"Jugar la final del Mundial de Sudáfrica fue algo increíble que no olvidaré nunca". Así de entusiasta se muestra Rafael van der Vaart al recordar con FIFA.com el momento más importante de su carrera.

Las casi dos décadas de trayectoria profesional del centrocampista neerlandés, que tiene actualmente 33 años, han dado para mucho. El subcampeón del mundo de 2010 logró éxitos en el Real Madrid, pero también guarda buenos recuerdos de sus tiempos en el Ajax de Ámsterdam y en el Tottenham Hotspur. Sin embargo, el club que ocupa un lugar más especial en su corazón es el Hamburgo, donde Van der Vaart jugó de 2005 a 2008 y de 2012 a 2015. “Hamburgo representa una parte muy importante de mi vida”, asegura.

Durante más de una década, las cualidades de Van der Vaart como líder y creador de juego lo convirtieron en un habitual en las convocatorias de la selección neerlandesa, pero el habilidoso centrocampista lleva desde 2013 sin entrar en los planes de su seleccionador. Tras varios meses de turbulencias tanto en el terreno de juego como lejos de él, el internacional neerlandés parece haber reencontrado por fin la tranquilidad en el FC Midtjylland danés, donde vuelve a brillar.

Ahora resta saber si, después de haber disputado dos Copas Mundiales de la FIFA, tres Eurocopas y más de un centenar de partidos con su selección, Van der Vaart volverá algún día a vestir la camiseta del combinado orange.

Señor Van der Vaart, hace casi tres semanas se reencontró usted con el gol después de más de un año y medio sin ver puerta. Habrá sido un momento especial…
Fue un momento bonito, sin duda. Marcar siempre es agradable. Es bueno ver puerta cuando acabas de llegar a un club nuevo. Fue un momento especial y una buena manera de empezar.

Ha jugado en algunos de los mejores clubes de Europa. ¿Qué le ha llevado ahora hasta Dinamarca?
Una de las razones es que mi novia juega al balonmano en un equipo de aquí cerca [n.d.r.:  la también neerlandesa Estavana Polman, jugadora del Esbjerg]. En cualquier caso, esa no es la razón principal. Me hicieron una propuesta interesante que resultaba ventajosa para todas las partes. Para mí también tiene importancia que el equipo practique un fútbol ofensivo.

En la liga danesa, el Midtjylland acabó la temporada pasada en la tercera posición, la misma que ocupa actualmente. ¿Tiene el equipo opciones de ser campeón o es el dominio del FC Copenhague demasiado grande?
Todavía es demasiado pronto para responder a esa pregunta. Solo llevo aquí unas semanas, así que no sabría decirle. En cualquier caso, tengo buenas sensaciones. El equipo está bien y quedan muchos partidos. Todo puede pasar.

¿Cuáles son sus primeras impresiones de su nueva ciudad de residencia?
Estoy muy contento. Resido cerca de mi novia y también de mi hijo Damian, que sigue viviendo en Hamburgo. Me siento bien, y eso me ayuda a rendir sobre el campo.

En los últimos tiempos ha pasado usted momentos muy difíciles, sobre todo en el aspecto privado. ¿Le afectó esta circunstancia sobre el campo o se las arregló para que no fuese así?
Nunca hablo sobre mi vida privada, pero está claro que no lo he pasado bien en lo futbolístico. Durante mi etapa en Sevilla con el Betis apenas tuve minutos. Me veía relegado al banquillo o, directamente, me quedaba fuera de la convocatoria. No fue fácil. Ahora quiero volver a disfrutar jugando al fútbol. Ya he demostrado mi categoría como futbolista, pero, lógicamente, ya no tengo 21 años. En cualquier caso, sigo estando capacitado para competir al máximo nivel y se lo voy a demostrar a todo el mundo

¿Volverá a jugar en un grande de Europa?
En fútbol nunca se sabe, pero he firmado por cuatro años con el Midtjylland. Estoy contento de estar aquí. Voy a emplearme a fondo y espero que los éxitos lleguen. No hace falta pensar ahora en lo que pueda ocurrir en el futuro.

La selección neerlandesa tuvo que ver la Eurocopa 2016 por televisión. En la fase de clasificación para Rusia 2018, después de tres jornadas, Países Bajos ocupa el tercer puesto de su grupo con 4 puntos, por detrás de Suecia y Francia, que suman 7 cada uno. ¿A qué se debe este bajón en cuanto a resultados?
Es difícil emitir un juicio desde fuera cuando uno no forma parte de la selección. Hablar siempre es fácil, pero la cuestión es que, en el momento actual, las cosas ya no son como hace unos años. Antes yo jugaba en el Real Madrid, Wesley Sneijder en el Inter de Milán y había además otros compañeros que militaban en clubes como el Bayern Múnich o el Barcelona. En la selección actual apenas quedan futbolistas que jueguen en grandes clubes de Europa, sino que la mayoría lo hacen en la liga neerlandesa. Ahí radica la principal diferencia con respecto a lo que había antes. El combinado actual necesita más tiempo. Lo de quedarse fuera de la Eurocopa fue una pena. Se trata de un momento complicado, pero toca tener paciencia y construir un equipo nuevo con jugadores jóvenes. Hay potencial, pero con eso no basta, ya que también hace falta experiencia.

¿Se imagina una Copa Mundial de la FIFA sin Países Bajos?
Todo es posible, pero espero que eso no ocurra.

En 2013 disputó usted el que hasta la fecha ha sido el último de sus 109 partidos con la selección, con la que ha marcado un total de 25 goles. Desde entonces no ha vuelto a entrar en los planes del seleccionador. ¿Debemos entender que está usted retirado oficialmente del combinado nacional?
No. Nunca he dicho que me haya retirado ni que haya decidido no jugar más con la selección. Es cierto que hace ya tres años que no entro en una convocatoria, pero nunca se sabe lo que puede pasar. De cualquier modo, volver a la selección no es mi principal objetivo en este momento. Lo que quiero ahora es jugar todo lo posible con mi club y mantener un buen estado de forma. Después ya veremos qué pasa. Siempre estaré a disposición de la selección, pero por ahora no ha habido contacto de ningún tipo.

El Hamburgo ocupa un lugar especial en su corazón. ¿Sigue usted la trayectoria de su exequipo?
Por supuesto, y lo hago con pasión. Hamburgo representa una parte muy importante de mi vida. Sigo pendiente de lo que hace el club. Siempre resulta interesante, porque con el Hamburgo nunca te aburres, como está ocurriendo esta temporada, por ejemplo.

¿Hasta qué edad le gustaría jugar?
Jugaré hasta que las piernas aguanten (risas). Y, después, ya veré lo que hago.

¿Cuál es su mejor recuerdo de su trayectoria con la selección?
Jugar la final del Mundial de Sudáfrica 2010 fue algo increíble que no olvidaré nunca.

¿Se arrepiente de algo de lo que ha hecho a lo largo de su carrera?
La verdad es que no. Los errores te sirven para aprender y te hacen más fuerte. No puedo decir que lo haya hecho todo bien, pero estoy contento.

Alemania, Inglaterra, España, Dinamarca… ¿Cuál es el país que más le ha gustado?
En todos los sitios me lo he pasado muy bien. He tenido la oportunidad de vivir y jugar en muchas ciudades maravillosas. Para mí, todo ha sido y sigue siendo un sueño hecho realidad.