Pasaban unos minutos de las 8 de la tarde cuando el árbitro pitó el final del partido el sábado. La victoria 1-0 ante el Málaga permitía al Atlético de Madrid seguir en la carrera por la liga. Pero las repletas gradas del Vicente Calderón, más que celebrarlo, ya empezaban a pensar en lo que sigue. ‘El miércoles ganad #porvuestosmayores’, se pudo leer en una pancarta.

Han pasado ya casi 42 años, pero ningún aficionado rojiblanco olvida la última vez en que Atlético y Bayern de Múnich se vieron las caras. La única vez.

Los mayores porque lo vivieron en primera persona. Los más jóvenes porque han escuchado el relato cientos de veces. Era la primera final de la Copa de Europa para ambos. Los colchoneros se adelantaron en el marcador en el 114’ de la prórroga con un gol de su gran líder, Luis Aragonés. Y cuando casi celebraban el título, un disparo de Georg Schwarzenbeck les devolvió a la dura realidad. “Es como cuando tienes un sueño, te despiertas y ves que no es real”, explica ‘Jabo’ Irureta.

Curar una herida
El exjugador y exentrenador vasco de 68 años sabe bien de lo que habla, porque estaba aquella tarde sobre el césped del estadio de Heysel (Bélgica). Es uno de esos ‘mayores’ a los que la hinchada atlética pide vengar este 27 de abril en la ida de semifinales de la Liga de Campeones de UEFA.

“Eso de la ‘venganza’ queda más para los aficionados”, razona, con una media sonrisa, en su charla con FIFA.com. “Me han preguntado mucho por la herida, y bueno, como todas las heridas, con el tiempo se va cerrando. Si el Atlético termina siendo campeón de Europa, la herida quedará curada, pero los rivales a los que se elimine me dan igual”.

Irureta habla con la calma que dan los años y la experiencia de toda una vida viviendo el fútbol a pie de cancha. Primero como un mediocampista de corte técnico que triunfó en el Atleti y el Athletic de Bilbao, y más tarde con una larga trayectoria como entrenador que incluye éxitos como la Liga y la Copa del Rey que ganó con el ‘Súperdepor’, al que guió también a unas semifinales de Champions.

Y no tiene problemas en admitirlo: “probablemente esa final es el peor recuerdo de mi carrera”. Y no sólo por el gol de Schwarzenbeck, sino porque entonces en caso de empate no se recurría a los penales, sino a un nuevo partido 48 horas después. Y el ex centrocampista, sancionado, no pudo ayudar a sus compañeros en la cancha. “Del otro partido poco se puede decir. El Bayern fue superior porque era un equipo más joven que el nuestro y se recuperaron mejor físicamente… y anímicamente. Tenían perdida la final, y ese gol en el último minuto fue un subidón para ellos”, señala al recordar el 4-0 del amargo desempate.

De aquel Bayern salió la columna vertebral de la Alemania campeona del mundo de 1974, algo similar a lo que sucede con el equipo que hoy dirige Pep Guardiola, con hasta cinco campeones en Brasil 2014. El Bayern de Beckenbauer amargó al Atleti de Aragonés, considerado el mejor equipo de la historia rojiblanca… hasta la llegada al banquillo de Diego Simeone en 2011 –“un gran motivador, con muchas cosas en común con Luis”–. Desde entonces los colchoneros han alcanzado otra final de la Champions, la perdida en 2014 ante el Real Madrid, y han sumado 5 títulos.

La batalla táctica
Por eso, a pesar de la complejidad, Irureta, admirador confeso de Guardiola, intuye una semifinal “igualada” entre dos equipos muy dispares. “Son dos equipos de estilos completamente opuestos”, subraya. “El Bayern va tener la pelota mucho más, pero eso al Atlético no le importa, está acostubrado, e intentará aprovechar los espacios que ellos dejen atrás. Al ‘Cholo’ le interesa un partido en el que pueda presionar por momentos y en otras fases replegarse y estar muy juntitos. Bayern y Barça tienen cosas comunes como la posesión o el ataque estático, y espero un planteamiento similar al que el Atleti empleó ante el Barcelona y que le salió bien”.

Irureta no duda en señalar dos posibles claves que pueden decantar el duelo. “Me preocupa la baja de (Diego) Godín. Es el jefe de la defensa, y que no esté les da algo de ventaja a ellos, porque (Thomas) Mueller y (Robert) Lewandowski van muy bien de cabeza, se mueven por el área con mucha habilidad y son desequilibrantes. También pienso que el partido de ida en casa será importante. Creo que el Atleti tiene que hacer gol y que apretará para conseguirlo. A ver si gana por lo menos 1-0”, vaticina, con una sonrisa, cuando le pedimos un pronóstico.

Ya retirado de la primera línea del fútbol, Jabo aún no sabe si acudirá a la cancha o mirará el partido por tele, pero sí sabe que lo hará con el deseo íntimo de que el sueño, esta vez sí, se haga realidad.