Hernán Crespo fue uno de los grandes goleadores de su generación. De larga trayectoria, vistió siete camisetas y fue campeón de liga en los tres países donde jugó, Argentina, Italia e Inglaterra. Es uno de los máximos artilleros de la Albiceleste y hasta el momento el que más goles anotó en la historia de las Eliminatorias Sudamericanas. En sus primeros pasos como entrenador, Valdanito, tal como lo apodan, habló con FIFA sobre su pasado y su presente.

Crespo sobresalió con todas las camisetas que utilizó a base de intuición, gran esfuerzo físico y un olfato en el área pocas veces visto. Él mismo se define como "una persona con un talento, obviamente que ese talento no alcanzaba como para la alta competencia, lo fui construyendo. Trabajé muchísimo como para poder lograr lo que logré y seguramente llegué mucho más alto de lo que podía imaginar".

Tras su retirada de los campos en 2012, el ex ariete hace sus primeras armas en la dirección técnica en el Modena, de la Serie B de Italia. "Como jugador siempre he buscado observar a los entrenadores. Aquellos a los que admiro mucho como Ancelotti, Mourinho, Bielsa, Simeone. Son entrenadores que admiro, pero al mismo tiempo tengo mis ideas, mis metodologías, y mi propia manera de conducir", destaca Crespo sobre sus referentes y su idea futbolística.

Su formación en grandes clubes como River Plate, Parma, Lazio, Inter, Chelsea o Milan, fueron delineando su forma de ver el fútbol. "Siempre necesité de aprender mucho del club donde estaba como para poder sacar la diferencia. Está claro que todo esto es fruto de la pasión. Me gustaba ver a los rivales, ver cómo terminaban las jugadas, los goles. Ahora estoy del otro lado del escritorio. Hay que aprender a gestionar un grupo, hacer crecer rápidamente a los jugadores,... Ésa es nuestra labor, tratar de progresar jugando al fútbol, ése es mi objetivo".

Honor, responsabilidad y claves
Crespo se siente orgulloso de la carrera que tuvo, en la que anotó 323 goles oficiales: "Fue algo increíble, fui un fanático del fútbol jugando en grandes torneos como el Olímpico, Mundiales, el fútbol italiano, el argentino, el inglés. Poder jugar en la Champions League, la Copa Libertadores. ¿Qué más se puede pedir?"

El artillero, que actuó en las Copas Mundiales de la FIFA Francia 1998, Corea/Japón 2002 y Alemania 2006, reveló un momento especial vistiendo la camiseta argentina: "Empecé el Mundial de Alemania 2006 ante Costa de Marfil, escuché el himno argentino y en ese momento tomé consciencia de la responsabilidad que yo tenía con mis compañeros porque era uno de los más grandes. Y la responsabilidad que yo tenía en función de una Nación. Al mismo tiempo era el líder de un grupo de jugadores jóvenes, entonces la responsabilidad fue mayor. Al final de cuentas pude plasmar todo eso y hacerlo bien, porque en ese partido terminamos ganando y hasta pude concretar el gol del 1-0".

Para finalizar, Crespo contó cuáles son las claves para poder realizar una gran carrera en la alta competencia: "Yo digo que hay tres componentes fundamentales para ser un jugador de fútbol. Esos componentes son los pies, el corazón y la cabeza. Si lográs el equilibrio de esas tres situaciones, podés hacer una 'señora carrera'".