De un lado del mundo al otro; de soñar con la Copa Libertadores a jugar la Copa AFC. Este par de historias se empezaron a escribir en el fútbol chileno, pero con el paso de los años fueron a buscar su desenlace a Palestina.

Jonathan Cantillana, 24 años, y Roberto Kettlun, de 35, nacieron en Santiago de Chile. En común tienen ser descendientes de palestinos y jugar en el medio campo del Ahli Al-Khaleel. “Palestina es parte de mi sangre. Me siento relajado y feliz aquí. Le he dedicado mi tiempo y mi energía al fútbol de Palestina, así que tengo un vínculo muy fuerte”, comenta Kettlun a FIFA TV.

Al tiempo que Cantillana agrega: “Todo comenzó con una invitación para jugar en la selección palestina, la cual acepté encantado de representar al país. Conocí al Ahli Al-Khaleel porque fueron a jugar contra el Deportivo Palestino cuando yo jugaba en Chile. Así que me invitaron a unirme a ellos. Hablé con mi familia y finalmente vine”, comenta el jugador que jugó en el San Antonio Unido entre el 2012 y el 2014, para luego pasar al Palestino en 2014 y finalmente emigrar al Ahli Al-Khaleel en 2016.

Distintas adaptaciones, mismos sueños
Si bien Roberto Kettlun sólo lleva un año jugando en el Ahli Al-Khaleel, sus dos años previos en el Hilal Al-Quds y largo recorrido en el representativo nacional han hecho más sencilla su adaptación. “He estado ligado a la selección palestina por más 12 años. En el 2002 fue parte de la primera camada de jugadores chilenos palestinos que se unieron a la selección palestina. Mi familia decidió mudarse acá por dos años, pero al final se terminó alargando porque fueron dos años muy buenos”, rememora el jugador que debutó en Universidad Católica en 2001, para luego irse un año al Deportivo Palestino y luego tener aventuras en Grecia e Italia.

Para Jonathan Cantillana, en cambio, ha resultado un poco más complicado. “Acá no hay todas las cosas. En Chile hay mucho más, pero para mí lo material no es importante. Lo que más extraño es mi familia, lo demás es secundario; uno se va acostumbrando a todo”, comenta el jugador que sólo había estado unas cuantas semanas en Palestina antes de firmar su contrato.

Por eso, la ayuda de Roberto le ha resultado fundamental en este proceso. “Es difícil en un principio chocar con esa realidad totalmente ajena al mundo occidental. Pero, si escuchas, empiezas a simpatizar más con el pueblo palestino, porque a pesar de lo que pasa, tratan de seguir siempre adelante con sus vidas”, explica Kettlun.

Llenos de metas
Su presente deportivo es alentador, pues el Ahli Al-Khaleel recién debutó en el plano internacional. “Estamos participando en la AFC Cup por vez primera. Empezamos jugando en Baréin, contra el Al Muharraq,y lo hicimos bien. Uno de los desafíos más grandes que tiene un atleta palestino es, quizás, tener que lidiar con la falta de libertad para moverse en partes de los territorios ocupados”, relata Kettlun.

Y Cantillana agrega: “Todos los puntos de revisión te retrasan y te hacen llegar tarde al entrenamiento. No puedes ir a otra ciudad porque no sabes si regresarás a tiempo. Esto lo hace difícil y es una pena”.

Sin embargo, esto no le ha impedido poder ir a visitar lugares importantes de Palestina. “Estamos en Belén, donde nació Jesús. Es muy emocionante, te pone la piel de gallina sólo por estar aquí ahora mismo”, relata visiblemente lleno de emoción.

Sus llegadas han caído bien el equipo. Su experiencia y talento han servido para seguir progresando. “Es fantástico tener amigos como ellos; son muy buenas personas. Estamos muy felices de que estén aquí y esperamos que más jugadores profesionales vengan a unirse a nuestros clubes y, tal vez, al equipo nacional”, confiesa un sincero Abdel Jaber, compañero de cancha.

Su presente no sólo es a nivel de clubes, sino también con la selección, donde sueñan con lo más alto. “Es muy emocionante ver cómo la gente se expresa a través de la selección. Ver el estadio lleno apoyando a Palestina... La cosa más emocionante que le ha pasado a mi vida ha sido representar a Palestina", sostiene Cantillana. Al tiempo que Kettlun finaliza: “Cuando se trata de fútbol es alegría, es trabajo en equipo, es estar lejos del conflicto. Hay de desarrollo deportivo y estamos muy orgullos de la plataforma deportiva que tenemos”, remata.