tras causar sensación en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™, regresó a la máxima división inglesa de la mano del Sunderland.

Kazu Miura (Japón)
Sídney FC, 2005
Los espectadores japoneses gritaban como posesos cada vez que un hombre en concreto tocaba el balón en la Copa Mundial de la FIFA Japón 2005. No se trataba de Amoroso, Steven Gerrard, Rogerio Ceni ni Xabi Alonso, sino del dorsal número 11 del Sídney. “El rey Kazu”, por supuesto, fue la primera gran estrella japonesa del fútbol y el primer Jugador Asiático del Año, de manera que, con su fichaje, el club había dado un golpe maestro de marketing. A los 38 años, Miura había dejado atrás su mejor momento futbolístico, pero esto no le impidió impresionar en los seis partidos que disputó con el Sídney y con los dos goles que anotó en la derrota por 3-2 a manos del Adelaide United.

Benito Carbone (Italia)
Sídney FC, 2006
Con la intención de llenar el enorme vacío que había dejado la marcha de Yorke, el conjunto celeste atrajo a otro astro del fútbol inglés con un contrato para cuatro partidos, con opción a ficha fija. Con el debut de Carbone la entidad debió de pensar que había vuelto a dar en el clavo. El mediapunta cedió dos pases de gol, incluido uno de un taconazo exquisito, y marcó un tanto en la contundente victoria del Sídney por 1-4 a domicilio contra el Adelaide United. Tras anotar un tiro libre en su tercer partido, sin embargo, el ex del Inter de Milán y del Sheffield Wednesday sufrió una lesión en el muslo que lo dejó dos meses fuera de combate. Por los problemas de Carbone con las lesiones, el Sídney decidió no mejorar la oferta que en un principio le había hecho y que el jugador de 35 años había rechazado.

Romario
(Brasil)
Adelaide United, 2006-07
A los 40 años de edad y dos décadas después de su debut profesional, el Baixinho firmó un suculento contrato para cuatro partidos con los Reds australianos. Durante sus dos primeros encuentros, el estadio se convirtió en un carnaval, con samba, tambores y bailarines brasileños, pero ambos terminaron con Romario totalmente perdido y la derrota del Adelaide. El goleador que había llevado a Brasil hasta la gloria en Estadios Unidos 1994 volvió a sentarse en el banquillo cuando su equipo iba perdiendo en casa ante el farolillo rojo, el New Zealand Knights. Su sustituto, Travis Dodd, ayudó al Adelaide United a arañar un punto. En su última participación, Romario vio puerta y el Adelaide ganó. Fue uno de los goles más feos de la carrera del legendario jugador del Barcelona, pero, feos o bonitos, todos cuentan. El suyo en concreto contribuyó a que el Adelaide United se impusiera al Newcastle Jets por 3-2 y se clasificara para las eliminatorias en segunda posición, y sirvió para que Ronaldo subiera el gol número 987 a su cuenta personal.

Jardel (Brasil)
Newcastle Jets, 2007-08
El conjunto de Nueva Gales del Sur convirtió al ex delantero de la selección de Brasil en su fichaje estrella en la tercera temporada de la A-League, pero el futbolista estuvo completamente irreconocible. No era ya aquel hombre que marcó más goles que partidos jugó en las seis temporadas que había pasado en Portugal, entre 1996 y 2003. Por su sobrepeso, Jardel quedó relegado al banquillo tras una única aparición. El propietario del club, Con Constantine, exigió persistentemente al entrenador, Gary van Egmond, que diera una oportunidad al bicampeón de la Bota de Oro europea. Sin embargo, cuando el jugador de 34 años no consiguió ni un solo gol en 11 partidos con los Jets, tuvo que admitir que el técnico había tenido razón al apartarlo del equipo. Jardel se marchó del estadio Hunter en enero y, seis semanas después, el Newcastle se proclamaba campeón de la A-League.

Juninho Paulista (Brasil)
Sídney FC, 2007-08
“Es el sueño de todo goleador”, comentó Alex Brosque sobre su compañero en el Sídney Juninho Paulista. “Crea ocasiones de la nada”. Y eso fue exactamente lo que el campeón de la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002™ hizo con regularidad de reloj cada vez que pisaba el terreno de juego junto a Brosque y el resto del equipo. El problema del ex maestro del Middlesbrough y del Atlético de Madrid eran las lesiones recurrentes, que le impidieron jugar más de 14 partidos en la A-League 2007/08, y obligaron al club a prescindir de él al final de la temporada.

Robbie Fowler (Inglaterra)
North Queensland Fury, 2009-10
Perth Glory, 2010-11

El North Queensland Fury hizo de la leyenda del Liverpool su fichaje estrella en su campaña inaugural en la A-League. Aunque el futbolista de 34 años marcó unos cuantos goles espectaculares, mostró una falta de regularidad importante y el club no consiguió entrar en las eliminatorias. Tras un litigio contractual, Fowler se mudó al otro extremo de Australia, al Perth Glory. El antiguo delantero de Inglaterra marcó nueve goles en 28 participaciones con el equipo del occidente de Australia, que terminó en un decepcionante antepenúltimo puesto en la temporada regular de la liga 2010/11. Fowler puso fin a su aventura australiana por “motivos familiares”.