• Es la primera mujer que dirige una selección italiana masculina
  • "Lo que cuenta es la competencia profesional, por encima del sexo"
  • Referentes: Ancelotti, Neid y Simeone
Patrizia Panico es la primera mujer que se ha puesto al frente de una selección italiana masculina. Y lo hizo con la sub-16, que disputó sendos encuentros contra Alemania los días 22 y 24 de marzo (1-4 y 3-2). Daniele Zoratto, el seleccionador del entramado juvenil transalpino, estaba concentrado con el combinado nacional sub-19 y, en su ausencia, Panico dio un paso histórico y escribió el primer capítulo de una nueva era.

"Espero que no haya sido más que el principio. Ojalá en el futuro haya muchas más entrenadoras en el fútbol masculino, tanto al servicio de las federaciones como en los clubes", cuenta a FIFA.com. Panico continúa siendo la jugadora italiana que más veces ha vestido la camiseta de su país, al que representó en la Copa Mundial Femenina de la FIFA Estados Unidos 1999™. "Ha sido asombroso el interés mediático que ha suscitado todo esto. Pero confío en que, muy pronto, ver entrenadoras en el fútbol masculino sea algo de lo más normal. Y no porque nosotras seamos mejores entrenadoras, sino porque lo que cuenta es la competencia profesional, independientemente del sexo".

Panico como jugadora:
653 goles en 591 partidos oficiales
108 goles en 200 partidos internacionales
14 veces máxima goleadora de la Serie A

Con semejantes estadísticas, Panico, que ingresó en 2015 en el Salón de la Fama del fútbol italiano, despeja cualquier atisbo de duda que puedan tener sobre ella las estrellas en ciernes de su país. "A los muchachos solamente les interesa la competencia profesional. Les gusta entrenar bien y que sus técnicos les exijan. Desde luego, yo no he notado ninguna diferencia por ser mujer", subraya la máxima goleadora de la selección italiana.

Tres virtudes
- Equilibrio
- Transparencia
- Lealtad

"La Panico entrenadora es muy distinta de la Panico futbolista. En los banquillos me he vuelto mucho más racional. Intento manejar las situaciones con previsión y examinar las cosas constantemente en su totalidad. Cuando eres jugadora, hay muchos momentos en los que te centras más en ti misma y eres un poco más egoísta". Ha pasado de goleadora implacable a entrenadora meticulosa.

"Con las emociones ocurre algo similar. En este sentido, tuve que acostumbrarme a que ahora sólo puedo ayudar con palabras y que no puedo dejarme llevar por la tensión. Procuro encontrar el equilibrio y hacer de contrapeso de mi equipo. Si noto que los jugadores están acelerados, intento transmitirles calma. Si los noto dormidos, los espoleo desde la banda".

Su filosofía de juego, en tres palabras
- Ataque
- Verticalidad
- Presión

"Para mí es importante jugar con determinación y variantes en ataque. Mi equipo debe saber generar ocasiones de gol en cada partido o, al menos, provocarlas. Mi modo de conseguirlo es mediante un estilo de juego agresivo, vertical y rápido. Queremos evitar desplazamientos en horizontal innecesarios. Nuestro objetivo es presionar constantemente al rival y, cuando perdamos el balón, recuperarlo con la máxima intensidad".

Tres referentes
- Carlo Ancelotti
- Silvia Neid
- Diego Pablo Simeone

"He aprendido cosas de todos y cada uno de mis entrenadores, y esta lista de tres no es inalterable. Sólo es un extracto, porque podría haber nombrado a muchos otros. Pero admiro enormemente a estos tres, de los que soy una gran aficionada".

Al hablar de fútbol con Panico, uno percibe enseguida que esta selección de tres entrenadores es muy consecuente y refleja su estilo a la perfección. Al igual que Ancelotti, Panico procura dirigir a sus futbolistas desde el lado humano gracias a su serenidad y firmeza emocional. En el cara a cara, irradia transparencia y autenticidad.

Además, tiene ambición por ganar partidos y conseguir títulos, algo en lo que Silvia Neid fue toda una experta. Y, por si fuera poco, en su segundo partido al frente del combinado italiano sub-16, se pudo comprobar lo que valora del estilo de juego de Simeone: una presión agresiva y compacta y un juego rápido y vertical, con muy pocos toques de balón.

"Sería fantástico que muchas más mujeres siguieran mi ejemplo y que éste nos guiara hasta la emancipación en el fútbol".

El tiempo dirá si el ejemplo de Panico es sólo una excepción o si, por el contrario, se convierte en el comienzo de una nueva era. De ser así, su sueño se habrá hecho realidad.