Cuando se han disputado dos jornadas de la fase de clasificación de la Copa Africana de Naciones de la CAF, la selección de Suazilandia, que partía como una de las cenicientas de la competición y que nunca ha jugado un gran certamen internacional, ocupa contra todo pronóstico el primer puesto de su grupo.

A falta de cuatro fechas para la conclusión de la competición preliminar, los Shilangu, como se conoce popularmente al conjunto suazi, son líderes del Grupo L por delante de Guinea, Malaui y Zimbabue, lo que constituye un logro más que considerable para un combinado que, en el escalafón de cabezas de serie que la CAF elaboró para el sorteo de la fase de grupos celebrado en abril de 2015, ocupaba el 48º puesto de un total de 52 equipos.

“Suazilandia es un país muy pequeño, pero sus habitantes sienten auténtica pasión por el fútbol”, revela a FIFA.com el seleccionador suazi, Harries Bulunga. “Nuestra gente no sabe lo que es ver a su selección en un gran certamen y quiere que estemos en la Copa Africana de Naciones. Si lo lográsemos, todo el país se echaría a la calle para celebrarlo. Clasificarnos para la cita continental sería casi como conquistar el título”, añade.

Triunfo histórico en Casablanca
Todo empezó en junio de 2015 con la sorprendente victoria a domicilio que el combinado suazi conquistó contra Guinea, la máxima favorita del Grupo L. Como consecuencia de la crisis del ébola que se desató en África occidental, el partido se disputó en la ciudad marroquí de Casablanca, a más de 8.000 quilómetros de Suazilandia.

La selección guineana, que en la Copa Africana de Naciones 2015 alcanzó los cuartos de final y en la Clasificación Mundial FIFA/Coca-Cola aventaja a Suazilandia en 117 puestos, partía como favorita clara al triunfo, pero el animoso conjunto suazi sorprendió a los anfitriones imponiéndose por 1-2 y sumó así su primera victoria a domicilio en una ronda clasificatoria de la cita continental.

“Nadie daba un duro por nosotros”, recuerda Bulunga, al que conocen cariñosamente como 'Madze'. “Pese a todo, el equipo no dejó de creer en sus posibilidades y jugó muy organizado”, añade.

“Fue una victoria memorable, no sólo porque supimos sobreponernos al largo viaje a Marruecos, sino también porque Guinea es una selección de mucha calidad que cuenta en sus filas con futbolistas que juegan en algunas de las ligas más importantes de Europa, como la francesa o la belga. Nos preparamos a conciencia y el equipo mostró una gran personalidad al lograr la victoria pese a los muchos quilómetros que tuvimos que hacer. Fue nuestro momento más destacado desde que tomé las riendas de la selección”, explica el técnico.

Mezcla de veteranía y juventud
A diferencia de Guinea, Malaui y Zimbabue, que son los otros tres integrantes del Grupo L, la modesta Suazilandia sólo cuenta con un futbolista que juega en el extranjero. El internacional en cuestión es el atacante Mthunzi Mkhontfo, que en enero fichó por el AS Vita, un club de RD del Congo, y se convirtió así en el traspaso más caro de la historia del fútbol suazi.

“Cuando empezó la fase de clasificación todos los integrantes del plantel jugaban en Suazilandia”, explica Bulunga. “Tenemos futbolistas experimentados, como nuestro capitán Tony Tsabedze, que predica con el ejemplo y fue el autor de los dos goles que nos dieron la victoria frente a Guinea en Marruecos. Además, contamos con jugadores jóvenes y prometedores, por lo que nuestra mezcla entre veteranía y juventud resulta equilibrada y positiva”, continúa.

Doble duelo con Zimbabue
El 25 y el 28 de marzo, en sus dos próximos compromisos correspondientes a la competición preliminar de la Copa Africana de Naciones, Suazilandia se verá las caras con Zimbabue, un equipo que lleva los mismos puntos que los suazis en la tabla del Grupo L y que sólo es segundo porque presenta una peor diferencia entre goles marcados y recibidos. Los buenos resultados que los Sihlangu sumaron en 2015 han disparado las expectativas, pero Bulunga quiere que, de cara al doble duelo contra el combinado zimbabuense, sus jugadores se centren en lo que mejor saben hacer: trabajar a destajo.

“Los dos partidos contra Zimbabue representan una oportunidad sin precedentes para nosotros”, asegura Bulunga. “Si logramos sacar al menos cuatro puntos de los seis posibles podremos empezar a soñar con la Copa Africana de Naciones. Si nos clasificamos habremos dado una de las sorpresas más grandes de la historia del fútbol. Lo importante para nosotros es creérnoslo. En cualquier caso, nuestra filosofía por ahora es simple: trabajo y más trabajo. Nos empleamos al máximo en los entrenamientos y hacemos todo lo posible para que ese esfuerzo se refleje en los partidos. Estamos convencidos de que, si mantenemos esta filosofía, tendremos opciones de sacar resultados positivos independientemente del rival al que nos enfrentemos”, concluye.