Cuando el seleccionador de Ruanda, Johnny McKinstry, busque motivar a sus jugadores antes del crucial partido de clasificación para la Copa Africana de Naciones 2017 que entablarán contra Mauricio la semana que viene, probablemente volverá a contarles la historia de un país situado a más de 7.000 kilómetros de distancia.  

McKinstry, natural de Irlanda del Norte, se inspira en el billete que, contra todo pronóstico, obtuvo su país natal para la Eurocopa 2016 a la hora de buscar que Ruanda dé su propia sorpresa accediendo a la segunda CAN de su historia el próximo año.  

“Probablemente los jugadores estarán cansados de que lo haga, pero me tiro todo el rato estableciendo paralelismos entre Ruanda e Irlanda del Norte”, cuenta McKinstry a FIFA.com. “Son dos selecciones que no tienen superestrellas, y se trata de que todo el mundo se meta en faena y trabaje duro”.

“Además, ambos son países futbolísticos medianos que han tenido sus pequeños momentos de hacer historia, pero, ciertamente, en los últimos años no se han acercado nada a esos logros. La gente me cuenta cómo Ruanda venció a selecciones como Marruecos y Ghana en Kigali… Esos grandes resultados se produjeron aisladamente entre años de flojo desempeño, y lo mismo pasó en Irlanda del Norte”, explica.

“Irlanda del Norte tuvo momentos extremos de subidón en las décadas de 1990 y 2000 rodeados por actuaciones mediocres”, continua McKinstry. “Ganó a selecciones de la talla de Inglaterra y España, pero cuando se trataba de selecciones a las que debería haber derrotado, no fue capaz de estar a la altura porque no era una gran ocasión; y creo que a Ruanda también le ha pasado algo muy parecido en la última década”.

“El año pasado, Irlanda del Norte consiguió romper moldes y abrirse camino entre los pesos pesados accediendo a la Eurocopa; y creo que Ruanda puede hacer exactamente lo mismo clasificándose para Gabón 2017”, afirma convencido.

Objetivo Gabón
Con 2 partidos jugados y 4 pendientes en la fase de clasificación para la CAN, Ruanda, tercera preclasificada en un grupo que también incluye a Ghana, Mozambique y Mauricio, figura segunda antes de encarar su doble enfrentamiento contra los mauricianos con la moral alta.  

El pasado diciembre, los Amavubi alcanzaron la final de la Copa CECAFA, donde perdieron contra la vecina Uganda. Y en enero, ofrecieron una brava actuación en el Campeonato Africano de Naciones (CHAN) 2016, inclinándose en cuartos de final ante la futura campeona, la RD del Congo.

Las recientes prestaciones de Ruanda hacen que McKinstry se muestre optimista sobre sus opciones de ser una de las dos mejores segundas de grupo en el clasificatorio de la CAN, lo cual sería suficiente para llevar a sus hombres a Gabón.

“Estoy cerca de cumplir un año en el cargo, pero ese choque contra la RD del Congo fue mi partido 21º con Ruanda”, señala McKinstry. “En 11 meses, eso está muy por encima de la media. La mayoría de selecciones sólo suelen jugar cuatro o cinco encuentros en un año, por lo que yo he dispuesto de una cantidad de tiempo excelente para conocer a los jugadores”.

“El partido en Mauricio lo tenemos que ganar porque ambicionamos acudir a la CAN el próximo año, pero sabemos que no será fácil”, matiza. “Nos hemos fijado el objetivo de sumar 12 puntos en el grupo. La meta a corto plazo es tener 9 puntos tras los encuentros contra Mauricio y, si lo conseguimos a falta de dos jornadas, sabiendo que tendríamos al alcance de la mano esos 12 puntos, tenemos mucha confianza en que será suficiente para acceder a la CAN de 2017”.

El espíritu de 2004
Mientras Ruanda aspira a participar en su primera Copa Africana de Naciones desde Túnez 2004, un ídolo nacional que formó parte de aquel venerado equipo ha regresado a la selección ruandesa en calidad de técnico.

McKinstry nombró al carismático y emblemático Jimmy Mulisa, recientemente retirado, como segundo entrenador de la selección. El técnico norirlandés cree que la presencia de semejante joya nacional puede inspirar a la nueva generación de Amavubi para que ellos también busquen entrar en la mitología de Ruanda clasificándose para la CAN 2017.

“El respeto y la estima que se tiene por esos jugadores que llevaron al país hasta la CAN 2004 es enorme; y Jimmy Mulisa es una auténtica leyenda de Ruanda”, asevera McKinstry. “Desea ardientemente que estos jóvenes aprovechen al máximo sus carreras, y no quiere que dejen pasar la oportunidad de jugar en la competición que él disputó”.

“Ve en los jugadores una versión de sí mismo con 19 años, y quiere transmitirles esa experiencia y decirles: así era para mí, pero vosotros podéis llegar a hacerlo mejor que yo. Podéis ser el siguiente ídolo al que admiren todos en el país”, añade.

“Todos estos chicos tendrían 10, 12 o 14 años en 2004, cuando vieron esa CAN por televisión. Y estarían en el estadio cuando Ruanda se clasificó, cuando Jimmy metía goles. Es muy importante tener ahí a alguien como Jimmy, que pueda servir de modelo a estos jóvenes jugadores”, concluye McKinstry.

 

*Las imágenes son cortesía de Darren McKinstry [©Darren McKinstry/ www.XtraTimeSports.net]